{"id":125752,"date":"2022-05-01T18:20:15","date_gmt":"2022-05-01T22:20:15","guid":{"rendered":"https:\/\/sportseco.com\/?p=125752"},"modified":"2022-05-01T18:20:26","modified_gmt":"2022-05-01T22:20:26","slug":"como-los-agricultores-del-pais-mas-pobre-de-la-tierra-han-hecho-crecer-200-millones-de-arboles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sportseco.com\/?p=125752","title":{"rendered":"C\u00f3mo los agricultores del pa\u00eds m\u00e1s pobre de la Tierra han hecho crecer 200 millones de \u00e1rboles"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En el \u00e1rido N\u00edger, al sur del S\u00e1hara, los agricultores que permitieron que los \u00e1rboles cortados volvieran a crecer en sus campos han visto dispararse el rendimiento de sus plantaciones.<\/h2>\n\n\n\n<p>POR\u00a0KATARINA H\u00d6IJE,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/autor\/craig-welch\">CRAIG WELCH<\/a><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.nationalgeographic.es\/files\/styles\/image_3200\/public\/panos_00050305.jpg?resize=640%2C360&#038;ssl=1\" alt=\"Unos agricultores siembran semillas de mijo en un campo a las afueras de Agui\u00e9, en la ...\"><\/p>\n\n\n\n<p>Unos agricultores siembran semillas de mijo en un campo a las afueras de Agui\u00e9, en la regi\u00f3n de Maradi (N\u00edger). En las \u00faltimas d\u00e9cadas, los agricultores han permitido que millones de \u00e1rboles vuelvan a crecer en tierras que antes hab\u00edan sido desbrozadas.FOTOGRAF\u00cdA DE&nbsp;<strong>DAVID ROSE\/PANOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>MARADI, NIGER &#8211;&nbsp;<\/strong>Durante siglos, ricos bosques salpicaron esta regi\u00f3n polvorienta y azotada por el sol al sur del S\u00e1hara. Hab\u00eda gordos algarrobos, arbustos ralos y escasos focos de espino de invierno y tamarindo. Sin embargo, cuando Ali Neino era un ni\u00f1o, en la d\u00e9cada de 1980, s\u00f3lo brotaba un \u00e1rbol solitario en las tierras de su familia, y pod\u00eda ver con claridad el horizonte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo hab\u00eda vegetaci\u00f3n entre el pueblo y los campos\u00bb, recuerda Neino, de 45 a\u00f1os. \u00abNi \u00e1rboles, ni arbustos, nada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9cadas de sequ\u00eda, desmonte y demanda de le\u00f1a hab\u00edan dejado a N\u00edger casi sin \u00e1rboles. La agricultura intensiva para alimentar a la poblaci\u00f3n de m\u00e1s r\u00e1pido crecimiento del mundo hizo que no arraigaran nuevos \u00e1rboles. Los esfuerzos del gobierno por reforestar en la d\u00e9cada de 1970 fracasaron. Se plantaron 60 millones de \u00e1rboles, pero menos del 20% sobrevivieron.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.nationalgeographic.es\/files\/styles\/image_3200\/public\/panos_00253995.jpg?resize=640%2C960&#038;ssl=1\" width=\"640\" height=\"960\" alt=\"Un agricultor inspecciona un \u00e1rbol joven en la regi\u00f3n de Tahoua.\"><\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de talar los \u00e1rboles, los agricultores de N\u00edger los dejan en pie y permiten que vuelvan a crecer a partir de los tocones, sabiendo que el suelo que los rodea retendr\u00e1 m\u00e1s humedad y ser\u00e1 fertilizado por las hojas. Aqu\u00ed un agricultor inspecciona un \u00e1rbol joven en la regi\u00f3n de Tahoua.FOTOGRAF\u00cdA DE&nbsp;<strong>SVEN TORFIN\/PANOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero en un reciente paseo por la granja de su familia en las afueras de Dan Saga (al sur del pa\u00eds), Neino se\u00f1al\u00f3 los \u00e1rboles, que crec\u00edan por todas partes. Los troncos de las acacias blanqueados por el sol asomaban por el suelo. Las ramas y las hojas ca\u00eddas ensuciaban la tierra amarilla. Hab\u00eda cinco tipos de acacias. Hab\u00eda \u00e1rboles frutales y un tipo de arbusto verrugoso conocido como dooki.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos 35 a\u00f1os, mientras los cient\u00edficos rogaban a las naciones que se tomaran en serio la recuperaci\u00f3n de los bosques, uno de los pa\u00edses m\u00e1s pobres de la Tierra, en una de las regiones m\u00e1s duras del planeta, a\u00f1adi\u00f3 la asombrosa cifra de 200 millones de \u00e1rboles nuevos, tal vez m\u00e1s. En casi 50 000 kil\u00f3metros cuadrados de N\u00edger, se han restablecido los bosques con poca ayuda externa, casi sin dinero, y sin expulsar a la gente de sus tierras. Los \u00e1rboles no se plantaron, sino que se los anim\u00f3 a volver de forma natural, alimentados por miles de agricultores. Ahora, \u00e1rboles frescos est\u00e1n apareciendo en un pueblo tras otro. Como resultado, los suelos son m\u00e1s f\u00e9rtiles y h\u00famedos, y el rendimiento de las cosechas ha aumentado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pa\u00edses vecinos se apresuran a seguir el ejemplo de N\u00edger. Pero los expertos dicen que otros continentes tambi\u00e9n deber\u00edan mirar a N\u00edger como modelo. \u00abEs una historia realmente inspiradora\u00bb, afirma&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.erichiggs.ca\/research-team.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sarah Wilson<\/a>, investigadora forestal postdoctoral de la Universidad de Victoria, en Canad\u00e1, que ha estudiado el renacimiento de N\u00edger. \u00abEs el tipo de restauraci\u00f3n que queremos. Se extendi\u00f3 de agricultor a agricultor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un retorno a las ra\u00edces<\/h3>\n\n\n\n<p>Estos d\u00edas es raro encontrar a Neino en su casa, donde su familia cultiva mijo, sorgo y cacahuetes. Suele recibir a delegaciones de otros pueblos que quieren conocer la resurrecci\u00f3n de las zonas boscosas de su regi\u00f3n. O va a Tahoua o Agadez, en el centro de N\u00edger, para ense\u00f1ar a los agricultores c\u00f3mo hacerlo ellos mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Neino, la recuperaci\u00f3n arb\u00f3rea del sur de N\u00edger es clave para el futuro del pa\u00eds. La poblaci\u00f3n de la naci\u00f3n, que ronda los 25 millones de habitantes,&nbsp;<a href=\"https:\/\/blogs.worldbank.org\/africacan\/can-niger-escape-demographic-trap\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">est\u00e1 en v\u00edas de duplicarse en las pr\u00f3ximas dos d\u00e9cadas<\/a>.&nbsp;\u00abLa \u00fanica manera de satisfacer las necesidades nutricionales de la creciente poblaci\u00f3n de N\u00edger es cambiar el sistema\u00bb, afirma.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para entender c\u00f3mo N\u00edger recuper\u00f3 sus \u00e1rboles, es importante saber c\u00f3mo los perdi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>(Relacionado:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/medio-ambiente\/2018\/06\/la-gran-muralla-verde-africana-que-protegera-el-sahel-de-la-desertificacion\"><em>La Gran Muralla Verde que proteger\u00e1 al Sahel de la desertificaci\u00f3n<\/em><\/a>)<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.nationalgeographic.es\/files\/styles\/image_3200\/public\/ngenvironment-2204-niger-trees_mobile-fallback.jpg?resize=315%2C864&#038;ssl=1\" width=\"315\" height=\"864\" alt=\"Regi\u00f3n de N\u00edger\n\"><\/p>\n\n\n\n<p>Regi\u00f3n de N\u00edger<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00edger, del tama\u00f1o de Alemania y Francia juntas, se encuentra en el coraz\u00f3n del Sahel, la zona de transici\u00f3n entre el desierto del norte de \u00c1frica y la selva h\u00fameda que se extiende desde el Atl\u00e1ntico hasta el Mar Rojo. El&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/tema\/lugares\/tierra\/africa\/argelia\/desierto-del-sahara\">S\u00e1hara<\/a>&nbsp;se extiende por dos tercios del pa\u00eds, pero el oeste, a lo largo del f\u00e9rtil valle del r\u00edo N\u00edger, y el sur, cerca de la frontera con Nigeria, siempre han albergado grandes bolsas de \u00e1rboles y arbustos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gran parte de la poblaci\u00f3n de N\u00edger viv\u00eda en esta franja boscosa. Los \u00e1rboles y arbustos daban sombra, reten\u00edan el agua en el suelo y dejaban caer el forraje para el ganado. Los agricultores plantaban alrededor de los troncos, y cuando podaban los \u00e1rboles para obtener le\u00f1a o los talaban ocasionalmente, los \u00e1rboles rebrotaban r\u00e1pidamente de los tocones. En Zinder, una regi\u00f3n del sureste, se veneraba una especie: el espino de invierno, que durante la estaci\u00f3n de las lluvias desprende hojas que luego se descomponen, nutriendo el suelo con nitr\u00f3geno y dejando entrar la luz del sol.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a principios del siglo XX, los agr\u00f3nomos tra\u00eddos por los gobernantes coloniales franceses instaron a los agricultores a eliminar los \u00e1rboles, a talar los arbolitos y a arrancar los tocones. El gobierno, que quer\u00eda exportar cacahuetes, quer\u00eda comercializar el sector agr\u00edcola de N\u00edger. Impuls\u00f3 a las granjas a pasar del cultivo manual al arado de acero tirado por animales. Esto dio lugar a campos ordenados con l\u00edneas rectas y surcos perfectos, que dejaban poco espacio para los \u00e1rboles. Muchos nigerinos llegaron a creer que los \u00e1rboles y los cultivos no deb\u00edan mezclarse.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.nationalgeographic.es\/files\/styles\/image_3200\/public\/151214_zinder_village_4set_1957.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"Esta imagen a\u00e9rea de 1957 es la primera de cinco que muestran c\u00f3mo ha cambiado una ...\" title=\"Imagen a\u00e9rea de la evoluci\u00f3n de N\u00edger (1\/5)\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>VER GALER\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la segunda mitad del siglo XX, la poblaci\u00f3n del ahora independiente N\u00edger se hab\u00eda disparado. Una serie de sequ\u00edas que comenzaron a finales de la d\u00e9cada de 1960 provocaron p\u00e9rdidas de cosechas y hambrunas. Los manantiales desaparecieron. Los pozos se secaron. Los agricultores siguieron talando m\u00e1s \u00e1rboles para la agricultura, incluso cuando los suelos se secaron o perdieron nutrientes. Las familias desesperadas recurrieron al \u00faltimo recurso de la regi\u00f3n: talaron los \u00e1rboles restantes para venderlos en las ciudades cercanas como combustible para cocinar. Las mujeres y los ni\u00f1os caminaban durante horas para encontrar le\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00edger es un lugar dif\u00edcil para cultivar cualquier cosa incluso cuando hay sombra; N\u00edger sin \u00e1rboles es la guarida de un drag\u00f3n. Las temperaturas superan regularmente los 37\u00ba Cy pueden alcanzar los 60\u00ba en la superficie del suelo. A mediados de la d\u00e9cada de 1980, el pa\u00eds se enfrentaba al colapso ecol\u00f3gico. Pero dos acontecimientos paralelos alterar\u00edan su curso.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1983, un grupo de hombres que hab\u00eda viajado al extranjero en busca de trabajo durante la estaci\u00f3n seca no regres\u00f3 a tiempo para limpiar los troncos y los plantones de sus campos antes de la estaci\u00f3n de las lluvias. No tuvieron m\u00e1s remedio que plantar a su alrededor. Pronto notaron algo extra\u00f1o. Los cultivos plantados cerca de los \u00e1rboles j\u00f3venes parec\u00edan crecer mejor y m\u00e1s r\u00e1pido. Al a\u00f1o siguiente, volvi\u00f3 a ocurrir. Pronto, otros agricultores dejaron de limpiar los campos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las hojas ca\u00eddas fertilizaban y manten\u00edan el suelo h\u00famedo. La vegetaci\u00f3n bloqueaba la arena que llegaba del Sahara y proteg\u00eda los cultivos del viento. \u00abFue como si todo el clima cambiara\u00bb, recuerda Maimouna Moussa, de 60 a\u00f1os, tambi\u00e9n de Dan Saga. Al segundo a\u00f1o ya estaba raleando y podando los tallos emergentes de estos \u00e1rboles de r\u00e1pido crecimiento, que le proporcionaban le\u00f1a. Con el tiempo, sus cosechas de mijo se duplicaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en esta misma \u00e9poca, a principios de los a\u00f1os 80, cuando Tony Rinaudo se top\u00f3 con un toc\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Difundir el mensaje<\/h3>\n\n\n\n<p>Desde 1981, Rinaudo, un joven misionero australiano, hab\u00eda estado en Maradi intentando en vano plantar \u00e1rboles. Sab\u00eda que refrescar\u00edan el aire al emitir humedad, dar\u00edan sombra y podr\u00edan ayudar a los cultivos. Pero la plantaci\u00f3n de \u00e1rboles resultaba agotadora, y los nuevos mor\u00edan en su mayor\u00eda antes de que sus ra\u00edces pudieran llegar a la capa fre\u00e1tica, que estaba a decenas de metros de profundidad. Los agricultores locales, enfrentados a la crisis, ten\u00edan poco inter\u00e9s en esperar durante a\u00f1os a que los \u00e1rboles reci\u00e9n nacidos se convirtieran en algo \u00fatil. \u00abEstaban m\u00e1s preocupados por cultivar alimentos\u00bb, dice Rinaudo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, Rinaudo vio un arbusto del desierto, un nuevo tallo fresco que sal\u00eda de un toc\u00f3n cortado. En su cabeza, algo hizo clic. \u00abYa hab\u00eda observado antes que los \u00e1rboles cortados volv\u00edan a crecer\u00bb, dice. \u00abPero eso me conect\u00f3: todos estos tocones pueden volver a convertirse en \u00e1rboles\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Rinaudo se dio cuenta de que su enfoque hab\u00eda sido err\u00f3neo. No necesitaba un presupuesto, ni equipos de trabajo, ni montones de \u00e1rboles j\u00f3venes. No ten\u00eda que luchar contra el clima. S\u00f3lo ten\u00eda que convencer a los agricultores de que confiaran en la naturaleza. Los seres humanos deb\u00edan apartarse del camino. \u00abLa verdadera batalla fue sobre la forma en que la gente pensaba en los \u00e1rboles\u00bb, dice. \u00abTodo lo que necesitaban estaba a sus pies\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>HISTORIA COMPLETA EN www.Nationalgeographic.es<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el \u00e1rido N\u00edger, al sur del S\u00e1hara, los agricultores que permitieron que los \u00e1rboles cortados volvieran a crecer en sus campos han visto dispararse el rendimiento de sus plantaciones. POR\u00a0KATARINA H\u00d6IJE,\u00a0CRAIG WELCH Unos agricultores siembran semillas de mijo en un campo a las afueras de Agui\u00e9, en la regi\u00f3n de Maradi (N\u00edger). 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