La seguridad del futuro empieza aquí

Las minas, los restos explosivos de guerra y los artefactos explosivos improvisados siguen siendo causa de muertes y traumatismos, especialmente en situaciones de conflicto armado. De media, una persona muere o resulta herida por un artefacto explosivo de este tipo cada hora. Entre las víctimas hay muchos niños. El uso de artefactos explosivos improvisados se ha extendido, aterrorizando a la población civil y amenazando a los agentes humanitarios y las misiones y el personal de las Naciones Unidas.

Este 2025, celebramos el Día Internacional de información sobre el peligro de las minas y de asistencia para las actividades relativas a las minas se conmemorará bajo el lema «La seguridad del futuro empieza aquí«. 

Partiendo del Pacto del Futuro, la comunidad de las Naciones Unidas que trabaja para la retirada de las minas destaca la necesidad de financiar microproyectos y proyectos de efecto inmediato para atender las necesidades urgentes de las personas con discapacidades físicas afectadas por los conflictos. Esta iniciativa refuerza el compromiso mundial con la protección de los civiles (Acción 14) y con la ampliación de las capacidades tecnológicas y de innovación en los países en desarrollo (Acción 29).

Antecedentes

Las Naciones Unidas siguen promoviendo la universalización de los marcos jurídicos existentes y alentando a los Estados Miembros a que amplíen esos regímenes y elaboren nuevos instrumentos internacionales para proteger a los civiles de los flagelos de las minas terrestres y los restos explosivos de guerra. Las Naciones Unidas realizan esta labor en colaboración con los Estados interesados, la sociedad civil y las organizaciones internacionales que realizan actividades relativas a las minas.

Desde la aprobación en 1997 de la Convención sobre la prohibición de minas antipersona, 164 países han ratificado esa convención o se han adherido a ella.La defensa de esta coalición sin precedentes sensibilizó a la opinión pública sobre el impacto de las minas antipersona en la población civil y recabó el apoyo mundial para su prohibición total.

El artículo 6 del Tratado de Prohibición de Minas establecía la «asistencia a las víctimas», convirtiendo la atención, rehabilitación y reintegración social y económica de las víctimas de minas en una obligación de los Estados Parte de la Convención. En él se establece que esta asistencia debe satisfacer las necesidades inmediatas y a largo plazo de los supervivientes de accidentes de minas, sus familias, las comunidades afectadas por las minas y las personas con discapacidad.

La Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad y de Protocolo Facultativo de esa Convención (A/RES/61/106) se adoptó el 13 de diciembre de 2006 y se abrió a la firma el 30 de marzo de 2007. Esta Convención, que hacía referencia a la Convención sobre la Prohibición de Minas, incluía a todas las personas con discapacidad.

La Estrategia de las Naciones Unidas para las Actividades relativas a las Minas sirve de marco de rendición de cuentas para el sistema de la Organización y las entidades participantes. Orienta los esfuerzos para prevenir y hacer frente a las amenazas que plantean los artefactos explosivos durante los conflictos armados y con posterioridad a estos, al tiempo que presta apoyo a las comunidades afectadas. Tal y como acordaron los responsables del Grupo Interinstitucional de Coordinación de Actividades relativas a las Minas en junio de 2023, esta Estrategia dejará de estar limitada en el tiempo y estará sujeta a revisiones periódicas cada dos años, coincidiendo con el informe bienal del Secretario General sobre la asistencia para las actividades relativas a las minas. La Estrategia de la ONU fue ratificada el 13 de diciembre de 2023 y entró en vigor el 1 de enero de 2024.

Además de las minas antipersona, siguen existiendo retos en lo que respecta a todos los demás restos explosivos de guerra. El 12 de noviembre de 2006, el Secretario General acogió con beneplácito la entrada en vigor del Protocolo sobre los Restos Explosivos de Guerra de la Convención sobre las armas convencionales y reiteró su llamamiento en favor de su universalización y aplicación. Lo mismo ocurrió en 2008, con la firma de la Convención sobre Municiones en Racimo, la cual entró en vigor el 1 de agosto de 2010.

Guiado por su política interinstitucional, el Equipo Interagencial de las Naciones Unidas de Actividades relativas a las Minas, integrado por 12 departamentos, organismos, fondos y programas, y contando con diversas entidades que tienen calidad de observador, como el Instituto de las Naciones Unidas de Investigación sobre el Desarme, sigue velando por la coherencia en todo el sistema de las Naciones Unidas con respecto a todos los pilares y actividades relativos a las minas.

En 2018, el UNMAS convocó, coordinó y dirigió la redacción de la Estrategia de las Naciones Unidas contra las Minas 2019- 2023. Dos de los aspectos más significativos de la Estrategia son que representa un marco de rendición de cuentas para el sistema de las Naciones Unidas e introduce una teoría de cambio para la participación de las Naciones Unidas en la acción contra las minas.

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