{"id":158949,"date":"2023-12-28T11:39:28","date_gmt":"2023-12-28T16:39:28","guid":{"rendered":"https:\/\/sportseco.com\/?p=158949"},"modified":"2023-12-28T11:45:25","modified_gmt":"2023-12-28T16:45:25","slug":"gabriel-garcia-marquez-profeta-del-cambio-climatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sportseco.com\/?p=158949","title":{"rendered":"Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez: \u00bfprofeta del cambio clim\u00e1tico?"},"content":{"rendered":"\n<p>La obra\u00a0<em>Una historia natural y ambiental de Macondo<\/em><a href=\"https:\/\/periodico.unal.edu.co\/opinion\/gabriel-garcia-marquez-profeta-del-cambio-climatico#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u00a0muestra c\u00f3mo la geograf\u00eda, los ecosistemas, la flora y la fauna de\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>\u00a0coinciden en gran medida con los existentes en la realidad, como por ejemplo las famosas mariposas amarillas o la lluvia de flores del mismo color y los peligros a los que se enfrenta el planeta a causa del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/periodico.unal.edu.co\/uploads\/2023\/diciembre\/GeMarquezC.jpeg?w=640&#038;ssl=1\"\/><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Germ\u00e1n Eugenio M\u00e1rquez Calle<\/h2>\n\n\n\n<p>profesor titular jubilado de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y autor del libro Una historia natural y ambiental de Macondo<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bf<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>&nbsp;se puede leer como el relato de una cat\u00e1strofe clim\u00e1tica? La historia de c\u00f3mo un pueblo apacible, fundado a las orillas de un r\u00edo de aguas cristalinas, termina destruido \u2013despu\u00e9s de que las compa\u00f1\u00edas bananeras arrasaran sus bosques\u2013 por una lluvia interminable, una sequ\u00eda terrible y un vendaval apocal\u00edptico, \u00bfes una vasta alegor\u00eda de lo que le est\u00e1 ocurriendo al planeta por culpa de la insensata transformaci\u00f3n y contaminaci\u00f3n humana de sus ecosistemas?, \u00bfa partir de una realidad local, Garc\u00eda M\u00e1rquez tuvo una especie de premonici\u00f3n que le permiti\u00f3 predecir lo que le est\u00e1 ocurriendo al planeta?, \u00bfpreve\u00eda desde entonces que el capitalismo, representado en la compa\u00f1\u00eda que altera bosques y r\u00edos para sembrar banano, iba a llevarnos al colapso ambiental?<\/p>\n\n\n\n<p>Estas preguntas surgen de la lectura del libro&nbsp;<em>Una historia natural y ambiental de Macondo<\/em>, que propone y trata de mostrar que, en efecto, la tremenda novela de Garc\u00eda M\u00e1rquez contiene, en su enorme riqueza, una historia ambiental bastante detallada de la regi\u00f3n de Aracataca-Macondo. Aunque, como es l\u00f3gico, resulta poco probable que Garc\u00eda M\u00e1rquez fuera plenamente consciente de que tambi\u00e9n estaba escribiendo una historia ambiental de Macondo y del mundo, resulta muy revelador que la naturaleza y el clima jueguen un papel tan importante en la novela, y que tal historia corresponda a lo que ha ocurrido y amenaza con seguir ocurriendo como consecuencia de las indebidas intervenciones humanas en la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de Macondo es bastante fiel a los hechos ocurridos en la tierra natal del autor, aunque sea transformada de manera muy creativa por su prodigiosa imaginaci\u00f3n. Para analizarla,&nbsp;<em>Una historia natural<\/em>&nbsp;recorre el texto de&nbsp;<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>&nbsp;que, como recordar\u00e1n sus lectores, narra la historia de un grupo de j\u00f3venes, liderados por Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda, que parten de La Guajira en busca de un lugar a donde huir del pasado y de sus fantasmas; cruzan por monta\u00f1as, bosques, r\u00edos y pantanos implacables (los ecosistemas como protagonistas importantes desde el inicio de la novela) en busca de un mar (la raz\u00f3n de ser de la larga traves\u00eda) que finalmente se cansan de buscar, agotados por la larga lucha contra un entorno desfavorable.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminan fundando el pueblo; de manera muy significativa, la novela dice que Jos\u00e9 Arcadio \u201cles orden\u00f3 derribar los \u00e1rboles para hacer un claro junto al r\u00edo, en el lugar m\u00e1s fresco de la orilla, y all\u00ed fundaron la aldea\u201d (p. 34). Lo llamar\u00e1n Macondo, un para\u00edso natural y social en sus primeros tiempos, que luego crecer\u00e1 e ir\u00e1 transformando su entorno y destruyendo sus ecosistemas, sobre todo despu\u00e9s de la llegada de la compa\u00f1\u00eda bananera que arrasar\u00e1 la\u201cregi\u00f3n encantada\u201d y cubrir\u00e1 todo el territorio con sus plantaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Ello llevar\u00e1 a una gran bonanza econ\u00f3mica que ir\u00e1 acompa\u00f1ada de graves desequilibrios e injusticias sociales que provocar\u00e1n la huelga de los trabajadores del banano. Esta huelga marca el principio del fin; la masacre con que la compa\u00f1\u00eda bananera y el Gobierno reprimen la huelga coincide con el inicio de un fuerte cambio clim\u00e1tico expresado en un aguacero que durar\u00e1 \u201ccuatro a\u00f1os, once meses y dos d\u00edas\u201d y que acabar\u00e1 con las plantaciones y con la bonanza; tras ello, una larga sequ\u00eda terminar\u00e1 por arruinar el pueblo, que finalmente ser\u00e1 destruido por un viento arrasador.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Una historia natural y ambiental de Macondo<\/em>&nbsp;muestra c\u00f3mo la geograf\u00eda, los ecosistemas, la flora y la fauna de la novela coinciden en gran medida con los existentes en la realidad, como por ejemplo las famosas mariposas amarillas o la lluvia de flores del mismo color. Igual ocurre con la historia de las transformaciones de r\u00edos y bosques. Para ello acude a fuentes diversas, dentro de las cuales se destacan las anotaciones de un naturalista alem\u00e1n que trabaj\u00f3 en la regi\u00f3n de Aracataca por los tiempos del nacimiento de Garc\u00eda M\u00e1rquez, y que ya habla con preocupaci\u00f3n de la vasta destrucci\u00f3n de los bosques y atribuye a su desaparici\u00f3n la intensificaci\u00f3n de los vendavales, que \u00e9l llama tornados, pues no hay bosques que los mitiguen, lo que hace que el vendaval en que termina la novela sea una muy adecuada referencia a fen\u00f3menos que los abuelos de Garc\u00eda M\u00e1rquez \u2013y muy probablemente el mismo autor\u2013 hayan vivido y temido.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, se plantea que la afirmaci\u00f3n burlesca (mamagallista) de Garc\u00eda M\u00e1rquez, varias veces repetida y seg\u00fan la cual \u00e9l no invent\u00f3 nada (\u201cNadie me cree que yo no he inventado nada\u2026\u201d), tiene un trasfondo de verdad, que en nada disminuye el m\u00e9rito de su obra y m\u00e1s bien lo aumenta, pues coincide con otra de sus afirmaciones en el sentido de que lo suyo no era realismo m\u00e1gico sino realismo puro, pues as\u00ed es la realidad en el Caribe.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, no solo las flores o las mariposas amarillas coinciden con realidades locales, sino que tambi\u00e9n lo hacen las \u00e1reas y los ecosistemas que se describen, tales como la Sierra Nevada y la Ci\u00e9naga Grande de Santa Marta, una de las regiones de m\u00e1s prodigiosa diversidad biol\u00f3gica, ecol\u00f3gica y cultural del pa\u00eds y del mundo. O los bosques, el mar, las ci\u00e9nagas (\u201cel \u00e1mbito de la ci\u00e9naga\u201d), y por supuesto el r\u00edo\u201cde piedras pulidas y blancas como huevos prehist\u00f3ricos\u201d, que quienes se animen a recorrer el territorio de Macondo podr\u00e1n conocer.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed mismo los gigantescos macondos, \u00e1rboles que seguramente son el origen del nombre del pueblo, aunque Garc\u00eda M\u00e1rquez afirmaba que solo lo supo mucho despu\u00e9s, a pesar de que eran la especie dominante en los bosques de su regi\u00f3n; tal desconocimiento es, quiz\u00e1, el reflejo de una realidad dram\u00e1tica: la destrucci\u00f3n de los bosques de macondos fue tan total, que, como lo afirma con mucho sentido un autor, no solo desaparecieron f\u00edsicamente del territorio, sino incluso de la memoria colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Una historia natural y ambiental de Macondo<\/em>&nbsp;resulta, as\u00ed, en una invitaci\u00f3n a releer y a repensar&nbsp;<em>Cien a\u00f1os de soledad&nbsp;<\/em>desde una perspectiva naturalista, ecol\u00f3gica y ambiental, y tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a recorrer la regi\u00f3n de Aracataca-Macondo que inspir\u00f3 las realidades m\u00e1gicas del libro, para adentrarse en la mente del autor que la transform\u00f3 con su imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/periodico.unal.edu.co\/adm\/articulos\/nuevo#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><strong>El libro fue publicado por la<\/strong>E<strong>ditorial de la Universidad Nacional de Colombia en su colecci\u00f3n Obra Selecta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>periodico.una.edu.co<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obra\u00a0Una historia natural y ambiental de Macondo[1]\u00a0muestra c\u00f3mo la geograf\u00eda, los ecosistemas, la flora y la fauna de\u00a0Cien a\u00f1os de soledad\u00a0coinciden en gran medida con los existentes en la realidad, como por ejemplo las famosas mariposas amarillas o la lluvia de flores del mismo color y los peligros a los que se enfrenta el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":158950,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-158949","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ecologia"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/sportseco.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/0518-bks-RUSHDIE-superJumbo.jpg?fit=2048%2C1408&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=158949"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158949\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":158952,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158949\/revisions\/158952"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/158950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=158949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=158949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=158949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}