El jarillón del río Cauca no es una vía: se limitará el acceso y tránsito de vehículos sobre su estructura

Durante la administración del alcalde Alejandro Eder, el Plan Jarillón ha liderado más de 500 recorridos de vigilancia y control, levantando 664 cambuches y realizando 28 comparendos por delitos ambientales.

| A través de la estrategia de gobernanza, se han intervenido 4913 metros cuadrados del jarillón para el desarrollo de huertas comunitarias, como experiencias de apropiación y buen uso del dique.


Santiago de Cali, 12 de marzo de 2026

Con el cierre de dos accesos ilegales al jarillón del río Cauca, avanza la recuperación y el buen uso del dique que protege a Cali de inundaciones, restringiendo el ingreso y tránsito de vehículos sobre esta franja protectora.

Estas prácticas no solo afectan su infraestructura, sino que también posibilitan el arrojo de residuos y escombros en el jarillón.

El jueves (12.03.2026), se adelantó una acción conjunta liderada por el Plan Jarillón de Cali, con el apoyo de las secretarías distritales de Gestión del Riesgo, Seguridad y Justicia, Infraestructura y Movilidad, y la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), con el acompañamiento de la Policía Nacional.

Las primeras intervenciones se adelantaron sobre en el sector de los barrios Calimio Norte y Petecuy. Responden a problemáticas identificadas en visitas técnicas y mesas de trabajo, realizadas entre organismos de la Alcaldía y vecinos del lugar para garantizar el mantenimiento de esta barrera de protección que rodea a Cali de norte a sur. En algunos puntos, se ha convertido en un botadero indiscriminado de basuras y en escenario de otros delitos ambientales como la quema de llantas y el vertimiento de residuos al río Cauca.

El compromiso de la Administración Distrital, en cabeza del alcalde Alejandro Eder, no es solo con la mitigación del riesgo, sino también con el desarrollo de uno de los parques lineales más largos de Colombia. Por ello, el jarillón, que ya se encuentra reforzado en un 98% (25,3 de los 26,1 kilómetros), siembra esperanza en miles de caleños.

“Me imagino este jarillón como una alameda verde muy hermosa, en donde podamos salir a caminar con los perros y la familia. Vivo hace más de 30 años en el sector y me parece muy buena la intervención de hoy, pero creo que se debe acompañar con otras medidas más drásticas”, expresó Mariela Barona, habitante de la zona.

Se requiere una comunidad vigilante

El llamado es a toda la comunidad para que sean los primeros guardianes de este espacio, denunciando estas malas prácticas. Y a quienes las ejecutan, que se abstengan y eviten sanciones legales.

El jarillón debe estar libre de todo tipo de ocupaciones. Continuaremos los operativos de vigilancia y control, pero esto no es solo responsabilidad de las instituciones: aquí al jarillón lo protegemos todos”, enfatizó Juan Diego Saa Tafurt, gerente del Plan Jarillón.

Por su parte, Ricardo Peñuela, secretario de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres, recordó que “el jarillón no es una vía, sino una infraestructura vital para la protección frente a inundaciones de la ciudad”.

El compromiso con el jarillón es total. Los avances ya se reflejan en su uso ecológico y pedagógico, que lo consolida como un espacio de interés ambiental y turístico en Cali. Por eso, las acciones continuarán a través de una gobernanza entre la comunidad y la Alcaldía.

¡Recuperando el jarillón, recuperamos Cali!

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