{"id":130490,"date":"2022-08-14T19:22:22","date_gmt":"2022-08-14T23:22:22","guid":{"rendered":"https:\/\/sportseco.com\/?p=130490"},"modified":"2022-08-14T19:22:31","modified_gmt":"2022-08-14T23:22:31","slug":"el-cambio-climatico-desplaza-las-tormentas-hacia-el-este-de-ee-uu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sportseco.com\/?p=130490","title":{"rendered":"El cambio clim\u00e1tico desplaza las tormentas hacia el este de EE.UU."},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">A medida que la din\u00e1mica del tiempo cambie, la costa este de EE.UU. podr\u00eda tener nueve d\u00edas m\u00e1s de truenos. Otros estados del este podr\u00edan ver hasta dos semanas m\u00e1s.<\/h2>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.nationalgeographic.es\/files\/styles\/image_3200\/public\/nationalgeographic_2411496.jpg?resize=640%2C360&#038;ssl=1\" alt=\"thunderstorm-climate-change\"><\/p>\n\n\n\n<p>By century&#8217;s end, thunderstorms over the Plains states will be fewer, while those in the eastern states will become more common as climate change affects weather. Here, a thunderstorm is seen from Haleakala volcanic summit on the island of Maui, Hawaii.<\/p>\n\n\n\n<p>FOTOGRAF\u00cdA DE&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/fotografo\/babak-tafreshi\">BABAK TAFRESHI<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/fotografo\/nat-geo-image-collection\">NAT GEO IMAGE COLLECTION<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La variedad de repercusiones fruto del cambio clim\u00e1tico parece no tener fin. Las nubes imponentes, los truenos, los chaparrones repentinos y torrenciales&#8230; La llanura de los Estados Unidos es c\u00e9lebre por sus tormentas de verano, pero puede que la situaci\u00f3n est\u00e9 a punto de cambiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Un nuevo&nbsp;<a href=\"https:\/\/agupubs.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1029\/2022GL098779\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">estudio<\/a>&nbsp;ha revelado que, para finales de siglo, es probable que las tormentas habituales e intensas que aportan&nbsp;<a href=\"https:\/\/ui.adsabs.harvard.edu\/abs\/1986JApMe..25.1333F\/abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">entre el 50% y el 90%&nbsp;<\/a>del agua anual de los estados de las llanuras del sur se produzcan con algo menos de frecuencia, mientras que un mayor n\u00famero de d\u00edas de tormentas, tanto d\u00e9biles como fuertes, empapar\u00e1n el este y el noreste.<\/p>\n\n\n\n<p>Las Grandes Llanuras del sur de Estados Unidos (alrededor de Texas, Oklahoma y Nuevo M\u00e9xico) podr\u00edan sufrir una disminuci\u00f3n anual de entre 5 y 15 d\u00edas de tormenta menos cada a\u00f1o. El dato se aplica a los d\u00edas b\u00e1sicos de tormentas, pues en particular el n\u00famero de d\u00edas con tormentas fuertes, lluvia intensa y amenaza de granizo, o algo peor, probablemente seguir\u00e1 siendo similar. Las tormentas en el este aumentar\u00e1n, y se prev\u00e9 que el n\u00famero de d\u00edas con&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/tema\/contenido\/medio-ambiente\/tiempo-atmosferico\/tormentas-electricas\">tormentas el\u00e9ctricas<\/a>&nbsp;aumente aproximadamente en el mismo n\u00famero. Pero es probable que las tormentas intensas del este sean m\u00e1s frecuentes.<\/p>\n\n\n\n<p>(Relacionado:<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/photography\/2017\/05\/la-impresionante-belleza-de-las-tormentas-en-19-fotografias?image=01_epic_summer_storms_lightning\"><em>&nbsp;La impresionante belleza de las tormentas en 19 fotograf\u00edas<\/em><\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEs una respuesta realmente interesante y compleja al cambio clim\u00e1tico\u00bb, afirma Alex Haberlie, cient\u00edfico atmosf\u00e9rico de la Universidad del Norte de Illinois y autor principal del estudio, publicado en&nbsp;<em>Geophysical Research Letters<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios son suficientes para afectar potencialmente a muchas experiencias cotidianas diferentes en las regiones estudiadas. \u00abPodr\u00edas esperar una tormenta el\u00e9ctrica por la tarde en tu picnic en junio o julio, pero ahora estamos empezando a tenerlas en marzo y mayo\u00bb, dice Haberlie. \u00abEst\u00e1 cambiando nuestra idea de lo que es lo t\u00edpico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n hay efectos m\u00e1s importantes: las tormentas suaves y frecuentes aportan un porcentaje excesivo del suministro anual de agua para el ma\u00edz, el trigo y otros cultivos, especialmente durante los meses cruciales de finales de la primavera y el verano. El cambio de esas lluvias (o la p\u00e9rdida de un peque\u00f1o porcentaje) podr\u00eda tener efectos en la agricultura de los estados de la llanura, que son la principal fuente de alimentos del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un clima interconectado<\/h2>\n\n\n\n<p>Las \u00e9picas tormentas de los estados de la Llanura (desde Montana y Minnesota en el norte hasta Nuevo M\u00e9xico y Texas en el sur) son materia de leyenda y asombro para el experto en climas extremos de la NOAA Harold Brooks. Altas nubes de yunque, cielos verdes o granizo del tama\u00f1o de una pelota de b\u00e9isbol; las tormentas son tan espectaculares que es como ver \u00abel Gran Ca\u00f1\u00f3n, pero en el cielo\u00bb, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>La explicaci\u00f3n atmosf\u00e9rica de por qu\u00e9 se producen esas tormentas tan llamativas es tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que podr\u00edan cambiar en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.nationalgeographic.es\/files\/styles\/image_3200\/public\/20837_0.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"Los rayos se bifurcan y vuelven a unirse sobre la Monta\u00f1a de la Mesa y la ...\" title=\"Tormentas en Sud\u00e1frica\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>VER GALER\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para que se forme una tormenta el\u00e9ctrica en el estado de las llanuras, el aire que se encuentra a decenas de kil\u00f3metros de altura en la atm\u00f3sfera llega hacia el este desde las Rocosas, donde se ha enfriado por la altitud. El aire de abajo, cerca del suelo, suele ser vaporoso, alimentado por el agua evaporada del c\u00e1lido Golfo de M\u00e9xico y disparado hacia el norte por los vientos de bajo nivel. La diferencia (aire caliente y en\u00e9rgico bajo material fr\u00edo) conduce a la inestabilidad. La inestabilidad conduce a las tormentas.<\/p>\n\n\n\n<p>(Relacionado:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/ciencia\/2020\/03\/erupcion-volcanica-genero-tormenta-electrica-una-semana\"><em>Una erupci\u00f3n volc\u00e1nica provoc\u00f3 una tormenta el\u00e9ctrica de una semana y los cient\u00edficos quieren saber por qu\u00e9<\/em><\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en a\u00f1os como \u00e9ste, el aire que sale de las Rocosas es m\u00e1s c\u00e1lido y seco de lo normal&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/medio-ambiente\/2022\/02\/la-sequia-en-estados-unidos-podria-durar-hasta-2030\">debido a la sequ\u00eda r\u00e9cord que pulveriza el suroeste<\/a>. Eso significa menos diferencia de temperatura entre el aire bajo y el alto, menos inestabilidad, menos tormentas y menos precipitaciones que alimentan la cosecha de trigo de verano en Texas y el ma\u00edz en Oklahoma.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto, dice Brooks, es un vistazo al futuro. \u00abLa gente vive donde est\u00e1n las tormentas porque llueve\u00bb, dice, un ingrediente necesario en la vasta empresa agr\u00edcola de la regi\u00f3n. Pero si el suroeste sigue calent\u00e1ndose y sec\u00e1ndose (un patr\u00f3n que los cient\u00edficos del clima esperan que se d\u00e9), el aire c\u00e1lido de las alturas que produce seguir\u00e1 saliendo de las monta\u00f1as y acabar\u00e1 con los desequilibrios atmosf\u00e9ricos que crean tormentas sobre las llanuras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl aire hervir\u00e1 en un nivel bajo\u00bb, dice Courtney Schumacher, cient\u00edfico atmosf\u00e9rico de la Universidad A&amp;M de Texas. \u00abEse aire pegajoso y h\u00famedo intenta subir y convertirse en una tormenta, pero no puede\u00bb. Eso es lo que ha sucedido este a\u00f1o en Texas y regiones cercanas, dice.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un Este m\u00e1s tormentoso, unas Llanuras menos dram\u00e1ticas, cambios estacionales&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Los ingredientes de las tormentas son bastante sencillos: aire h\u00famedo y rico en energ\u00eda en los niveles bajos, aire m\u00e1s fr\u00edo en los niveles superiores y un peque\u00f1o empuj\u00f3n de los vientos o las diferencias de presi\u00f3n para mezclar las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por cada grado Celsius m\u00e1s c\u00e1lido, el aire puede contener un&nbsp;<a href=\"https:\/\/climate.nasa.gov\/ask-nasa-climate\/3143\/steamy-relationships-how-atmospheric-water-vapor-supercharges-earths-greenhouse-effect\/#:~:text=For%20every%20degree%20Celsius%20that,to%20the%20laws%20of%20thermodynamics.&amp;text=Some%20people%20mistakenly%20believe%20water,driver%20of%20Earth's%20current%20warming.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">7% m\u00e1s de humedad<\/a>&nbsp;y, por tanto, m\u00e1s energ\u00eda, ya que el agua necesita calor para mantenerse evaporada. Los cient\u00edficos calculan el \u00abCAPE\u00bb (o energ\u00eda potencial convectiva disponible de las masas de aire), que es esencialmente una medida de la energ\u00eda de la atm\u00f3sfera que puede convertirse en tormenta. Cuanto m\u00e1s alto sea el CAPE, m\u00e1s fuerte ser\u00e1 la tormenta potencial. Los valores de CAPE ya est\u00e1n aumentando en muchas partes del mundo. En 2100, si la Tierra se ha calentado aproximadamente 2 o 4\u00b0C, las dos estimaciones diferentes que los investigadores de la Universidad del Norte de Illinois utilizaron en su modelo, la&nbsp;<a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s00382-017-4000-7\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">CAPE en el Este<\/a>&nbsp;aumentar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s, lo que har\u00e1 que las tormentas sean m\u00e1s violentas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, al mismo tiempo, sus resultados sugieren que el tipo de \u00abtaponamiento\u00bb que se est\u00e1 produciendo este a\u00f1o (causado por ese aire c\u00e1lido, seco y de gran altitud) tambi\u00e9n podr\u00eda ser m\u00e1s fuerte a medida que el suroeste se calienta y se vuelve m\u00e1s \u00e1rido, lo que podr\u00eda anular muchas tormentas m\u00e1s suaves.<\/p>\n\n\n\n<p>El equipo descubri\u00f3 que, para el a\u00f1o 2100, la regi\u00f3n ver\u00eda entre cinco y 15 d\u00edas menos de tormentas de \u00ab40 dBz\u00bb, es decir, tormentas leves que podr\u00edan empapar al usuario, pero que no generar\u00edan granizo ni provocar\u00edan tornados. \u00abEl tipo de tormentas que, si se ven venir en un picnic en julio, uno recoge y se pone a cubierto r\u00e1pidamente\u00bb, dice Haberlie.<\/p>\n\n\n\n<p>La abreviatura \u00abdBz\u00bb se refiere a la reflectividad de una masa de aire en el radar; en un mapa de radar, 40 dBz probablemente se mostrar\u00e1 de color naranja.<\/p>\n\n\n\n<p>Curiosamente, las tormentas m\u00e1s fuertes (las de 50 o 60 dBz, en las que las posibilidades de granizo intenso o tornados son mucho mayores y que se ver\u00edan de color rojo intenso en el radar de tu aplicaci\u00f3n meteorol\u00f3gica) se producir\u00edan probablemente con la misma frecuencia que en la actualidad. Esto se debe a que, con una carga de energ\u00eda lo suficientemente alta, el aire c\u00e1lido de niveles inferiores todav\u00eda puede atravesar esa capa de cobertura.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, las regiones del este, como los Grandes Lagos y el noreste, podr\u00edan ver m\u00e1s de dos semanas de d\u00edas ricos en tormentas; los estados de la costa oriental podr\u00edan tener de tres a nueve d\u00edas m\u00e1s de tormentas.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a las tormentas realmente intensas (las de 60 dBz, \u00abcon las que hay que tener cuidado\u00bb, dice Brooks), los mayores aumentos afectar\u00e1n a la zona media del sur, que podr\u00eda ver m\u00e1s de seis d\u00edas adicionales de tormentas s\u00faper intensas cada a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, ese patr\u00f3n es el que deber\u00edamos esperar en un Estados Unidos con cambios clim\u00e1ticos, dice Schumacher: \u00abDurante todo el a\u00f1o, podemos esperar un cambio de tormentas convectivas m\u00e1s moderadas a otras m\u00e1s severas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, la actividad de las tormentas el\u00e9ctricas es mayor a principios del verano, con picos m\u00e1s tempranos en el sur y desplaz\u00e1ndose m\u00e1s tarde en el a\u00f1o hacia el norte y el este. Pero ese patr\u00f3n podr\u00eda cambiar: las tormentas de verano (excepto las m\u00e1s intensas) se vuelven menos comunes en casi toda la mitad oriental del pa\u00eds. En la regi\u00f3n de Memphis, por ejemplo, la actividad tormentosa intensa de la primavera podr\u00eda duplicarse.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Centrarse en las tormentas<\/h2>\n\n\n\n<p>El primer atisbo de esta tendencia (tormentas m\u00e1s d\u00e9biles en las Grandes Llanuras y crecimiento hacia el este y el noreste)&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pnas.org\/doi\/10.1073\/pnas.1307758110\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">se produjo hace una d\u00e9cada<\/a>, cuando los cient\u00edficos empezaron a utilizar los modelos clim\u00e1ticos globales para observar el tiempo a escala regional, un problema t\u00e9cnico dif\u00edcil. Los modelos clim\u00e1ticos a escala global contemplan sistemas meteorol\u00f3gicos que abarcan decenas o cientos de kil\u00f3metros, mientras que las tormentas el\u00e9ctricas, los derechos, los tornados y otras tormentas pueden ser s\u00f3lo una fracci\u00f3n de eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cient\u00edficos del clima han mejorado cada vez m\u00e1s en la \u00abreducci\u00f3n de escala\u00bb de los grandes modelos o en su vinculaci\u00f3n con modelos regionales de escala fina, revelando c\u00f3mo los impactos del cambio clim\u00e1tico global se desarrollar\u00e1n incluso para eventos peque\u00f1os como el granizo o las tormentas el\u00e9ctricas.<\/p>\n\n\n\n<p>Utilizando esos nuevos m\u00e9todos,&nbsp;<a href=\"https:\/\/journals.ametsoc.org\/view\/journals\/clim\/30\/24\/jcli-d-16-0885.1.xml\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">un estudio de 2017 se\u00f1al\u00f3 el patr\u00f3n<\/a>: el aire alto y seco de las Monta\u00f1as Rocosas podr\u00eda impedir la formaci\u00f3n de tormentas en algunas partes de los estados de las Llanuras, incluso con mucho aire c\u00e1lido, energ\u00e9tico y h\u00famedo cerca de la superficie, mientras que las zonas al este estar\u00edan maduras para m\u00e1s tormentas.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo estudio ampl\u00eda a\u00fan m\u00e1s la sutileza espacial y estacional de esas proyecciones, gracias a una potencia de c\u00e1lculo cada vez mayor. \u00abEsto es realmente un argumento a favor de este cambio\u00bb, dice Robert Jeffrey Trapp, cient\u00edfico atmosf\u00e9rico de la Universidad de Illinois Urbana-Champagne. No es una p\u00e9rdida total, subraya. \u00abEn 2100 seguir\u00e1 habiendo tormentas y tornados en Oklahoma. Pero puede que haya menos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Este art\u00edculo se public\u00f3 originalmente en ingl\u00e9s en&nbsp;<\/em><a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>nationalgeographic.com<\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A medida que la din\u00e1mica del tiempo cambie, la costa este de EE.UU. podr\u00eda tener nueve d\u00edas m\u00e1s de truenos. Otros estados del este podr\u00edan ver hasta dos semanas m\u00e1s. 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