30 METROS DE CAÍDA DE AGUA

Se invita a los visitantes a disfrutarla de manera contemplativa, apreciando el paisaje del sendero y la brisa que ofrece.

La cascada La Milagrosa, un tesoro escondido en la Reserva Forestal Protectora Nacional Guadalajara, ubicada en el municipio de Buga, es un espectáculo natural que atrae a numerosos turistas cada año y es área protegida desde 1938, lo que subraya su importancia ecológica y su belleza natural.

Con sus impresionantes 30 metros de caída de agua, la cascada no solo es un atractivo turístico, sino que también desempeña un papel vital en el suministro de agua a la comunidad local, pues abastece al acueducto comunitario del corregimiento La Habana, proporcionando un recurso esencial para las personas que viven en las cercanías.

A través de un convenio, la CVC ha estado trabajando en la implementación del programa de turismo de naturaleza para la Reserva Forestal Protectora Nacional del río Guadalajara y, como parte de estas actividades, se han construido cuatro senderos, incluido el Sendero de la cascada La Milagrosa, que tiene un programa de educación ambiental y ofrece a los turistas la oportunidad de aprender sobre la importancia de la conservación ambiental y disfrutar de la belleza natural, de manera responsable.

Jenny Marcela Sepúlveda, profesional de la CVC, indicó que “esta cascada es un atractivo natural que tenemos en esta reserva, visitada por muchos turistas, y es un área que debe tener unas restricciones en el uso para evitar daños al ecosistema natural. Tenemos una pequeña situación y es que una comunidad toma agua de esta cascada, por lo que al llegar personas a bañarse, de alguna forma afectan la calidad del agua”.

Luis Fernando Saavedra, fontanero del acueducto Pihamabris, explicó que “se abastecen 800 familias que toman agua de este acueducto y el sistema cuenta con dos bocatomas; a veces debemos alternar entre ellas, debido a la alta demanda. La bocatoma principal es la milagrosa y atrae a muchos visitantes, pero también es propensa a ensuciarse, especialmente durante los fines de semana. Por lo tanto, nos vemos obligado a realizar cambios para garantizar un suministro de agua limpia y segura para la comunidad”.

Sin embargo, con el aumento del turismo, es crucial implementar ciertas restricciones para preservar el ecosistema, medidas necesarias para mantener su integridad y garantizar que la cascada pueda seguir proporcionando beneficios a la comunidad y visitantes.

Estas son algunas recomendaciones importantes para preservar el ambiente y disfrutar de este entorno, de manera sostenible:

1.    No bañarse en la cascada ni permitir que las mascotas lo hagan: aunque es tentador sumergirse en sus aguas, evitemos hacerlo, ya que ayuda a mantener la pureza del agua.
2.    No dejar residuos: llevemos de vuelta cualquier basura que generemos y evitemos contaminar la cascada y el sendero.
3.    Subir en grupos pequeños o individualmente: esto minimiza la perturbación y permite una experiencia más tranquila para todos.
4.    Respetar la flora y fauna: no extraer plantas ni animales, pues son esenciales para la biodiversidad.
5.    No hacer fogatas: las fogatas pueden causar daños irreparables al entorno natural y a la fauna.


Capacitación y empoderamiento de mujeres guías turísticas

Es alentador saber que se está llevando a cabo un proceso para empoderar a mujeres de la comunidad local, al fortalecerlas como guías turísticas. Esto no solo promueve el turismo responsable, sino también la igualdad de género.

La cascada La Milagrosa, a 1.800 msnm, es un recordatorio de la belleza natural en el Valle del Cauca que debemos esforzarnos por proteger. A través de la implementación de estas restricciones y el respeto de los visitantes, se espera que este maravilloso recurso se conserve para las generaciones futuras.

Proyectó: Idaly Herrera – Comunicaciones CVC. 
Revisó: Wilson García y Mauricio Guzmán Ferraro – Comunicaciones CVC

cvc.gov.co