Con Greipel (LTS) como vencedor en París, tras una jornada festiva hasta la entrada en el circuito de los Campos Elíseos y exigente en las ocho vueltas por la famosísima avenida de la capital francesa, se cerró la 103ª edición del Tour de Francia este domingo. Movistar Team, que llegaba con las máximas aspiraciones a la ‘Grande Boucle’, no pudo culminar su objetivo principal -la victoria en la clasificación general- pero logró un suculento botín.

El tercer cajón del podio con Nairo Quintana -cuarto podio en Grandes Vueltas, tras su victoria en el Giro ’14 y los segundos en Tour ’13 y ’15-, la etapa conquistada por Ion Izagirre ayer en Morzine (32º triunfo parcial para los equipos de Eusebio Unzué en 34 participaciones) y la segunda victoria por equipos consecutiva -cuarta, tras 2015 y los éxitos como Banesto en 1991 y 1999- acompañaron al equipo azul. Un conjuntotelefónico que, por décima grande consecutiva (desde el Tour 2013), acaba con uno o varios de sus ciclistas entre los cuatro primeros de la general… sin olvidar el sexto puesto final de un Alejandro Valverde que llegaba tras ser tercero en el Giro de Italia.

“Me marcho de este Tour con mucha alegría, pues a pesar de las dificultades que tuve se pudo terminar en el podio”, reconocía Quintana. “Ayer cerramos con felicidad gracias a esa victoria de mi compañero y amigo Ion. Era un éxito que llevábamos buscando todo el Tour. Del equipo sólo puedo dar gracias por haberme ayudado tanto. La victoria por equipos es de hecho una merecida recompensa: mis compañeros han luchado cada día por hacer las cosas bien y todo eso se ve reflejado en este podio”.

“Nos vamos muy contentos, el balance es favorable”, recalca el colombiano, tres veces podio de la ‘Grande Boucle’ en tres participaciones con sólo 26 años. “Está claro que veníamos con un objetivo mucho más grande y ambicioso, pero tenemos años para seguir probando. Un podio en un Tour de Francia, en lo más grande del ciclismo, te hace sentir muy contento. Va dedicado a todos los aficionados, a mi familia, mi padre y mi madre, que siempre rezan para que me vaya bien. Quiero felicitar a Froome: es un gran rival, me ha tocado luchar contra él en esta época y seguro que en estos años seguiremos ahí. A veces gana él o, como hemos visto en otras pruebas, a veces gano yo”.

Alejandro Valverde siguió haciendo grande la que para él ya era una temporada fantástica. “Nos marchamos contentísimos. Se ha hecho tercero en la general, ganado por equipos, una etapa… difícilmente se puede pedir más. ¿Una etapa para mí? Difícil. Con mi presencia en la general estaba muy controlado; ya sucedió en la etapa de Andorra. Entrar en fugas era imposible. ¿Piernas de podio? No es importante. Estaba bien y hay que ser ambiciosos, pero yo tenía claro cuál era mi papel aquí. Vinimos a los que vinimos, Nairo está en el pódium -ganar siempre es muy difícil, será otro año- y eso es lo que cuenta. Los éxitos de este Tour van dedicados a los que están en casa -Gorka, Jesús-, deseando que se repongan al 100%. Ahora mismo las piernas están cansadas, pero queda un par de semanas hasta la prueba en línea de Río y seguro que llegaremos al día 6 bien recuperados”.

Eusebio Unzué comparte en gran medida la valoración de sus dos jefes de filas: “Muy satisfecho. La victoria que logró Ion ayer era el primer deseo con el que tomábamos la salida: lograr alguno de esos triunfos parciales para volver a alzar los brazos en el Tour. Afortunadamente, Ion, en la última oportunidad quizás para el equipo, estuvo impecable desde salida, y en ese descenso del Joux Plane, ante dos grandes especialistas como él -Nibali y Pantano-, se hizo con un gran triunfo que redondea una buena carrera. Ese tercer puesto de Nairo le sirve para subir por tercera vez en tres apariciones al pódium, un gran logro. Y además, está la victoria por equipos, una clasificación que valoramos mucho y que logramos por segundo año consecutivo. Seguro se pudieron hacer las cosas mejor, pero tal y como marchó la carrera, tenemos que estar felices”.