El agujero de gravedad en la Antártida no es un vacío ni una grieta en el hielo, sino una anomalía gravitatoria que revela cómo el interior profundo del planeta influye en la superficie. Un estudio publicado en 2026 en Scientific Reports reconstruyó su evolución durante los últimos 70 millones de años, conectando movimientos del manto terrestre con cambios climáticos decisivos, como la formación de los grandes glaciares antárticos. Lo que ocurre bajo kilómetros de hielo ayuda a explicar variaciones en el nivel del mar y aporta nuevas claves sobre la relación entre geología y clima.

¿Qué significa realmente el agujero de gravedad en la Antártida?

El término puede resultar engañoso. No existe un “agujero” físico ni un portal bajo el continente, sino una depresión del geoide: una zona donde la gravedad es ligeramente más débil que el promedio global. La gravedad varía en función de cómo está distribuida la masa dentro de la Tierra, y la Antártida oriental presenta una de las anomalías más notables del planeta.

agujero antartida

Para estudiarla, los investigadores Alessandro M. Forte y Petar Glišović utilizaron registros sísmicos globales. Las ondas de terremotos funcionan como una especie de tomografía planetaria, permitiendo reconstruir la estructura interna terrestre. Con modelos computacionales avanzados lograron “retroceder en el tiempo” hasta hace 70 millones de años y observar cómo evolucionó esta depresión gravitacional desde la era de los dinosaurios hasta hoy.

70 millones de años de transformación profunda

El análisis reveló que la anomalía gravitatoria no siempre estuvo exactamente en su ubicación actual. A comienzos del Cenozoico se encontraba más hacia el sur del océano Atlántico. Entre 40 y 30 millones de años atrás migró hacia la región antártica moderna, en paralelo con grandes reorganizaciones tectónicas.

agujero antartida

Desde hace unos 35 millones de años, su intensidad aumentó cerca de un 30%. Ese periodo coincide con el inicio de la glaciación antártica, hace aproximadamente 34 millones de años. Los modelos indican que, en sus orígenes, entre el 30% y el 50% de la anomalía se debía a diferencias de densidad en las capas profundas del manto. Con el paso del tiempo, las capas superiores adquirieron mayor protagonismo, amplificando la depresión. El interior del planeta y la historia climática comenzaron a mostrar una conexión clara.

El papel del manto terrestre y el Verdadero Desplazamiento Polar

La investigación aplicó una técnica conocida como back-and-forth nudging (BFN), que permite simular el flujo del manto hacia atrás y adelante en el tiempo. Al combinar datos sísmicos, movimientos de placas tectónicas y propiedades físicas de minerales profundos, los científicos pudieron reconstruir la dinámica interna responsable de la anomalía.

agujero antartida

Uno de los hallazgos más relevantes es la presencia de una corriente de material caliente y menos denso que asciende desde las profundidades bajo la Antártida desde hace al menos 70 millones de años. Este flujo contribuye a modificar la distribución de masa y, por lo tanto, el campo gravitatorio. Además, el fortalecimiento de la depresión coincidió con un cambio en el eje de rotación terrestre conocido como Verdadero Desplazamiento Polar. La Tierra no es estática: su interior se mueve y ese movimiento deja huella en la superficie.

Deshielo actual y mediciones satelitales

Aunque la anomalía tiene raíces profundas y antiguas, en la actualidad también está influida por la pérdida acelerada de masa de hielo. Cuando los glaciares se derriten, la región pierde peso, lo que altera ligeramente la atracción gravitatoria local. Satélites como GRACE han permitido medir estas variaciones con una precisión extraordinaria, cuantificando la pérdida anual de hielo en gigatoneladas.

agujero antartida

Al reducirse el peso del hielo, la corteza terrestre responde mediante el ajuste isostático: el terreno se eleva lentamente, como un colchón que recupera su forma tras retirar una carga. La gravedad funciona aquí como una balanza global, ofreciendo datos clave para estimar cuánto y qué tan rápido aumenta el nivel del mar. Estas variaciones no son perceptibles para las personas, pero sí fundamentales para la ciencia del clima y para los modelos que proyectan escenarios futuros.

Impacto en el nivel del mar y el sistema climático

La relación entre el agujero de gravedad en la Antártida y el nivel del mar es especialmente relevante. La gravedad influye en cómo se distribuye el agua oceánica; cuando la masa de hielo cambia, también lo hace el patrón de atracción gravitatoria, afectando la altura relativa del mar en distintas regiones. La investigación aporta evidencia de que los procesos internos del planeta no son un telón de fondo pasivo, sino un componente activo en la evolución climática. El clima, el hielo y el manto terrestre forman parte de un mismo sistema interconectado.

agujero antartida

El agujero de gravedad en la Antártida representa una ventana hacia la dinámica profunda del planeta y su influencia en la superficie. Desde movimientos del manto iniciados hace 70 millones de años hasta el deshielo acelerado registrado en la actualidad, la anomalía revela que la Tierra es un sistema complejo donde interior y clima se entrelazan. Entender este fenómeno no implica temer un evento extraordinario, sino reconocer cómo procesos invisibles condicionan el nivel del mar y la estabilidad de los glaciares. Si el planeta conserva memoria en sus capas más profundas, ¿qué enseñanzas ofrece para interpretar el presente y anticipar el futuro?

ecoosfera.com