{"id":107963,"date":"2021-05-04T16:59:15","date_gmt":"2021-05-04T20:59:15","guid":{"rendered":"https:\/\/sportseco.com\/?p=107963"},"modified":"2021-05-04T16:59:21","modified_gmt":"2021-05-04T20:59:21","slug":"los-peces-del-rio-grande-de-la-magdalena-unicos-y-amenazados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sportseco.com\/?p=107963","title":{"rendered":"Los peces del r\u00edo Grande de la Magdalena: \u00fanicos y amenazados"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><em><strong>Una nueva publicaci\u00f3n del Instituto Humboldt, la Universidad de Antioquia y Empresas P\u00fablicas de Medell\u00edn (EPM) revela que en la cuenca habitan 233 especies de peces de agua dulce, de las cuales 158 son end\u00e9micas de este territorio.<\/strong><\/em><\/li><li>\u2022&nbsp;&nbsp;<em><strong>La deforestaci\u00f3n, transformaci\u00f3n y degradaci\u00f3n de los ecosistemas, contaminaci\u00f3n h\u00eddrica y sobrepesca, tienen en alto riesgo a m\u00e1s de 100 peces \u00fanicos de esta zona del pa\u00eds. El bagre rayado ya est\u00e1 catalogado en peligro cr\u00edtico de extinci\u00f3n.<\/strong><\/em><\/li><li>\u2022&nbsp;&nbsp;<em><\/em><strong>La cuenca del r\u00edo m\u00e1s importante del pa\u00eds, una serpiente carmelita que inspira a escritores, compositores y poetas, tiene 43 especies de peces que fueron introducidas y afectan la biodiversidad.<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;&nbsp;<em><\/em><strong>Los investigadores proponen varias estrategias de conservaci\u00f3n y manejo para que el recurso \u00edctico del Magdalena no siga palideciendo.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez tuvo en las aguas carmelitas del r\u00edo Grande de la Magdalena, el sistema fluvial m\u00e1s representativo del norte de los Andes, una de sus mayores fuentes de inspiraci\u00f3n. Lo recorri\u00f3 varias veces en barco durante sus \u00e9pocas de estudiante, cuando part\u00eda de Zipaquir\u00e1 para regresar a Aracataca, su Macondo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En \u2018<em>El amor en los tiempos del c\u00f3lera<\/em>\u2019, novela publicada en 1985 que narra el romance de Florentino Ariza y Fermina Daza, Garc\u00eda M\u00e1rquez plasm\u00f3 a la perfecci\u00f3n c\u00f3mo la serpiente que atraviesa todo el centro del pa\u00eds y le entrega sus aguas al oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, ha palidecido por la mano del hombre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al final de la obra, cuando Fermina y Florentino concretan su idilio de amor en un viaje por el Magdalena a bordo de la Nueva Felicidad, el r\u00edo ya hab\u00eda perdido la magia biodiversa que el protagonista misterioso y enamoradizo presenci\u00f3 en su primer recorrido por el cuerpo de agua, cuando parti\u00f3 de su pueblo para pasar su depresi\u00f3n amorosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/2.jpg?w=640\" ><br>En El Banco, el r\u00edo Magdalena se encuentra con el Cesar para formar un paisaje h\u00eddrico que inspir\u00f3 a Jos\u00e9 Barros a componer La Piragua. Foto: Jhon Barros (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cFermina no ver\u00eda los animales de sus sue\u00f1os: los cazadores de pieles hab\u00edan exterminado los caimanes; los loros con sus algarab\u00edas y los micos se hab\u00edan ido muriendo a medida que se les acababan las frondas; y los manat\u00edes de grandes tetas que amamantaban a sus cr\u00edas en los playones eran una especie extinguida\u201d, escribi\u00f3 Gabo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos 50 a\u00f1os, los niveles de deforestaci\u00f3n en la cuenca del Magdalena han superado el 70 por ciento. Entre tanto, la p\u00e9rdida de sus \u00e1reas de humedales y ci\u00e9nagas excede el 80 por ciento, impactos que han generado un incremento del 34 por ciento en las tasas de erosi\u00f3n desde la d\u00e9cada pasada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl Magdalena est\u00e1 entre los 10 r\u00edos con mayor tasa de erosi\u00f3n a nivel global, con una producci\u00f3n de 710 toneladas por kil\u00f3metro cuadrado al a\u00f1o; el cuerpo h\u00eddrico transporta cerca de 180 millones de toneladas de sedimentos anuales\u201d, revela el libro&nbsp;<em>\u2018Peces de la cuenca del r\u00edo Magdalena: diversidad, conservaci\u00f3n y uso sostenible\u2019<\/em>&nbsp;del Instituto Humboldt, la Universidad de Antioquia y Empresas P\u00fablicas de Medell\u00edn (EPM).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el documento, elaborado por 58 investigadores nacionales e internacionales, la agon\u00eda del Magdalena se debe a que el 77 por ciento de la poblaci\u00f3n colombiana est\u00e1 asentada alrededor de la cuenca, un sitio que aporta cerca del 80 por ciento del Producto Interno Bruto nacional y genera 70 por ciento de la producci\u00f3n de energ\u00eda hidr\u00e1ulica y 70 por ciento de las cosechas agr\u00edcolas nacionales.&nbsp;<br><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/3%20%282%29.jpg?w=640\" ><br>Los habitantes de la cuenca del r\u00edo Magdalena, que alberga m\u00e1s de 1,2 millones de hect\u00e1reas de planicies inundables, viven de la pesca. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn los \u00faltimos 40 a\u00f1os, estos indicadores econ\u00f3micos han acelerado la degradaci\u00f3n ambiental del territorio. Seg\u00fan el estudio global de cuencas fluviales del Instituto Mundial de los Recursos, la cobertura de bosques primarios no supera el 10 por ciento, mientras que la miner\u00eda descarga 100 toneladas de mercurio cada a\u00f1o\u201d, cita el libro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los peces de agua dulce, presentes en los r\u00edos, quebradas, lagos, lagunas, ci\u00e9nagas, embalses y jag\u00fceyes de la cuenca, palidecen por la acelerada intervenci\u00f3n antr\u00f3pica. \u201cEsto fue lo que nos motiv\u00f3 a crear una publicaci\u00f3n dedicada a analizar el pasado, presente y futuro de estos organismos del territorio anfibio m\u00e1s importante del pa\u00eds: el r\u00edo Magdalena\u201d, dijo Hernando Garc\u00eda Mart\u00ednez, director del Instituto Humboldt.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La robusta publicaci\u00f3n, que hace parte de la Serie de Recursos Hidrobiol\u00f3gicos y Pesqueros Continentales de Colombia del Instituto Humboldt (<a href=\"http:\/\/repository.humboldt.org.co\/handle\/20.500.11761\/35752\">http:\/\/repository.humboldt.org.co\/handle\/20.500.11761\/35752<\/a>), aborda c\u00f3mo los principales conflictos ambientales de la cuenca han impactado los peces, informaci\u00f3n que sirvi\u00f3 para proponer varias estrategias de conservaci\u00f3n y manejo que requiere el recurso \u00edctico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstamos seguros de que esta informaci\u00f3n cient\u00edfica les servir\u00e1 a todos los sectores de la vida nacional, tanto ambiental, acad\u00e9mico y educativo como a las diferentes instancias nacionales y regionales, para tomar medidas efectivas y as\u00ed proteger al r\u00edo Grande de la Magdalena, una red que recorre la historia del pa\u00eds, sus culturas, costumbres, idiosincrasia y riqueza de recursos naturales\u201d, afirm\u00f3 Garc\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/4%20%282%29.jpg?w=640\" ><br>Las aves que revolotean por el imponente y carmelito r\u00edo Magdalena dependen de la gran variedad de peces que all\u00ed habitan. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<br><strong>Tesoros \u00fanicos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La geograf\u00eda de la cuenca del Magdalena surgi\u00f3 hace m\u00e1s de 80 millones de a\u00f1os con el inicio del levantamiento de las tres cordilleras andinas. Es un territorio con un \u00e1rea de drenaje de 257.000 kil\u00f3metros cuadrados conformado por 151 subcuencas tributarias y 1,2 millones de hect\u00e1reas de planicies inundables.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo no hay otro r\u00edo rodeado por condiciones clim\u00e1ticas y atmosf\u00e9ricas que provienen del Caribe, Orinoco, Amazonas y Pac\u00edfico, una serpiente de aguas carmelitas de 1.612 kil\u00f3metros que nace en la laguna Magdalena, en el macizo colombiano, y termina en Bocas de Ceniza, en el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el Magdalena habitan 233 especies de peces de siete \u00f3rdenes y 33 familias, cifra que corresponde al 14,5 por ciento de la diversidad de peces agua dulce en Colombia. Es la tercera cuenca hidrogr\u00e1fica m\u00e1s rica en estos organismos, despu\u00e9s del Amazonas y Orinoco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/5%20%281%29.jpg?w=640\" ><br>Las playas de amor de Chimichagua en el Cesar, son uno de los ecosistemas m\u00e1s representativos del Caribe colombiano y de la cuenca del r\u00edo Magdalena. Foto: Jhon Barros (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>De este total, 158 especies son \u00fanicas de esta parte del pa\u00eds, es decir que el 68 por ciento de la riqueza en peces es end\u00e9mica y no habita en ninguna otra parte del mundo. Seg\u00fan Carlos A. Lasso, investigador del Instituto Humboldt y uno de los editores del libro, el Magdalena es uno de los sitios con mayor endemismo de ictiofauna en Am\u00e9rica del Sur y el primero en Colombia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEs la \u00fanica cuenca con tres cordones monta\u00f1osos, la cual es ba\u00f1ada dos veces al a\u00f1o por el agua que arrastran los vientos de la zona de convergencia tropical. Es un sitio que provee de escenarios clim\u00e1ticos y paisaj\u00edsticos diversos a los que los peces han respondido\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las especies de peces end\u00e9micos est\u00e1n el bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma magdaleniatum<\/em>), bocachico (<em>Prochilodus magdalenae<\/em>), blanquillo (<em>Sorubim cuspicaudus<\/em>), barbul (<em>Pimelodus yuma<\/em>), rivul\u00edn del Magdalena (<em>Rivulus magdalenae<\/em>), patal\u00f3 (<em>Ichthyoelephas longirostris<\/em>),&nbsp;<em>Brycon rubricauda, Hemibrycon cardalensis, Chaetostoma thomsoni, Trichomycterus mogotensis, Trichomycterus banneaui, Astroblepus onzagaensis y Astroblepus grixalvii.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c30 de estas especies nativas son migratorias. El bocachico, bagre rayado, blanquillo y barbul desarrollan desplazamientos desde las planicies o ci\u00e9nagas hacia los canales fluviales. En las \u00e9pocas de verano, cuando las aguas bajan de nivel, generan las conocidas subiendas de ejemplares\u201d, dice la publicaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los investigadores consideran que el alto n\u00famero de peces \u00fanicos del Magdalena se debe al aislamiento y enclave entre las cordilleras andinas, fen\u00f3menos que causaron un proceso de especiaci\u00f3n sin precedentes en Sudam\u00e9rica. \u201cLa cuenca cuenta con los niveles m\u00e1s altos de endemismo en muchas especies de la regi\u00f3n Neotropical\u201d, apunta Lasso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/6%20%281%29.jpg?w=640\" ><br>233 especies de peces habitan en la cuenca del r\u00edo Magdalena, de las cuales 158 son end\u00e9micas o \u00fanicas de este territorio. Una de ellas es el bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma magdaleniatum<\/em>). Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>Con 164 especies, la subcuenca del Magdalena medio es la m\u00e1s rica en peces. Le siguen el bajo-medio Cauca (118), Sogamoso (116), alto y bajo Magdalena (112 y 87 respectivamente), Cesar (76), alto Cauca (73) y San Jorge (64).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn el Magdalena medio est\u00e1 la mayor cantidad de peces end\u00e9micos, con 27 especies identificadas, seguida por la subcuenca de Sogamoso con 16 especies. Estas dos regiones concentran los mayores valores de riqueza relativa de especies \u00fanicas\u201d, informa Lasso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los r\u00edos y quebradas son el mayor refugio para los peces, ecosistemas donde los investigadores han registrado 123 especies. Le siguen en importancia las ci\u00e9nagas, embalses, jag\u00fceyes, lagunas de monta\u00f1a y finalmente algunas cavernas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn las zonas por debajo de los 300 metros sobre el nivel del mar, la inundaci\u00f3n que se presenta dos veces al a\u00f1o conecta lateralmente los ecosistemas y facilita la dispersi\u00f3n y recolonizaci\u00f3n de los peces\u201d, afirman los investigadores.&nbsp;<br><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/7%20%281%29.jpg?w=640\" ><br>La cuenca del r\u00edo Magdalena est\u00e1 catalogada como uno de los ecosistemas con mayor cantidad de endemismos en el mundo. El bocachico (<em>Prochilodus magdalenae<\/em>) es una de sus joyas. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>Los peces del r\u00edo Grande de la Magdalena utilizan varios recursos para alimentarse, como microalgas, microcrust\u00e1ceos, larvas, pupas de insectos, invertebrados, frutos, semillas, flores, anfibios, reptiles y aves.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa dieta de estas especies depende de caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas como la posici\u00f3n de la boca, tipo de dientes, longitud del intestino, tama\u00f1o del est\u00f3mago e incluso los ojos en posici\u00f3n dorsal, peces que com\u00fanmente se alimentan de plancton\u201d, indica Lasso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>81 especies de peces del Magdalena son carn\u00edvoras, 53 son omn\u00edvoras y 32 son detrit\u00edvoras, grupo en el que se encuentran peces chupadores de ra\u00edces sumergidas y del fango. Entre tanto, solo cuatro son peces planct\u00f3fagos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn las ci\u00e9nagas y embalses se presentan todos los gremios tr\u00f3ficos. Las ci\u00e9nagas de El Jobo, Luruaco y Zapatosa (bajo Magdalena) y Simit\u00ed, El Llanito, Guarinocito, Canaletal y Cachimbero (Magdalena medio), se caracterizan por presentar especies omn\u00edvoras y detrit\u00edvoras\u201d, cita el libro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los cient\u00edficos que participaron en la publicaci\u00f3n del Instituto Humboldt, Universidad de Antioquia y EPM precisan que hay pocos estudios sobre la diversidad gen\u00e9tica y estructura poblacional. \u201cIdentificamos estudios solo para 14 especies nativas, pero la mayor\u00eda se centra en peces de inter\u00e9s pesquero. A la fecha se desconoce la distribuci\u00f3n de la diversidad y estructura gen\u00e9tica para la mayor\u00eda\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/8%20%281%29.jpg?w=640\" ><br>La subcuenca del Magdalena medio es la m\u00e1s rica en peces, con 164 especies registradas.&nbsp;<em>Chaetostoma thomsoni<\/em>&nbsp;es una de las especies t\u00edpicas de este ecosistema. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Amenazados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lasso afirma que las especies de peces de agua dulce del Magdalena figuran entre las m\u00e1s amenazadas del pa\u00eds y en los Andes tropicales. Las razones: la acelerada degradaci\u00f3n y transformaci\u00f3n del h\u00e1bitat, la contaminaci\u00f3n h\u00eddrica y especies introducidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEste r\u00edo ha cambiado desde la \u00e9poca de la conquista de Am\u00e9rica por las actividades del hombre, al igual que los pobladores ribere\u00f1os, usos para cultivos, navegaci\u00f3n y comercio. Los bienes y servicios que conforman la oferta ambiental tambi\u00e9n han sufrido dr\u00e1sticas alteraciones\u201d, cita el documento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los Libros Rojos de peces dulceacu\u00edcolas de Colombia catalogan a 22 especies de peces del Magdalena como amenazadas, listado que encabezan el bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma magdaleniatum<\/em>), en Peligro Cr\u00edtico, y el patal\u00f3 (<em>Ichthyoelephas longirostris<\/em>) y&nbsp;<em>Brycon labiatus<\/em>, en la categor\u00eda de En Peligro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/9.jpg?w=640\" ><br>En todo el mundo, la arenca (<em>Triportheus magdalenae<\/em>) solo habita en la cuenca del r\u00edo Magdalena. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<br>Sin embargo, una evaluaci\u00f3n adicional de la Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza (UICN) revel\u00f3 que 113 especies end\u00e9micas de la cuenca del Magdalena est\u00e1n dentro de alguna categor\u00eda de amenaza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este estudio, el capaz (<em>Pimelodus grosskopfii<\/em>) figura en Peligro Cr\u00edtico. Por su parte, siete especies est\u00e1n En Peligro (<em>Ancistrus tolima, Ancistrus vericaucanus, Austrofundulus myersi, Brycon labiatus, Gymnotus ardilai, Parodon alfonsoi y Pseudoplatystoma magdaleniatum<\/em>), 10 vulnerables y 85 casi amenazadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas medidas de manejo para la conservaci\u00f3n de los peces de la cuenca del r\u00edo Magdalena se han centrado \u00fanicamente en 61 especies de inter\u00e9s pesquero de consumo u ornamental, dejando a un lado al 73,8 por ciento de esta riqueza de la cuenca\u201d, precisa la investigaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/10%20%284%29.jpg?w=640\" ><br>Los paisajes del r\u00edo Magdalena son tan m\u00e1gicos y diversos como su biodiversidad. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<br>Varias actividades humanas son los principales motores de las amenazas de los peces de la cuenca. Adem\u00e1s de la deforestaci\u00f3n, el documento revela que 294 municipios vierten aguas residuales sin tratamiento, hidrocarburos, metales pesados, materia org\u00e1nica y otros contaminantes que tienen en jaque a todas sus formas de vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPor ejemplo, la industria de los hidrocarburos hace evidente la contaminaci\u00f3n en el r\u00edo desde 1922 con la construcci\u00f3n de la refiner\u00eda en Barrancabermeja: entre 1986 y 2003 se registraron 840 derrames y 940 voladuras del oleoducto Ca\u00f1o Lim\u00f3n-Cove\u00f1as\u201d, precisa la investigaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su paso por 11 departamentos, el r\u00edo Magdalena recibe vertimientos con metales pesados utilizados por la miner\u00eda. El HIMAT e Ingeominas encontraron en sus aguas concentraciones altas de metales como mercurio, plomo, cadmio, hierro y cinc.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el Estudio Nacional del Agua de 2019, el 52 por ciento de la cuenca presenta una mala calidad de agua mala, 40 por ciento es regular y ocho por ciento es muy mala. Es decir que los peces viven, nadan, se alimentan y reproducen en ecosistemas con una calidad bastante precaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/11.jpg?w=640\" ><br>Los peces del Magdalena le brindan alimentaci\u00f3n a sus pobladores y dem\u00e1s representantes de la fauna colombiana. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<br><strong>Acorralados por invasores&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En Colombia han sido identificadas 43 especies de peces introducidas y todas hacen presencia en la cuenca del r\u00edo Magdalena: 13 fueron trasplantadas de otras cuencas y 30 son ex\u00f3ticas u originarias de otros continentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodas estas especies son de inter\u00e9s para la acuicultura y las pescas comercial y deportiva. Desde 2012, se han registrado 13 introducciones nuevas y casi todas ampliaron su distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica\u201d, revela Lasso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el listado de especies ex\u00f3ticas introducidas figuran la mojarra o guapote amarillo (<em>Parachromis friedrichsthalii<\/em>), pez luchador de Siam (<em>Betta splendens<\/em>), pez cebra (<em>Danio rerio<\/em>), carpa dorada (<em>Carassius auratus<\/em>), carpa com\u00fan (<em>Cyprinus carpio<\/em>) y la trucha arco\u00edris (<em>Oncorhynchus mykiss<\/em>), entre otras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/12.jpg?w=640\" ><br>M\u00e1s de 100 especies de peces end\u00e9micas del r\u00edo Magdalena se encuentran dentro de alguna categor\u00eda de amenaza. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>El libro del Magdalena indica que en la actualidad se cultivan 15 especies introducidas: seis ex\u00f3ticas en 121 municipios y nueve trasplantadas en 92 municipios, la gran mayor\u00eda policultivos. \u201cLa falta de controles de seguridad, m\u00e1s la liberaci\u00f3n intencionada, siembras y escapes, son las razones que explican la distribuci\u00f3n actual\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para los investigadores, la llegada de invasores ex\u00f3ticos pone el alto riesgo la biodiversidad de los peces del Magdalena. \u201cLas especies invasoras son una de las principales causas de p\u00e9rdida de biodiversidad, ya que reducen el recambio de especies nativas entre los ecosistemas y generan su extinci\u00f3n por depredaci\u00f3n, par\u00e1sitos, pat\u00f3genos o competencia por h\u00e1bitat y alimento\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, en 2010 los cient\u00edficos Caraballo y Gandara describieron c\u00f3mo la pesquer\u00eda artesanal del embalse del Guajaro se vio afectada por la introducci\u00f3n de la tilapia nilotica (<em>Oreochromis niloticus<\/em>), especie que afect\u00f3 la abundancia de la arenca (<em>Triportheus magdalenae<\/em>), un pez emblem\u00e1tico de la zona.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, el pangasius (<em>Pangasionodon hypophthalmus<\/em>) prendi\u00f3 las alarmas debido a que podr\u00eda convertirse en una amenaza para otros peces como el bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma magdaleniatum<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/13.jpg?w=640\" ><br>La contaminaci\u00f3n h\u00eddrica, p\u00e9rdida y transformaci\u00f3n de sus h\u00e1bitats, desarrollo y especies invasoras, tienen en peligro a los peces del Magdalena como a la&nbsp;<em>Argopleura magdalenensis<\/em>. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Territorio anfibio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de los pueblos en Colombia siempre ha estado ligado al agua. Los pobladores de la cuenca del Magdalena han sobrevivido de la pesca desde el periodo comprendido entre los siglos V y I antes de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDe las m\u00e1s de 233 especies de peces del Magdalena, 65 son usadas como fuente de alimento directo para los humanos. Sin embargo, alrededor de 40 especies son usadas en la acuariofilia y 28 para la recreaci\u00f3n o pesca deportiva\u201d, afirma la publicaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/14%20%282%29.jpg?w=640\" ><br>Las medidas de manejo para la conservaci\u00f3n de los peces del Magdalena se han centrado en las especies de inter\u00e9s pesquero. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>La pesca artesanal en el Magdalena involucra a m\u00e1s de 30.000 pescadores, actividad con una amplia variedad de artes que ha sido catalogada como una sobrepesca responsable del agotamiento de los peces.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsta teor\u00eda no tiene en cuenta la magnitud de los impactos que la agricultura, los sectores industriales y dom\u00e9sticos generan sobre los recursos. Por tanto, el no cumplimiento de la reglamentaci\u00f3n de artes y tallas inspirados en las pesquer\u00edas hace que los pescadores artesanales est\u00e9n sujetos a una imagen negativa\u201d, dice el estudio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los investigadores encontraron que entre 1975 y 2016, la producci\u00f3n pesquera en la cuenca del Magdalena pas\u00f3 de 81.653 a 26.132 toneladas. \u201cEstos cambios en la producci\u00f3n han afectado de forma directa la seguridad alimentaria de los pescadores, algo que resalta la importancia regional y local que posee la pesca artesanal en la cuenca\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/15%20%281%29.jpg?w=640\" ><br>El Magdalena est\u00e1 entre los 10 r\u00edos con mayor tasa de erosi\u00f3n a nivel global. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>En 2019, los desembarques alcanzaron las 14.312 toneladas de peces con cinco especies dominantes, todas migratorias: bocachico, bagre rayado, blanquillo, nicuro o barbul y capaz. \u201cEstas especies est\u00e1n acompa\u00f1adas por una introducida ya establecida: la tilapia. Los sitios donde m\u00e1s es aprovechado el servicio ecosist\u00e9mico asociado a la pesca son Barrancabermeja, Magangu\u00e9, Plato, Caucasia, El Banco, Honda y Puerto Boyac\u00e1\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los depredadores principales, como el bagre rayado, son cada vez m\u00e1s escasos y peque\u00f1os. Para los expertos, la reducci\u00f3n de la biomasa de los peces pisc\u00edvoros y carn\u00edvoros causa un incremento en la de los consumidores secundarios y una reducci\u00f3n en la de la poblaci\u00f3n productora (detrit\u00edvoros).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/16%20%281%29.jpg?w=640\" ><br>La cuenca del r\u00edo Magdalena aporta cerca del 80 por ciento del Producto Interno Bruto nacional. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDe esta forma se evidencia que la cascada tr\u00f3fica constituye el primer indicador de una pesquer\u00eda no sostenible y conlleva a una sobrepesca del ecosistema. Las acciones cl\u00e1sicas de manejo pesquero dirigidas hacia una pesca selectiva, no van a resolver la sostenibilidad de las pesquer\u00edas artesanales de la cuenca Magdalena\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El renacer de la pesca, seg\u00fan los expertos, debe estar enfocado en garantizar la conectividad de los planes de inundaci\u00f3n con los r\u00edos y en restaurar la salud de los ecosistemas. \u201cEsto debe involucrar a los pescadores, quienes emp\u00edricamente avalan un enfoque ecosist\u00e9mico que garantice la sostenibilidad de la pesca\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Protecci\u00f3n tenue<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la d\u00e9cada de 1970, Colombia tom\u00f3 las primeras medidas para el manejo de las principales especies de peces de inter\u00e9s comercial, las cuales hoy se mantienen con algunas actualizaciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, las acciones han tenido una orientaci\u00f3n ligada a conservar la biodiversidad de los ecosistemas y evitar la p\u00e9rdida de recursos naturales en \u00e1reas transformadas por el desarrollo, con la participaci\u00f3n activa de las comunidades locales.&nbsp;<br><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/17%20%281%29.jpg?w=640\" ><br>65 especies de peces del r\u00edo Magdalena son usadas como fuente de alimento directo para los humanos. Foto: Jhon Barros (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn cuanto a la cuenca del r\u00edo Magdalena, el manejo y conservaci\u00f3n se puede clasificar en cinco categor\u00edas: ecosistemas acu\u00e1ticos y terrestres; peces con y sin inter\u00e9s pesquero; planificaci\u00f3n y gesti\u00f3n; proporci\u00f3n menor al licenciamiento ambiental; y fortalecimiento de instituciones\u201d, evidenciaron los autores del libro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero advierten que estas decisiones se han focalizado m\u00e1s en las especies de inter\u00e9s pesquero y no tanto en la conservaci\u00f3n de la biodiversidad. \u201cSe han centrado en 61 especies de inter\u00e9s pesquero de consumo u ornamental, dejando de lado el 73,8 por ciento de las especies de peces de la cuenca\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La creaci\u00f3n de \u00e1reas protegidas ha permitido blindar algunas de las especies de peces del Magdalena, pero la mayor\u00eda est\u00e1n sobre los 2.000 metros sobre el nivel del mar, cuando la riqueza se concentra en zonas por debajo de los 1.000 metros de altura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/18%20%281%29.jpg?w=640\" ><br>La cuenca del Magdalena ya perdi\u00f3 cerca del 80 por ciento de sus humedales y ci\u00e9nagas. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstas \u00e1reas tampoco incluyen zonas de importancia para la reproducci\u00f3n y crianza de peces y no son lo suficientemente representativas para la conservaci\u00f3n de las especies amenazadas\u201d, apunt\u00f3 Lasso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los expertos precisan que la acuicultura para el repoblamiento se ha convertido en un motor indirecto en la p\u00e9rdida de biodiversidad. \u201cEsta tiene que ser medida de \u00faltima instancia y solo deber\u00eda hacerse si el ecosistema est\u00e1 en buen estado, teniendo en cuenta la pureza y variabilidad gen\u00e9tica de los peces y su supervivencia\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a las especies de peces introducidas, Lasso alerta que Colombia no tiene ninguna pol\u00edtica de manejo o mitigaci\u00f3n, \u201ccuando sus poblaciones ya se han establecido bastante en la cuenca\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/19%20%281%29.jpg?w=640\" ><br>El r\u00edo Magdalena fue una de las principales fuentes de inspiraci\u00f3n de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. Foto: Jhon Barros (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nueva visi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La nueva publicaci\u00f3n del Instituto Humboldt y la Universidad de Antioquia indica que las figuras e instrumentos de conservaci\u00f3n han sido insuficientes por no tomar en cuenta las din\u00e1micas ecol\u00f3gicas de los peces.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo se ha considerado la integridad de los ecosistemas de agua dulce como la principal medida para la conservaci\u00f3n de sus peces. En r\u00edos de zonas tropicales con grandes planicies de inundaci\u00f3n, deber\u00edan aplicarse mecanismos como las Plataformas Multi-Actores (PMA\u2019s), estructuras de gobernanza formales e informales destinadas a reunir diferentes sectores y actores para abordar problemas espec\u00edficos\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/20.jpg?w=640\" ><br>La pesca artesanal en el r\u00edo Magdalena involucra a m\u00e1s de 30.000 pescadores. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos pescadores de la cuenca del Magdalena han puesto en marcha medidas promovidas desde la gobernanza local para blindar a los peces y sus ecosistemas. Tal es el caso de La Mesa del Bagre, plataforma creada por los pescadores del bagre (<em>Pseudoplatystoma magdaleniatum<\/em>) con ayuda de una ONG.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsta uni\u00f3n logr\u00f3 que la AUNAP avalara la implementaci\u00f3n de varias medidas concertadas para conservar el bagre rayado y mejorar las condiciones de los bagreros de la cuenca media del r\u00edo Magdalena\u201d, informa el libro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adicionalmente, desde las comunidades se est\u00e1n gestionando aproximadamente 15 Unidades Integrales de Mejoramiento Pesquero en la zona del bajo y medio Magdalena, para as\u00ed manejar y regular estos recursos.&nbsp;<br><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/21.jpg?w=640\" ><br>La agon\u00eda del r\u00edo Magdalena est\u00e1 acabando con la cultura anfibia de la cuenca. Foto: Jhon Barros (Instituto Humboldt).<br>Para Lasso, adem\u00e1s del protagonismo de las comunidades locales para conservar la riqueza en peces, es necesario generar medidas que protejan la cuenca de forma integral y que sus cuerpos de agua tengan una conectividad acu\u00e1tica y terrestre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn Colombia es necesario que la aproximaci\u00f3n del Sistema Nacional Ambiental se realice dentro un marco que conecte las monta\u00f1as con los planos bajos inundables y el mar. La gesti\u00f3n de todo este territorio inundable o anfibio, como el Magdalena, no puede seguir abord\u00e1ndose por separado\u201d.&nbsp;<br><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/22.jpg?w=640\" ><br>Los peces depredadores del r\u00edo Magdalena son cada vez m\u00e1s escasos y peque\u00f1os. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>El investigador del Humboldt tambi\u00e9n considera prioritario recuperar y preservar la salud de los ecosistemas naturales, adem\u00e1s de garantizar la conectividad entre ellos. \u201cM\u00e1s del 70 por ciento de la conectividad entre el r\u00edo y las ci\u00e9nagas en el bajo Magdalena se ha interrumpido en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, lo que caus\u00f3 una p\u00e9rdida en la capacidad de amortiguaci\u00f3n\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores creen que el manejo sostenible de los recursos acu\u00e1ticos de agua dulce requiere un enfoque ecosist\u00e9mico en la ordenaci\u00f3n pesquera, ampliar los esfuerzos gubernamentales para incentivar a los pescadores a ser part\u00edcipes de la gesti\u00f3n de los ecosistemas e invertir en monitoreo y vigilancia con las comunidades locales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEs urgente la creaci\u00f3n de una estrategia a nivel nacional que integre y articule las diferentes medidas, instrumentos y \u00f3rganos de manejo para la conservaci\u00f3n de la cuenca y sus recursos acu\u00e1ticos\u201d.&nbsp;<br><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.humboldt.org.co\/images\/noticias\/boletin_prensa\/300421\/23.jpg?w=640\" ><br><em>Pterygoplichthys undecimalis<\/em>&nbsp;es uno de los peces que solo habitan en las carmelitas aguas del r\u00edo Magdalena. Foto: Felipe Villegas (Instituto Humboldt).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los expertos, esta pol\u00edtica debe tener un enfoque ecosist\u00e9mico a escala de cuenca, con un car\u00e1cter incluyente y objetivos de conservaci\u00f3n a escala regional y a largo plazo. \u201cEsto les permitir\u00e1 a todos los actores trabajar de forma conjunta y articulada partiendo de la conservaci\u00f3n de las especies de peces y su biodiversidad\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n proponen la conservaci\u00f3n de procesos ecol\u00f3gicos como las migraciones, captura de carbono, transporte de sedimentos, dispersi\u00f3n de semillas de los bosques riparios y el pulso de inundaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa creaci\u00f3n o declaraci\u00f3n de corredores fluviales podr\u00eda proteger varios ecosistemas claves y procesos ecol\u00f3gicos como la migraci\u00f3n de peces, ya que la mayor\u00eda son comerciales y requieren de la gesti\u00f3n y manejo de estos corredores fluviales que utilizan durante todo su ciclo de vida\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, los investigadores advierten que recuperar y preservar la salud de los ecosistemas naturales y la conectividad entre ellos, no ser\u00e1 una tarea f\u00e1cil ni traer\u00e1 soluciones de corto plazo. \u201cPero en alg\u00fan momento debemos comenzar. \u00bfPor qu\u00e9 no hacerlo ahora?\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Humboldt.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nueva publicaci\u00f3n del Instituto Humboldt, la Universidad de Antioquia y Empresas P\u00fablicas de Medell\u00edn (EPM) revela que en la cuenca habitan 233 especies de peces de agua dulce, de las cuales 158 son end\u00e9micas de este territorio. \u2022&nbsp;&nbsp;La deforestaci\u00f3n, transformaci\u00f3n y degradaci\u00f3n de los ecosistemas, contaminaci\u00f3n h\u00eddrica y sobrepesca, tienen en alto riesgo a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-107963","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ecologia"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/107963","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=107963"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/107963\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":107965,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/107963\/revisions\/107965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=107963"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=107963"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=107963"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}