Un doblete de Tsygankov permite al Girona escapar del descenso el día que Arnau cumple 100 partidos en Primera División.

El Girona logró una victoria con orgullo en Anoeta, una de esas que pueden marcar un punto de inflexión en una temporada, gracias a un doblete de un inspirado Viktor Tsygankov, que ya suma tres goles en La Liga. El equipo de Míchel remontó el primer gol de Guedes y salió de la zona de descenso con una trabajada y merecida victoria. En un partido lleno de simbolismo, Arnau Martínez, capitán del equipo, celebró su partido número 100 en Primera División, mientras que Azzedine Ounahi fue elegido MVP tras una exhibición de personalidad y creatividad en el centro del campo, que incluyó la asistencia para el primer gol del Girona.

El partido no empezó fácil para los rojiblancos. La Real Sociedad golpeó pronto, con ritmo y ocasiones. En el minuto 2, Kubo ya avisó con un disparo cruzado, y poco después Gazzaniga respondió con seguridad ante Brais Méndez. El Girona, sin embargo, encontró su sitio gracias a la posesión, ganando terreno y con serenidad, e incluso Tsygankov obligó a Remiro a una gran parada en el minuto 18. Sin embargo, justo cuando el equipo de Míchel parecía mejor posicionado, un pase de Zubeldia dejó solo a Guedes para poner el 1-0 en el minuto 34.

En la segunda mitad, el Girona salió con más intención y la sensación de que la remontada era posible. Arnau, activo y valiente en su día especial, estuvo cerca del empate con un disparo potente que se marchó desviado por poco. Ounahi, omnipresente, dirigió cada ataque con precisión y también probó suerte desde la frontal del área. El partido se abrió, pero ninguno de los dos equipos encontró el pase definitivo… hasta que se hizo justicia en el fútbol.

En el minuto 75, una transición de manual liderada por el propio Ounahi dejó a Tsygankov en una posición despejada. El ucraniano no falló: un toque preciso, el 1-1 y un cambio de ritmo total. El Real Madrid intentó reaccionar, pero el Girona encontraba cada vez más espacios al contraataque. Y ahí, apareció de nuevo el protagonista de la noche.

En el minuto 84, Álex Moreno envió un pase inteligente al corazón del área, y Tsygankov, con un brillante remate de tacón, puso el 1-2 y silenció a Anoeta. Un golazo para culminar una actuación memorable.

En los minutos finales, el Girona aguantó con serenidad, impulsado por Arnau, que lideró con autoridad como capitán, y por Ounahi, que finalmente se coronó como el mejor jugador del partido.

Con esta victoria, los rojiblancos subieron a 15 puntos y abandonaron la zona de descenso. La próxima semana, Montilivi acogerá un importante encuentro contra el Atlético de Madrid.

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