El Newcastle se impone en la locura de St. James' Park

Un partido frenético, con muchísimas ocasiones de gol, terminó cayendo del bando local en un encuentro en el que el marcador pudo haber sido de escándolo. Finalmente, los Magpies nos derrotaron por 2-1.

Visitar St. James’ Park siempre es un espectáculo futbolístico. Se vive un ambiente difícil de comparar con otros estadios de la Premier League. Es una atmósfera que complica mucho desplegar el juego habitual al cuadro visitante.

Sin embargo, el City se las había arreglado para conseguir muy buenos resultados en las últimas temporadas, con muchos goles especialmente en las visitas más recientes a Newcastle. Esta vez no iba a ser así, pese a vivir uno de los partidos más intensos de los últimos tiempos.

VENDAVAL DE OCASIONES SIN GOL EN LA PRIMERA PARTE

Ya hubo una declaración de intenciones del delirio que íbamos a presenciar. En el segundo 35 un mal pase de Donnarumma dejó a Barnes una ocasión óptima para avanzarse en el marcador, pero el mismo portero italiano solventó la papeleta y se hizo perdonar el error.

El partido había empezado a mil revoluciones. El City rápidamente tuvo la suya. Doku filtró un grandísimo balón para un Haaland con muchísimos metros para avanzar. Pope intentó encimar al noruego, que optó por rematar de primeras, pero su disparo fue claramente defectuoso. Una lástima porque era clarísima.

El encuentro seguía sin tregua. Volvían a ser los Magpies ahora los que iban con todo. Un gran centro desde la derecha lo cabeceaba con muy mala idea Woltemade. Donnarumma, muy hábil, sacó una mano prodigiosa para evitar el primero. Luego, se repitieron los mismos protagonistas en una jugada posterior con el mismo final. ¡Qué manera de asentarse tan rápida en la Premier la de nuestro portero!

A la media hora, el Newcastle tenía la más clara de toda la mitad. En un centro por la izquierda Barnes remataba fuera cuando Donnarumma ya estaba totalmente batido.

Los Skyblues estaban sufriendo especialmente en este tramo, pero en los últimos diez minutos consiguieron girar las tornas y tuvieron dos grandes oportunidades.

En el 34 Doku lanzaba a O’Reilly con una asistencia prodigiosa, el de la Academy le servía le pelota al punto de penalti para un Haaland que entraba con todo, pero su potentísimo chut lo sacaba Pope con el pecho.

Volcado hacia el ataque, Foden aún estuvo más cerca del gol. En un hermoso tuya-mía con Cherki, al de Stockport le quedó un remate en posición ideal, pero quiso ajustar demasiado y se fue lamiendo el poste.

EL NEWCASTLE REINA EN LA LOCURA

En el inicio de la segunda parte, quedó claro que el ritmo no decaería. Esto iba a ser de infarto. Donnarumma seguía empecinado en negar el tanto al Newcastle costara lo que costara. A Woltemade le había cogido la matrícula especialmente. Como en la primera mitad, otro centro preciso desde la derecha lo volvía a sacar el portero italiano con una muy buena reacción. Probablemente si hubiese entrado, hubiera sido anulado por fuera de juego.

En el 64, el Newcastle acabaría encontrando recompensa a su acoso constante. Barnes se encontró con un balón en la frontal que cruzó a la perfección. Esta vez Donnarumma no podía evitarlo.

El City iba a reaccionar rápido. Tan sólo dos minutos después, Rúben Dias, que llevaba desde septiembre de 2022 sin marcar con nuestra camiseta, enganchó un balón suelto y la mandó con fuerza hacia dentro. Empate a 1 y todo por decidir.

Todo lo que no había acabado al fondo de la red en la primera parte, sí lo iba a hacer en la segunda. En una jugada muy embarullada, Guimarães remató al travesaño. El rebote fue a parar a los pies de Barnes, que se la acomodó como pudo y la mandó dentro. El tanto fue revisado por un fuera de juego muy muy justo que no fue por dos milímetros de hombro de Rúben Dias. Era el minuto 70 y el City tenía que remar mucho.

Los de Pep Guardiola lo intentaron en estos últimos compases con todo, pero el Newcastle supo parapetarse en su área y prácticamente no concedió nada. Apenas un chuy muy alto de Savinho y poco más. El Newcastle se terminaba imponiendo en uno de los partidos con más ritmo que se puedan recordar de esta edición de la Premier League. El City se fue de vacío de la locura de St. James’ Park.

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