El SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) despegó con la tripulación de Artemis II a bordo de la nave espacial Orion el 1 de abril de 2026 en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.
El cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) de la NASA despegó de la plataforma de lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy de la agencia en Florida a las 18:35 (hora del este) del miércoles, enviando a cuatro astronautas a bordo de la nave espacial Orion en un vuelo de prueba alrededor de la Luna.
“El lanzamiento de hoy marca un momento decisivo para nuestra nación y para todos los que creen en la exploración. Artemis II se basa en la visión del presidente Donald J. Trump, que trae de vuelta a la humanidad a la Luna por primera vez en más de 50 años y abre el siguiente capítulo de la exploración lunar más allá del programa Apolo. A bordo de Orion viajan cuatro exploradores excepcionales que se preparan para el primer vuelo tripulado de este cohete y nave espacial, una verdadera misión de prueba que los llevará más lejos y más rápido que a cualquier otro ser humano en una generación”, declaró el administrador de la NASA, Jared Isaacman. “Artemis II es el comienzo de algo más grande que cualquier misión individual. Marca nuestro regreso a la Luna, no solo para visitarla, sino para eventualmente establecernos en nuestra base lunar, y sienta las bases para los próximos grandes avances”.
El exitoso lanzamiento marca el inicio de una misión de aproximadamente 10 días para los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen. Como primera misión tripulada del programa Artemis de la NASA, entre sus objetivos, este vuelo demostrará por primera vez los sistemas de soporte vital con tripulación y sentará las bases para una presencia permanente en la Luna antes de futuras misiones a Marte.
Tras alcanzar el espacio, Orion desplegó sus paneles solares, lo que le permitió recibir energía del Sol. Mientras tanto, la tripulación y los ingenieros en tierra comenzaron de inmediato la transición de la nave de lanzamiento a las operaciones de vuelo para empezar a comprobar los sistemas clave.
“Artemis II es un vuelo de prueba, y la prueba acaba de comenzar. El equipo que construyó, reparó y preparó este vehículo para el vuelo ha proporcionado a nuestra tripulación la máquina que necesita para demostrar su capacidad”, declaró el administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya. “Durante los próximos 10 días, Reid, Victor, Christina y Jeremy pondrán a prueba a Orion para que las tripulaciones que les sigan puedan ir a la superficie lunar con confianza. Estamos en la primera misión de una larga campaña, y el trabajo que tenemos por delante es mayor que el que hemos realizado”.
Aproximadamente a los 49 minutos del vuelo de prueba, la etapa superior del cohete SLS se encendió para colocar a Orion en una órbita elíptica alrededor de la Tierra. Un segundo encendido programado de la etapa impulsará a Orion, a la que la tripulación bautizó como «Integrity», a una órbita terrestre alta que se extiende a unos 74.000 kilómetros más allá de la Tierra. Tras el encendido, Orion se separará de la etapa y volará libremente.
En unas horas, un anillo en la etapa superior del cohete, que estará a una distancia segura de la nave espacial, desplegará cuatro CubeSats —pequeños satélites de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina, el Centro Aeroespacial Alemán, la Administración Aeroespacial de Corea y la Agencia Espacial Saudí— para realizar investigaciones científicas y demostraciones tecnológicas.
La nave espacial permanecerá en órbita terrestre alta durante aproximadamente un día, durante el cual la tripulación realizará una demostración de pilotaje manual para probar las capacidades de manejo de Orion. Los astronautas, junto con los equipos del Centro de Control de Misión en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, continuarán revisando los sistemas de la nave espacial.
Si todos los sistemas funcionan correctamente, los controladores de la misión ordenarán al módulo de servicio Orion, de fabricación europea, que realice la maniobra de inyección translunar el jueves 2 de abril. Esta maniobra, de aproximadamente seis minutos de duración, impulsará la nave espacial en una trayectoria que permitirá a la tripulación orbitar la Luna y, al mismo tiempo, aprovechar la gravedad lunar para regresar a la Tierra.
Durante un sobrevuelo lunar de varias horas, previsto para el lunes 6 de abril, los astronautas tomarán fotografías y realizarán observaciones de la superficie lunar, siendo los primeros en observar algunas zonas de la cara oculta de la Luna. Aunque esta cara estará parcialmente iluminada durante el sobrevuelo, las condiciones propicias crearán sombras que se extenderán por la superficie, realzando el relieve y revelando profundidad, crestas, pendientes y bordes de cráteres que suelen ser difíciles de detectar con iluminación completa. Las observaciones de la tripulación y otras investigaciones científicas sobre la salud humana durante la misión, como AVATAR, aportarán información valiosa para futuras misiones lunares.
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