Con más de 2.000 millones de personas sin acceso a agua potable en el mundo, este recurso limitado sigue siendo objeto de disputa política. En África, Medio Oriente y Asia Central los países se disputan los ríos para calmar la sed de sus poblaciones, cada vez más numerosas a causa del desplazamiento y el crecimiento demográfico, mientras en Gaza, Israel utiliza este líquido como arma de guerra.
17 de septiembre de 2025share

Con más de 2.000 millones de personas sin acceso a agua potable en el mundo, este recurso limitado sigue siendo objeto de disputa política. En África, Medio Oriente y Asia Central los países se disputan los ríos para calmar la sed de sus poblaciones, cada vez más numerosas a causa del desplazamiento y el crecimiento demográfico, mientras en Gaza, Israel utiliza este líquido como arma de guerra.
Expertos invitados el programa Análisis UNAL, de Radio UNAL, señalan que las represas han dejado de ser la mejor estrategia para garantizar la disponibilidad de agua, debido a factores como los impactos que generan en el medioambiente, la vida útil de sus infraestructuras, y las disputas geopolíticas por el agua escasa en algunas regiones del mundo.
Según la abogada ambientalista Cecilia Orozco, especialista en Derecho y Política Pública del Agua, profesora de la Universidad del Valle, para reducir el impacto de las represas sobre la biodiversidad y las poblaciones que se desplazan para construirlas, en el mundo se está transitando hacia la reforestación y a dejar fluir los ríos.
En Asia Central hay escasez de agua debido al deterioro tanto de las reservas como de la infraestructura de riego agrícola y a las sequías más largas. En medio de esta situación, Tayikistán construye la represa más alta del mundo en la cuenca del mar de Aral, considerado como una de las mayores pérdidas ecológicas de la historia por su sequía, según explica el profesor Alejandro Godoy, consultor geopolítico experto en temas de Asia.
Jorge Araneda, doctor en Relaciones Internacionales, Medio Ambiente de la Universidad de Ankara y director ejecutivo de El Intérprete Digital, explica que en Medio Oriente, Siria y Turquía tienen diferencias por la cantidad de agua que obtienen del río Éufrates; Israel le ha cerrado a Siria y Jordania el acceso a los Altos del Golán, lo mismo que el suministro a Palestina, mientras Etiopía ha construido una represa sobre el Nilo que le ha causado conflictos con Egipto y Sudán.
En África la escasez se deriva de un aumento poblacional superior al de cualquier otro continente, lo mismo que a condiciones geológicas que llevan a que el agua se almacene principalmente de manera subterránea, según explica el profesor Rafael Antonio Díaz, africanista, investigador independiente, docente del Departamento de Historia de la Universidad Javeriana.
En Colombia, a su vez, tanto el aumento de la población como la contaminación de fuentes hídricas por actividades como la minería y el acaparamiento han llevado a que varias poblaciones carezcan de acceso a agua potable, pese a que su cobertura aumenta.
periodico.unal.edu.co
