En la Reserva de Biosfera Oxapampa–Asháninka–Yánesha (BIOAY), mujeres indígenas y rurales de Pasco (Perú) lideran la conservación de las abejas nativas sin aguijón. A través del proyecto Women for Bees, impulsado por la UNESCO y Guerlain, fortalecen sus capacidades y contribuyen a proteger la biodiversidad de la Amazonía. 

  • Conoce el trabajo de Women for Bees en Perú, aquí.
  • Te presentamos las historias de impacto del proyecto Woomen for Bees, en Perú:

Abejas nativas sin aguijón: un proyecto para la comunidad

Eva Gómez comparte cómo el aprendizaje sobre las abejas abrió nuevas oportunidades para la comunidad nativa Tsachopen en la BIOAY.

Woman For Bees

© UNESCO Perú | Raquel Ríos

Cuando Eva Gómez recuerda sus primeros pasos en la crianza de abejas nativas, piensa en las pocas cajas de que tenía al inicio. Hoy cuenta con más colonias, mejores condiciones para su manejo y, sobre todo, nuevos conocimientos que le permiten proyectar oportunidades para su familia y su comunidad.

Integrante de la comunidad nativa Tsachopen (Pasco – Perú) y de la Asociación CHAMPET, Eva participa en Women for Bees, una iniciativa que promueve la conservación de los polinizadores y el fortalecimiento de capacidades de mujeres meliponicultoras. Para ella, uno de los aspectos más valiosos del proyecto ha sido la continuidad del acompañamiento y las capacitaciones prácticas recibidas.

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La meliponicultura es la cría, manejo y aprovechamiento sostenible de las abejas nativas —abejas originarias de los ecosistemas amazónicos, sin aguijón y fundamentales para el equilibrio natural. © UNESCO | Carlos Maldonado

«Empezamos con nuestras cajitas, aprendimos a hacer los traspasos cuando las colonias crecen y a mejorar el manejo de las abejas. Estas capacitaciones sí nos han servido», comenta.

Los cambios son visibles. De una o dos cajas que manejaba inicialmente, ahora cuenta con siete colonias y ha mejorado la infraestructura para protegerlas. Pero el aprendizaje adquirido también le permitió mirar más allá de la producción de miel y reconocer nuevas posibilidades para generar valor a partir de la meliponicultura.

Junto con su asociación, Eva participó en el fondo concursable Emprendedores por la Naturaleza, impulsado por el SERNANP y administrado por Profonanpe. Como resultado, lograron adjudicarse un financiamiento de 90 mil soles para desarrollar la iniciativa “Café que Florece, polinizadores y la cultura Yánesha en acción”.

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«Café que Florece, polinizadores y la cultura Yánesha en acción», una iniciativa ganadora del fondo Emprendedores por la Naturaleza. © MINAM

La propuesta busca articular la conservación de los polinizadores, la producción sostenible y la valorización de la cultura Yánesha, demostrando cómo el fortalecimiento de capacidades locales puede convertirse en una oportunidad para impulsar iniciativas que beneficien tanto a las comunidades como a la biodiversidad.

Para Eva, este es solo el comienzo. Su interés ahora es continuar aprendiendo sobre nuevos productos derivados de la meliponicultura, como artesanías y cosméticos, y compartir estos conocimientos con otras personas de Tsachopen y de comunidades vecinas.

«Queremos que la comunidad siga en el proyecto para difundir lo aprendido aquí y en otras comunidades nativas», afirma.

Su historia demuestra que cuando el conocimiento, la organización comunitaria y el compromiso con la naturaleza se unen, las abejas pueden convertirse en una fuente de oportunidades para construir un futuro más sostenible.

Una nueva generación de guardianas

Lesly Francisco impulsa el liderazgo juvenil y el aprendizaje intergeneracional para la conservación de las abejas nativas en la comunidad nativa Ñagazu.

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© UNESCO Perú | Raquel Ríos

A sus 26 años, Lesly Francisco se ha convertido en una de las jóvenes más comprometidas con la conservación de las abejas nativas sin aguijón en la comunidad nativa Ñagazu (Pasco – Perú). Aunque actualmente trabaja fuera de la comunidad, mantiene un vínculo permanente con las socias de la Asociación SERETS y continúa impulsando las acciones de manejo y seguimiento de las colonias establecidas a través de Women for Bees.

Para Lesly, uno de los cambios más importantes que trajo el proyecto fue reconocer el verdadero valor de las abejas nativas. Antes, muchas familias las criaban de manera empírica, sin conocer plenamente su importancia ecológica ni las técnicas adecuadas para su manejo.

“Gracias a las capacitaciones y materiales que nos brindaron he aprendido muchísimo. Ahora sé cómo cuidar las abejas dónde ubicarlas, qué flores sembrar, cómo realizar los trasiegos y cómo hacer el seguimiento de las colonias”, explica.

El conocimiento adquirido no quedó únicamente entre las beneficiarias. Motivada por compartir lo aprendido, Lesly participó en actividades de educación ambiental dirigidas a niñas, niños y miembros de su comunidad. Incluso brindó charlas en la institución educativa local, contribuyendo a que las nuevas generaciones conozcan la importancia de los polinizadores para la biodiversidad y el bienestar de las comunidades.

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Transformando el aprendizaje adquirido en Women for Bees en acciones de conservación, educación y liderazgo que inspiran a todas las generaciones de mujeres en su comunidad. © UNESCO Perú | Carlos Maldonado

Su liderazgo también ha sido clave para fortalecer el trabajo colectivo de las socias de SERETS. A pesar de la distancia, mantiene contacto constante con las beneficiarias, promoviendo el monitoreo de las cajas tecnificadas y alentándolas a continuar aplicando los conocimientos adquiridos durante el proyecto.

Como parte de este compromiso, Lesly asumió un rol activo en la instalación del meliponario implementado en el sendero interpretativo de la institución educativa de Ñagazu, participando en el traslado de colonias de abejas angelita hacia cajas tecnificadas que hoy sirven como espacio de aprendizaje y sensibilización para estudiantes, docentes y visitantes.

Además de su valor para la conservación, Lesly reconoce que la meliponicultura puede abrir nuevas oportunidades para las mujeres de la comunidad. Como artesanas, las socias elaboran cushmas y textiles tradicionales, y consideran que la crianza de abejas nativas puede complementar estas actividades mediante iniciativas vinculadas al turismo sostenible y, en el futuro, al aprovechamiento responsable de productos derivados de la miel.

«Tenemos que conservar las abejitas. Esa sería mi motivación para seguir en el proyecto», afirma.

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© UNESCO Perú | Carlos Maldonado

La experiencia de Lesly demuestra cómo el liderazgo de las mujeres jóvenes puede convertirse en un motor de cambio dentro de sus comunidades. A través de la conservación de las abejas nativas, la educación ambiental y el acompañamiento a otras socias, está contribuyendo a fortalecer un proceso de aprendizaje intergeneracional que impulsa la participación de más mujeres en la protección de la biodiversidad y el patrimonio cultural de los pueblos indígenas.

Construyendo un futuro junto a las abejas

Morelia Zevallos, de 31 años, encontró en la crianza de abejas nativas una forma de unir conservación, emprendimiento y compromiso con los polinizadores.

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© UNESCO Perú | Raquel Ríos

A sus 31 años, Morelia Zevallos representa una nueva generación de mujeres que han convertido su interés por las abejas en un proyecto de vida. Su historia no comenzó con la meliponicultura, sino con una vocación previa vinculada al manejo de los polinizadores desde la apicultura familiar, lo que le permitió acercarse con mayor facilidad a este nuevo aprendizaje.

Fundadora del proyecto Santuario Apícola Oxapampa, Morelia asumió el reto de especializarse en el manejo de abejas nativas sin aguijón a través de Women for Bees. Desde el inicio, uno de los principales aprendizajes fue comprender que las meliponas – abejas nativas sin aguijón – requieren un manejo completamente distinto al de las abejas Apis – con aguijón.

“Las abejas nativas son diferentes, hay que tratarlas con delicadeza y entender cómo funciona su organización interna”, comenta.

Gracias a las Escuelas de Campo y al acompañamiento técnico recibido, logró transformar su forma de trabajo. Las antiguas cajas rústicas dieron paso a sistemas más tecnificados, permitiéndole avanzar hacia un manejo más eficiente y ordenado de las colonias.

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© UNESCO | Carlos Maldonado

Este proceso marcó un antes y un después. Hoy, Morelia se enfoca en la reproducción de nidos y la división de colonias, con la visión de incrementar el número de meliponarios y fortalecer una futura producción sostenible.

Pero su rol va más allá del manejo técnico. Morelia ha asumido también un papel de apoyo dentro de su red de beneficiarias, compartiendo conocimientos, produciendo insumos como cera mixta y bombones de polen, bioatrayentes, cajas racionales y acompañando a otras mujeres en el fortalecimiento de sus propias prácticas.

«Muchas personas empiezan por curiosidad, pero luego lo dejan. Esto requiere dedicación y constancia», señala.

Su compromiso con la conservación se refleja también en su visión de futuro. Junto a su familia, ha proyectado la creación de un santuario de abejas nativas en un amplio terreno ubicado en Oxapampa, un espacio destinado a la reproducción, conservación y valoración de los polinizadores.

Este proyecto, respaldado por su entorno familiar, representa la consolidación de un camino que une experiencia, aprendizaje y propósito. Para Morelia, la meliponicultura no es solo una actividad productiva, sino una forma de vida.

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Los conocimientos adquiridos en Women for Bees permitieron a Morelia fortalecer el manejo de abejas nativas, proyectar la producción de miel y avanzar en su visión de crear un santuario para la conservación de polinizadores. © UNESCO Perú | Raquel Ríos

Su historia demuestra que cuando la pasión se convierte en dedicación a las abejas, es posible construir iniciativas que integran conservación, emprendimiento y sostenibilidad, generando nuevas oportunidades para las mujeres y sus territorios.

Un legado que florece entre generaciones

Madre e hijo combinan experiencia y nuevos aprendizajes para proteger a los polinizadores y la diversidad de plantas en Villa Rica.

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© UNESCO Perú | Raquel Ríos

En Villa Rica, el cuidado de las abejas nativas sin aguijón es una actividad que ha fortalecido el vínculo entre Margarita Rivas y su hijo Hilario Quispe. Mientras Margarita aporta años de experiencia cuidando plantas y jardines, Hilario ha incorporado nuevos conocimientos técnicos sobre meliponicultura que hoy les permiten mejorar el manejo de sus colonias.

Margarita, integrante de la Cooperativa Bionativas, fue una de las beneficiarias de Women for Bees. Sin embargo, debido a su edad y a algunas limitaciones de salud, fue su hijo quien asumió la participación constante en las capacitaciones y actividades prácticas del proyecto. Lo hizo motivado por un interés que ya venía cultivando desde años atrás.

“Antes del proyecto ya manejaba algunas abejas nativas de manera empírica y siempre me gustó aprender más. Cuando mi mamá me comentó sobre las capacitaciones, vi una oportunidad para fortalecer los conocimientos que ya tenía”, recuerda Hilario.

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© UNESCO Perú | Carlos Maldonado

Gracias a las Escuelas de Campo (ECAs) y al acompañamiento técnico recibido, pudo mejorar aspectos clave del manejo de las colonias, desde el uso de cajas tecnificadas hasta la elaboración de atrayentes, los trasiegos y el seguimiento de las abejas. Con el tiempo, este aprendizaje también le permitió convertirse en un apoyo para otras beneficiarias de la cooperativa que continúan fortaleciendo sus capacidades en meliponicultura.

Pero el trabajo no se limita a las abejas. Para ambos, la conservación comienza mucho antes, en el cuidado de las plantas que les proporcionan alimento y refugio.

Desde mucho antes de participar en el proyecto, Margarita mantenía jardines y espacios con gran diversidad de especies alrededor de su hogar y en la chacra familiar. Hoy continúa desempeñando un papel fundamental en el mantenimiento de las plantas que favorecen la alimentación de los polinizadores.

“Ella es quien cuida todo el jardín. Hace los trasplantes, realiza las podas y se encarga del mantenimiento de las plantas que ayudan a alimentar a las abejas”, explica Hilario.

La experiencia les ha permitido comprender con mayor claridad la estrecha relación entre las abejas y la vegetación que las rodea. Sin flores y sin plantas adecuadas, el manejo de las colonias sería mucho más difícil. Por ello, consideran que la conservación de los polinizadores debe ir acompañada del cuidado permanente de los espacios verdes.

Actualmente, las abejas forman parte de la vida cotidiana de la familia tanto en la chacra cafetalera como en su vivienda. Allí, el trabajo de Margarita e Hilario se complementa: ella mantiene las plantas que sostienen el ecosistema de los polinizadores, mientras él aplica y comparte los conocimientos técnicos adquiridos para el manejo de las colonias.

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Women for Bees una oportunidad para fortalecer el manejo de las abejas nativas, combinando el cuidado de las plantas, el aprendizaje técnico y el trabajo intergeneracional. | © UNESCO Perú | Carlos Maldonado

Su historia demuestra que la conservación puede fortalecerse cuando diferentes generaciones unen esfuerzos, conocimientos y experiencias para cuidar la biodiversidad y construir oportunidades sostenibles para el futuro.

Educar para conservar

La historia de Celeste Zeña y cómo una guía ilustrada ayuda a que más niñas y niños valoren el papel de los polinizadores en la biodiversidad.

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@ UNESCO Perú | Raquel Ríos

Para Celeste Zeña, conservar las abejas nativas sin aguijón también significa enseñar a las nuevas generaciones a conocerlas, valorarlas y protegerlas. Como integrante de la Cooperativa Agraria de Mujeres Innovadoras de Reserva de Biosfera – CAMIREB y participante de Women for Bees, encontró en la educación ambiental una oportunidad para acercar el mundo de los polinizadores a niñas y niños de manera sencilla y creativa.

Con ese propósito, desarrolló una guía informativa ilustrada sobre las abejas nativas presentes en la zona de Oxapampa (Pasco- Perú). El material presenta algunas de las especies más comunes que pueden encontrarse en el territorio, acompañadas de ilustraciones, información básica y recomendaciones para su cuidado.

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CAMIREB crea Guía ilustrada dirigida a la niñez para promover el conocimiento y la conservación de las abejas nativas de Oxapampa. © UNESCO Perú | Carlos Maldonado

Pensada especialmente para el público infantil, la guía incorpora actividades que fomentan la observación, el aprendizaje y la creatividad. Entre ellas, incluye un espacio para que las niñas y los niños puedan dibujar y expresar lo que han aprendido sobre estos importantes polinizadores.

“Está dirigida a niños y tiene algunas ilustraciones que hemos elaborado con las variedades más comunes que puedes encontrar. También algunos consejos para poder cuidarlas y al final un espacio para que puedan dibujar”, explica Celeste.

A través de esta iniciativa, busca contribuir a que más personas conozcan el papel fundamental que cumplen las abejas nativas en los ecosistemas y en la producción de alimentos, promoviendo desde la infancia una cultura de respeto y cuidado de la biodiversidad.

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© UNESCO Perú | Carlos Maldonado

La experiencia demuestra que la conservación también puede construirse desde la educación. Al acercar el conocimiento sobre los polinizadores a las nuevas generaciones, se siembran las bases para que niñas y niños se conviertan en futuros guardianes de la naturaleza.

Una ventana a la biodiversidad de Villa Rica

Cledi Cano sueña con crear un espacio donde visitantes y comunidades descubran la importancia de las abejas nativas para los ecosistemas.

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© UNESCO | Carlos Maldonado

Las abejas nativas siempre estuvieron presentes alrededor de la casa de Cledi Cano. Sin embargo, durante mucho tiempo las observó sin conocer cómo manejarlas o aprovechar el importante papel que desempeñan en la naturaleza. Fue a través de las capacitaciones de Women for Bees que descubrió un nuevo mundo de conocimientos y oportunidades.

Como meliponicultora independiente de la Cooperativa Bionativas de Villa Rica, recuerda con entusiasmo sus primeros aprendizajes sobre la crianza y manejo de abejas nativas sin aguijón.

«Las abejitas siempre rondaban en mi casa, pero no sabía cómo criarlas. En las capacitaciones aprendimos a hacer las cajitas y eso me emocionó mucho. Veía cómo las abejitas se concentraban allí y cada vez que iba al campo me gustaba observarlas», comenta.

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Women for Bees le permitió descubrir que las abejas nativas no solo contribuyen a la biodiversidad, además es una oportunidad para acercar a más personas al conocimiento y valoración de la naturaleza de Villa Rica l© UNESCO Perú | Raquel Ríos

La experiencia despertó en ella un interés creciente por conocer más sobre las diferentes especies de abejas nativas y su conservación. Actualmente cuenta con 30 colonias de abejas nativas sin aguijón de cuatro especies diferentes y alrededor de 20 nidos adicionales para captura y trasiego. Además, ha destinado un área de su terreno para desarrollar un circuito de las abejas, con señalización e identificación de las especies, como un espacio para seguir fortaleciendo esta actividad.

Su hogar se encuentra en un entorno privilegiado de Villa Rica, cerca de la Laguna El Oconal, uno de los principales atractivos turísticos de la zona. Rodeada de naturaleza, visitantes y paisajes que atraen a personas de diferentes lugares, comenzó a imaginar nuevas posibilidades para integrar la conservación de los polinizadores con actividades de sensibilización y turismo sostenible.

“Quisiera seguir teniendo más variedades de abejitas nativas, más cantidad y ampliar este espacio. Ya estoy pensando en sembrar más flores y que este lugar pueda servir también para mostrar la importancia de las abejas”, señala.

Para Cledi, la conservación de los polinizadores no solo contribuye al cuidado del medio ambiente, sino que también puede convertirse en una oportunidad para acercar a más personas al conocimiento de la biodiversidad local y al valor de las especies nativas.

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© UNESCO Perú | Raquel Ríos

Su historia demuestra cómo una experiencia de aprendizaje puede transformar la manera en que las personas observan su entorno y abrir nuevas posibilidades para conectar la conservación de la naturaleza con iniciativas de desarrollo sostenible en los territorios.

unesco.org

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