Tres goles, tres puntos, la primera victoria en liga de la temporada y el regreso a la acción de Dejan Kulusevski convirtieron la noche del lunes en Tottenham en una velada fantástica.

Tras seis partidos de Premier League sin conocer la victoria y habiendo caído al último puesto de la clasificación tras los encuentros del fin de semana, el equipo mostró una gran capacidad de lucha para superar al Coventry City y ascender hasta la 16.ª posición en la tabla.

James Maddison —quien volvía a ser titular por primera vez desde el 1 de mayo de 2025, enfrentándose además al club de su ciudad natal y de su infancia— abrió el marcador con un tanto espectacular. Sin embargo, el Coventry logró empatar gracias a un gol de Jack Rudoni al poco de comenzar la segunda mitad.

Esta vez, no obstante, el equipo no dejó escapar el resultado: Omar Marmoush anotó su primer gol con el club mediante una magnífica definición, y Ben Davies apareció en el tiempo de descuento para asegurar los tres puntos. Quizás la ovación más sonora de la noche fue para el delantero sueco Dejan Kulusevski, quien saltó al campo desde el banquillo tras haber estado 17 meses alejado de los terrenos de juego.

Roberto De Zerbi introdujo cinco cambios respecto al once que jugó en Old Trafford hace nueve días; entre ellos, Tosin Adarabioyo, que debutó como titular en liga con nuestra camiseta. Fueron los visitantes quienes dispusieron de la primera gran ocasión a los 10 minutos, tras una combinación por la banda derecha entre Milan van Ewijk y Tatsuhiro Sakamoto; este último encontró espacio dentro del área para rematar, pero Jan Paul van Hecke realizó un bloqueo providencial que envió el balón por encima del travesaño.

En el otro extremo, un intento de Dominic Solanke fue bloqueado, antes de que lográramos adelantarnos en el minuto 14 con un gol de bella factura. Mohammed Kudus realizó una gran acción para superar a Jay Dasilva por nuestra banda derecha y ceder el balón a Maddison, quien conectó un disparo con rosca de primeras desde unos 20 metros; el esférico superó a Carl Rushworth y se coló por la escuadra. El gol fue justo el impulso que necesitábamos —el primero que marcábamos en la liga durante la primera parte de un encuentro esta temporada— y nos permitió jugar con algo más de libertad. Gran parte de nuestro juego pasaba por Maddison; lográbamos llegar a zonas de ataque prometedoras, pero sin terminar de concretar, ya que los «Sky Blues» defendían bien dentro y alrededor de su área. Aun así, Solanke estuvo cerca en el minuto 39, aunque su disparo terminó por encima del travesaño.

Sin embargo, a pesar de nuestro buen juego, hizo falta una intervención providencial de Micky van de Ven para llegar al descanso con ventaja. Brandon Thomas-Asante se escapó por el carril interior izquierdo tras un toque preciso de Sidiki Cherif, pero nuestro capitán hizo gala de su impresionante velocidad para recuperar terreno y bloquear el disparo del delantero del Coventry.

Apenas cinco minutos después de iniciarse la segunda mitad, el marcador se igualó. Rudoni recibió el balón cerca de la línea de fondo por la banda izquierda y envió un pase al interior del área para Caleb Yirenkyi, quien devolvió el esférico a Rudoni. Su primer remate impactó en su propio compañero, Thomas-Asante; el balón le volvió a caer y, en su segundo intento, batió a Antonin Kinsky para poner el 1-1.

No obstante, supimos reaccionar: Sandro Tonali lanzó dos potentes disparos que pasaron rozando el travesaño, antes de que otro gran remate nos devolviera la ventaja. Marmoush se deshizo de van Ewijk y, desde el borde del área, conectó un disparo con la derecha que superó a Rushworth. Fue una forma inmejorable de estrenar su cuenta goleadora con el club, en lo que suponía su séptima aparición con nuestros colores.

En la recta final, ambos equipos realizaron numerosas sustituciones, convirtiendo el encuentro en un intercambio constante de ataques en ambas áreas. Tuvimos algunas ocasiones: Kudus recortó hacia el centro pero envió el balón por encima del larguero, mientras que un disparo de Mateus Fernandes resultó sencillo para Rushworth. A falta de tres minutos para el final, se produjo el esperado regreso de Kulusevski, quien sustituyó a Kudus y recibió una calurosa ovación por parte de la afición de los «Spurs»; ¡especialmente cuando tocó el balón por primera vez en un partido oficial tras 526 días! Aun así, todavía había que ganar el partido; ocho minutos de tiempo añadido, con los puntos en juego, dieron lugar a un desenlace lleno de nervios. Pero toda esa inquietud se disipó en el minuto 96, cuando el balón quedó suelto en el área del Coventry: Solanke lo dejó para Davies y nuestro jugador con más tiempo en el equipo conectó un disparo raso con la zurda que superó el brazo estirado de Rushworth, poniendo el broche de oro a una noche fantástica en todos los sentidos.

tottenhamhotspur.com

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