{"id":201551,"date":"2025-12-31T10:17:53","date_gmt":"2025-12-31T15:17:53","guid":{"rendered":"https:\/\/sportseco.com\/?p=201551"},"modified":"2025-12-31T10:17:53","modified_gmt":"2025-12-31T15:17:53","slug":"el-rio-magdalena-de-fosa-comun-a-santuario-vivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sportseco.com\/?p=201551","title":{"rendered":"El r\u00edo Magdalena, de fosa com\u00fan a santuario vivo"},"content":{"rendered":"\n<p>Pese a los esfuerzos de las comunidades de Barrancabermeja y Puerto Wilches (Santander) para mantener viva la memoria de sus muertos y desaparecidos, convirtiendo la corriente del r\u00edo en altar, archivo y testimonio del pasado, el conflicto armado a\u00fan sigue latente en sus territorios: solo entre enero y julio de este a\u00f1o se registraron 93 homicidios en Barrancabermeja, debido a disputas por el control territorial de grupos armados que todav\u00eda operan en el puerto petrolero m\u00e1s grande del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/periodico.unal.edu.co\/uploads\/2025\/noviembre\/COL-JuanEstebanCorrea.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"author_picture\"\/><\/p>\n\n\n\n<p>Juan Esteban Correa Rodr\u00edguez | Periodista Unimedios Bogot\u00e1share<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/periodico.unal.edu.co\/uploads\/2025\/diciembre\/PeriodicoUNAL-20251229-AM-01.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"En el r\u00edo Magdalena pescar tambi\u00e9n es un acto de resistencia ante las heridas del conflicto armado. Foto: Laura Giraldo, mag\u00edster en Geograf\u00eda de la UNAL.\"\/>En el r\u00edo Magdalena pescar tambi\u00e9n es un acto de resistencia ante las heridas del conflicto armado. Foto: Laura Giraldo, mag\u00edster en Geograf\u00eda de la UNAL.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la Fundaci\u00f3n Paz y Reconciliaci\u00f3n, la desmovilizaci\u00f3n paramilitar y el Acuerdo de Paz con las FARC de 2016 no trajeron calma al Magdalena Medio, pues nuevos grupos armados y redes del narcotr\u00e1fico siguen controlando barrios con fronteras invisibles.<\/p>\n\n\n\n<p>El riesgo no solo viene de las armas: los derrames de petr\u00f3leo por ataques o fallas en los oleoductos siguen amenazando al r\u00edo Magdalena y a sus comunidades. En 2024, un atentado contra el oleoducto entre el corregimiento de El Centro y La Cira Infantas, en Barrancabermeja, provoc\u00f3 un incendio que oblig\u00f3 a decenas de familias a evacuar en plena madrugada.<\/p>\n\n\n\n<p>El impacto de estos riesgos ha tenido otros antecedentes devastadores, como el registrado en 2018, cuando el derrame de 24.000 barriles del pozo Lizama 158 de Ecopetrol contamin\u00f3 las quebradas Ca\u00f1o Muerto y La Lizama, que desembocan en el r\u00edo Sogamoso y luego en el Magdalena. La mancha de m\u00e1s de 10km afect\u00f3 a m\u00e1s de 1.000 animales entre aves, ranas, serpientes y tortugas, y a 16 familias que fueron desplazadas de sus hogares.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Una corriente del cambio<\/h3>\n\n\n\n<p>Durante los 18 a\u00f1os del conflicto estas comunidades fueron testigos de c\u00f3mo las aguas del Magdalena se convirtieron en una fosa com\u00fan y en una frontera del miedo: el r\u00edo cargaba cuerpos sin nombre, los pescadores dejaron de salir al amanecer, los ni\u00f1os dejaron de ba\u00f1arse y jugar en sus orillas, y las madres de los desaparecidos miraban la corriente esperando una se\u00f1al de vida. All\u00ed fueron asesinadas 6.000 personas, 2.000 desaparecidas y 25.000 desplazadas, seg\u00fan el Centro Nacional de Memoria Hist\u00f3rica (CNMH) y la Unidad para las V\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a estas profundas heridas que les dej\u00f3 la guerra, en Barrancabermeja y Puerto Wilches, municipios que vivieron una inclemente ola de violencia entre 1998 y 2016, cerca de 2.000 pescadores y habitantes de las ci\u00e9nagas de San Silvestre y El Llanito, junto con la Organizaci\u00f3n Femenina Popular (OFP), liderada por mujeres desde hace 53 a\u00f1os, trabajan por recuperar y preservar tanto su memoria como la pesca, los cultivos y sus tradiciones, pues aunque la guerra les quit\u00f3 el r\u00edo a la fuerza, ellos nunca han renunciado a su derecho de seguir habit\u00e1ndolo y siguen fortaleciendo sus v\u00ednculos comunitarios para dejar atr\u00e1s a\u00f1os de miedo y silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre sus acciones m\u00e1s representativas est\u00e1 la apertura en 2019 del Museo Casa de la Memoria y los Derechos Humanos de las Mujeres, espacio que forma parte de la Red Colombiana de Lugares de Memoria, y la Cumbre de Mujeres Ambientalistas por la Vida, que este a\u00f1o reuni\u00f3 a 500 lideresas provenientes de los Llanos, el Pac\u00edfico y todos los rincones del pa\u00eds, para seguir alzando su voz en busca de la paz de sus territorios, la justicia clim\u00e1tica y de g\u00e9nero, y la soberan\u00eda alimentaria.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Navegando entre el dolor<\/h3>\n\n\n\n<p>Este trabajo comunitario hizo posible que en 2017, despu\u00e9s de 10 a\u00f1os, se retomara el Festival del R\u00edo Grande de La Magdalena, celebrado a orillas de las ci\u00e9nagas de San Silvestre y El Llanito. Durante ese encuentro, madres, hijos y esposas que perdieron a sus familiares convirtieron la corriente en altar, archivo y testigo de ese conflicto armado que los atraves\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el fin de dejar atr\u00e1s la concepci\u00f3n del r\u00edo como cementerio para darle paso a la vida y a la comuni\u00f3n, los habitantes ribere\u00f1os tambi\u00e9n realizaron un sentido ritual en el que lanzaron flores al agua para nombrar a sus desaparecidos, y se reunieron en torno a una huerta comunitaria con yuca, pl\u00e1tano, fr\u00edjol, cilantro y plantas medicinales para liberar al r\u00edo del peso de la muerte: \u201cel r\u00edo no se merece cargar con los muertos que puso la guerra\u201d, se o\u00eda decir durante el Festival.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, durante los a\u00f1os m\u00e1s violentos, las ci\u00e9nagas y los humedales de Barrancabermeja se convirtieron en zonas prohibidas, disputadas entre guerrillas, paramilitares y empresas extractivas; aqu\u00ed el desplazamiento forzado deshizo el tejido social y las familias tuvieron que elegir entre huir o callar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUnos 10, 12, 15 y hasta 20 \u00edbamos a patrullar, sal\u00edamos en una canoa 4, en otra 5, as\u00ed seg\u00fan la capacidad de cada una, y por toda la orilla, echando canalete\u2026 con motor no porque ellos nos podr\u00edan o\u00edr\u201d, relata un pescador de El Llanito recordando c\u00f3mo en silencio recorr\u00edan el r\u00edo en busca de los muertos para darles digna sepultura.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El r\u00edo como trinchera<\/h3>\n\n\n\n<p>Con estas voces y rituales se encontr\u00f3 la fil\u00f3sofa Laura Giraldo Mart\u00ednez, mag\u00edster en Geograf\u00eda de la UNAL, quien entre 2017 y 2019 adelant\u00f3 un ejercicio cartogr\u00e1fico de memoria, para el cual recorri\u00f3 el tramo medio del r\u00edo recogiendo testimonios a trav\u00e9s de entrevistas a mujeres de la OFP, pescadores artesanales, l\u00edderes comunitarios, maestros rurales y miembros del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, y adem\u00e1s revis\u00f3 fuentes secundarias de la Corporaci\u00f3n Sembrar y de la Federaci\u00f3n Agrominera del Sur de Bol\u00edvar (Fedeagromisbol).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstos ejercicios de memoria articulan una necesidad de devolverle el significado al r\u00edo\u2026 es decir, no dejar que el conflicto o el r\u00edo como cementerio tome el total de los significados y referentes, sino que se rescate lo que es importante para las personas\u201d, se\u00f1ala la investigadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Mediante estos encuentros, la fil\u00f3sofa Giraldo relata que los participantes tambi\u00e9n hac\u00edan dibujos del r\u00edo en los que identificaban los lugares marcados por el dolor que produjo el conflicto, como si se tratara de heridas y cicatrices, en un acto de memoria colectiva sobre el antes, el durante y el despu\u00e9s del conflicto armado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, en la ci\u00e9naga de El Llanito, los pescadores realizaron un mural en la Casa Cultural que evoca al l\u00edder Lucho Arango, quien fue asesinado en 2009 por el grupo armado Los Rastrojos. \u201cCon su muerte, El Llanito no solo perdi\u00f3 un l\u00edder, sino un padre. La ci\u00e9naga qued\u00f3 hu\u00e9rfana\u201d, se lee en un informe del CNMH.<\/p>\n\n\n\n<p>La investigadora Giraldo rescata adem\u00e1s el testimonio de una mujer de la OFP que describi\u00f3 c\u00f3mo el r\u00edo segu\u00eda conectando a las madres con sus hijos desaparecidos: \u201ca\u00fan hoy, el r\u00edo escucha resignado a las madres que cada tarde se paran en la orilla a hablarles a sus hijos, cuyos cuerpos pasaron por ah\u00ed \u2212ellas lo saben\u2212 y que jam\u00e1s fueron encontrados\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>periodico.unal.edu.co<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pese a los esfuerzos de las comunidades de Barrancabermeja y Puerto Wilches (Santander) para mantener viva la memoria de sus muertos y desaparecidos, convirtiendo la corriente del r\u00edo en altar, archivo y testimonio del pasado, el conflicto armado a\u00fan sigue latente en sus territorios: solo entre enero y julio de este a\u00f1o se registraron 93 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":201552,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-201551","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ecologia"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/sportseco.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/PeriodicoUNAL-20251229-AM-01.jpg?fit=1400%2C933&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/201551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=201551"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/201551\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":201553,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/201551\/revisions\/201553"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/201552"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=201551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=201551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=201551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}