{"id":204022,"date":"2026-02-17T18:10:37","date_gmt":"2026-02-17T23:10:37","guid":{"rendered":"https:\/\/sportseco.com\/?p=204022"},"modified":"2026-02-17T18:17:40","modified_gmt":"2026-02-17T23:17:40","slug":"declarar-la-amazonia-colombiana-como-reserva-natural-una-decision-historica-que-exige-sustento-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sportseco.com\/?p=204022","title":{"rendered":"Declarar la Amazonia colombiana como reserva natural: una decisi\u00f3n hist\u00f3rica que exige sustento cient\u00edfico"},"content":{"rendered":"\n<p>Aunque la propuesta de declarar la Amazonia colombiana como \u201cZona de reserva de recursos naturales renovables\u201d constituye un paso hist\u00f3rico para la conservaci\u00f3n en el pa\u00eds, tambi\u00e9n plantea un reto fundamental: tomar decisiones sobre el territorio con base en el conocimiento acumulado sobre su biodiversidad, sus condiciones clim\u00e1ticas y sus valores culturales.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Orlando Rangel Churio | Investigador del Grupo Biodiversidad y Conservaci\u00f3n, del Instituto de Ciencias Naturales (ICN) de la UNALshare<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/periodico.unal.edu.co\/uploads\/2026\/febrero\/PeriodicoUNAL-160226-01-am.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"La frontera de deforestaci\u00f3n avanza sobre la selva Amaz\u00f3nica colombiana. Foto: Yuri Cortez \/ AFP.\"\/>La frontera de deforestaci\u00f3n avanza sobre la selva Amaz\u00f3nica colombiana. Foto: Yuri Cortez \/ AFP.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde mediados de diciembre de 2025 el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Minambiente) avanz\u00f3 en la consolidaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n que declarar\u00e1 el bioma amaz\u00f3nico como \u201cZona de reserva de recursos naturales renovables\u201d, una figura que proteger\u00e1 m\u00e1s de 483.000km\u00b2, es decir cerca del 42% del territorio nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente los mandatarios regionales y locales se reunieron con representantes de poblaciones humanas asentadas en la zona amaz\u00f3nica, incluidas comunidades ind\u00edgenas y poblaciones ribere\u00f1as de departamentos como Amazonas, Caquet\u00e1, Putumayo y Guaviare, territorios directamente vinculados al futuro de la Reserva.<\/p>\n\n\n\n<p>La iniciativa busca preservar la integridad de la porci\u00f3n colombiana del bioma amaz\u00f3nico, considerada de importancia vital por sus caracter\u00edsticas biof\u00edsicas \u2014es decir, por la relaci\u00f3n entre clima, suelos, agua, fauna y flora\u2014 y por su alto grado de conservaci\u00f3n dentro del \u00e1rea geogr\u00e1fica de distribuci\u00f3n del bioma amaz\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p>En un ejercicio amplio, que incluya la participaci\u00f3n de los investigadores sobre las condiciones del capital natural y del territorio, es fundamental tener como insumo b\u00e1sico el significado de la biodiversidad de la Amazonia y las condiciones excepcionales de la porci\u00f3n colombiana dentro del extenso bioma amaz\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Biodiversidad amaz\u00f3nica, base gen\u00e9tica del pa\u00eds<\/h3>\n\n\n\n<p>En plantas con flores, la Amazonia colombiana registra 8.049 especies, que la ubican en el segundo lugar en n\u00famero de especies despu\u00e9s de la regi\u00f3n Andina, que cuenta con cerca de 11.500. En el contexto de toda la cuenca amaz\u00f3nica \u2014compartida por 9 pa\u00edses y con unas 22.130 especies de plantas con flores\u2014 la porci\u00f3n colombiana representa aproximadamente el 36% de esa riqueza,&nbsp;<a>despu\u00e9s de Brasil<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de inventariar y caracterizar cerca de 150 tipos de vegetaci\u00f3n \u2014selvas, bosques, matorrales y herbazales\u2014, se consideran especialmente importantes los palmares, dominados por especies de los g\u00e9neros&nbsp;<em>Aiphanes<\/em>,&nbsp;<em>Bactris<\/em>, Socratea,&nbsp;<em>Euterpe<\/em>,&nbsp;<em>Astrocaryum<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Attalea<\/em>. La vegetaci\u00f3n est\u00e1 muy bien conservada, particularmente los palmares mixtos, dominados por seje o milpesos (<em>Oenocarpus bataua<\/em>); los cuangariales con especies de&nbsp;<em>Virola<\/em>, los cananguchales de&nbsp;<em>Mauritia flexuosa<\/em>; y los bosques dominados por lechero (<em>Brosimum<\/em>), aguacatillo (<em>Ocotea<\/em>), Protium y cabuyo (<em>Eschweilera<\/em>), que conforman una de las porciones m\u00e1s extensas de vegetaci\u00f3n natural de la regi\u00f3n tropical del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>La singularidad de su flora y de su vegetaci\u00f3n radica en que constituyen un punto fundamental de dispersi\u00f3n de linajes de la biodiversidad de Colombia, por lo cual es posible inferir su influencia directa en otras regiones naturales del pa\u00eds.&nbsp;<a>Este proceso tuvo especial importancia hasta el Plioceno \u2013hace aproximadamente 5 millones de a\u00f1os antes del presente (AP)\u2013, cuando comenz\u00f3 a disminuir&nbsp;<\/a>debido a la elevaci\u00f3n de las proto-cordilleras durante los \u00faltimos millones de a\u00f1os del Pleistoceno.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los tipos de vegetaci\u00f3n dominantes figuran los palmares mixtos dominados por palma mil pesos (<em>Oenocarpus bataua<\/em>),&nbsp;<em>O.mapora<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>O.minoris<\/em>, que se extienden hacia regiones como la Orinoquia, el Choc\u00f3 biogeogr\u00e1fico y el Caribe, y tambi\u00e9n hacia las zonas bajas de las cordilleras (valles interandinos). Se incluyen adem\u00e1s remanentes como los palmares de palma cuesco o palma de vino (<em>Attalea butyraceae<\/em>), dominantes en las vertientes andinas hacia el r\u00edo Magdalena, y los bosques dominados por especies de&nbsp;<em>Brosimum<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Pseudolmedia<\/em>&nbsp;(de la familia Moraceae).<\/p>\n\n\n\n<p>La porci\u00f3n colombiana del bioma amaz\u00f3nico recibe la influencia de sistemas atmosf\u00e9ricos de ambos hemisferios, lo que determina altos niveles de precipitaci\u00f3n y diversidad clim\u00e1tica. Se presentan tres condiciones: superh\u00famedas, con lluvias anuales entre 3.260 y 3.920mm; muy h\u00famedas, entre 2.800 y 3.000 mm; y h\u00famedas, entre 2.400 y 2.800mm. Este patr\u00f3n de lluvias, cuyo punto m\u00e1ximo se registra en zonas del Caquet\u00e1, disminuye gradualmente hacia el norte e influye en las condiciones de la Orinoquia y de los piedemontes andinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las diversas etnias ind\u00edgenas \u2014Ticuna, Huitoto, Yagua, Cocama, Bora y Tucano\u2014 y sus derechos sobre el territorio forman parte esencial de la conservaci\u00f3n amaz\u00f3nica. Tambi\u00e9n destacan valores culturales y paisaj\u00edsticos como las pictograf\u00edas de La Lindosa, en San Jos\u00e9 del Guaviare, los tepuyes del Parque Nacional Natural Chiribiquete, los salados del Amacayacu y diversos territorios ind\u00edgenas de alto valor ecol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Transformaciones del territorio y deforestaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Entre las principales transformaciones humanas en la regi\u00f3n se incluyen: la apertura ilegal de v\u00edas, y la extensi\u00f3n de los cultivos il\u00edcitos, la cual conlleva tala, desmonte de vegetaci\u00f3n original y posterior adecuaci\u00f3n para potreros y ganader\u00eda. Las amenazas recientes se expresan en la miner\u00eda ilegal con grandes m\u00e1quinas, en tierra firme y en las regiones pantanosas y aluviales, lo que lleva a la generaci\u00f3n de rutas fluviales que profundizan las afectaciones al entorno natural.<\/p>\n\n\n\n<p>Las zonas del piedemonte son las que congregan la mayor poblaci\u00f3n humana, con varios focos principales que han transformado fuertemente las condiciones originales. El frente de deforestaci\u00f3n en la provincia del Napo \u2014proveniente del Ecuador\u2014 se ha acrecentado en el Putumayo colombiano, y el frente del Caquet\u00e1 con Paujil, San Vicente, Doncello y poblaciones aleda\u00f1as. La conexi\u00f3n de los dos frentes significar\u00eda pr\u00e1cticamente la desaparici\u00f3n de las condiciones naturales en el piedemonte del suroccidente amaz\u00f3nico. Otros focos de deforestaci\u00f3n con impacto fuerte son los de Araracuara, San Jos\u00e9 del Guaviare y su expansi\u00f3n urbana, Leticia, San Mart\u00edn y Puerto Legu\u00edzamo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos n\u00facleos antiguos de deforestaci\u00f3n, que muestran la relaci\u00f3n directa entre asentamientos humanos (colonizaci\u00f3n) y deforestaci\u00f3n, definitivamente se deben calificar como \u201cpasivos ambientales\u201d e incluirlos como zonas estables de transformaci\u00f3n, es decir, territorios en donde la cobertura natural ha sido reemplazada de manera permanente por actividades humanas. Lo fundamental es definir y trazar concretamente \u2013sobre la base de resultados de investigaciones cient\u00edficas\u2013 las barreras o l\u00edneas rojas que impidan la conexi\u00f3n entre los corredores de deforestaci\u00f3n-transformaci\u00f3n del piedemonte y las zonas del norte de la Amazonia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La importancia de preservar el legado gen\u00e9tico<\/h3>\n\n\n\n<p><a>La primera aproximaci\u00f3n cartogr\u00e1fica sobre la distribuci\u00f3n actual de la vegetaci\u00f3n natural de Colombia la culminaron investigadores del Instituto de Ciencias Naturales (ICN) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) en colaboraci\u00f3n con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.&nbsp;<\/a>Con base en cerca de 4.000 registros de vegetaci\u00f3n inventariada en campo, y con enfoque en las ciencias forestales o en la fitosociolog\u00eda cl\u00e1sica (disciplina que estudia la composici\u00f3n y la estructura de las comunidades vegetales), se lleg\u00f3 a este primer escenario de lo que nos queda de vegetaci\u00f3n natural.<\/p>\n\n\n\n<p>La regi\u00f3n de la Amazonia de Colombia es la que presenta mejor estado de conservaci\u00f3n de sus bosques, selvas y otros tipos de vegetaci\u00f3n; de las 40.000.000 hect\u00e1reas que cubri\u00f3 el estudio, solo un 11% de su superficie (4.397.826ha) no muestra vegetaci\u00f3n natural, es decir, es un \u00e1rea deforestada. Como se observa en los mapas 1 y 2, casi todo el territorio est\u00e1 cubierta por vegetaci\u00f3n natural, con dominio de formaciones boscosas y selv\u00e1ticas de los palmares mixtos con seje o milpesos (<em>Oenocarpus bataua<\/em>) y los cuangariales (bosques con especies de&nbsp;<em>Virola<\/em>), que incluyen los bosques de&nbsp;<em>Ocotea aciphylla<\/em>&nbsp;(aguacatillo) e&nbsp;<em>Iryanthera hostmannii<\/em>&nbsp;(cumala), que se extienden por cerca del 20% de la superficie del plano amaz\u00f3nico, y los palmares mixtos de&nbsp;<em>Eschweilera coriacea<\/em>&nbsp;(cabuyo) y&nbsp;<em>Euterpe precatoria<\/em>&nbsp;(asa\u00ed), que se extienden por cerca del 35%.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/periodico.unal.edu.co\/uploads\/2026\/febrero\/PeriodicoUNAL-160226-03-am.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"<b&gt;Mapa 1<\/b&gt;<b&gt;.<\/b&gt; Las grandes unidades (selvas, bosques)\nde la Amazonia.\n\n\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Mapa 1<\/strong><strong>.<\/strong>&nbsp;Las grandes unidades (selvas, bosques) de la Amazonia.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/periodico.unal.edu.co\/uploads\/2026\/febrero\/PeriodicoUNAL-160226-04-am.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"<b&gt;Mapa\n2<\/b&gt;<b&gt;.<\/b&gt; Formaciones\nvegetales detalladas de la Amazonia.\n\n\n\n\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Mapa 2<\/strong><strong>.<\/strong>&nbsp;Formaciones vegetales detalladas de la Amazonia.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n contrasta con la transformaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n natural en la regi\u00f3n cordillerana o Andina, con el 56% de su superficie sin vegetaci\u00f3n natural, y con la grave condici\u00f3n del Caribe colombiano, en donde, de las 11.820.600 hect\u00e1reas estudias, solo permanecen 2.846.800 ha (24%) con vegetaci\u00f3n natural, es decir que el 76% del \u00e1rea original fue transformada.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente varios pa\u00edses amaz\u00f3nicos buscan llamar la atenci\u00f3n de organismos internacionales \u2013como Naciones Unidas y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)\u2013 sobre la necesidad de proteger el capital natural amaz\u00f3nico como estrategia para mitigar el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso conocer la biodiversidad y las amenazas para su preservaci\u00f3n, como lo documenta el mapa de la vegetaci\u00f3n natural de Colombia disponible desde 2023 en el Ministerio.<\/p>\n\n\n\n<p>Colombia debe reconocer la expresi\u00f3n m\u00e1xima de su capital natural amaz\u00f3nico \u2014selvas, bosques, matorrales y palmares\u2014 y consolidar los procesos que culminen con la declaratoria como \u201c<a>Zona especial de preservaci\u00f3n de la biodiversidad<\/a>\u201d. Se trata de aportarle al mundo servicios ambientales fundamentales en un momento cr\u00edtico para la estabilidad clim\u00e1tica del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Para conservar la Amazonia colombiana se deben establecer acciones estrat\u00e9gicas como delimitar la \u201cZona de reserva\u201d con base en los focos consolidados de deforestaci\u00f3n y asentamientos humanos; evitar la construcci\u00f3n de nuevas v\u00edas terrestres en el \u00e1rea protegida; y reconocer los valores culturales e ind\u00edgenas del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>La declaratoria de un \u00e1rea especial de reserva forestal o de protecci\u00f3n de la biodiversidad en la Amazonia colombiana se constituye en una de las acciones de mayor impacto regional y global en favor de la preservaci\u00f3n de la selva Amaz\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Acciones estrat\u00e9gicas para la conservaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Para delimitar la zona que ser\u00eda objeto de la declaratoria de protecci\u00f3n se debe considerar la presencia de asentamientos humanos y su \u00e1rea de influencia, es decir, en los focos de deforestaci\u00f3n consolidados. Los pasivos ambientales que representan las \u00e1reas transformadas en los piedemontes putumayense y caquete\u00f1o, as\u00ed como en los alrededores de San Jos\u00e9 del Guaviare y de Araracuara, se deben excluir de la zona de reserva y, en consonancia con los esquemas y planes de ordenamiento territorial, acordar las l\u00edneas rojas de expansi\u00f3n urbana. Tampoco se deber\u00eda contemplar la construcci\u00f3n de v\u00edas terrestres de penetraci\u00f3n que toquen o atraviesen la zona declarada como de protecci\u00f3n especial.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor trascendencia para la conservaci\u00f3n de la Amazonia colombiana radica en la barrera natural que ha representado la selva para contener la colonizaci\u00f3n y la usurpaci\u00f3n del territorio de la naci\u00f3n, una condici\u00f3n que debe permanecer.<\/p>\n\n\n\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/periodico.unal.edu.co\/uploads\/2026\/febrero\/PeriodicoUNAL-160226-02-am.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"Campamentos y plataformas fluviales ligados a la miner\u00eda ilegal en la Amazonia colombiana. Foto: archivo Unimedios.\"\/>Campamentos y plataformas fluviales ligados a la miner\u00eda ilegal en la Amazonia colombiana. Foto: archivo Unimedios.<\/p>\n\n\n\n<p>La declaratoria de un \u00e1rea especial de reserva forestal o de protecci\u00f3n de la biodiversidad en el territorio amaz\u00f3nico donde no hay presencia de colonizaci\u00f3n ni de asentamientos humanos se constituye en la acci\u00f3n de mayor impacto, tanto regional como global, en favor de la preservaci\u00f3n del \u201cpulm\u00f3n del mundo\u201d. Entre sus justificantes biol\u00f3gicos est\u00e1n el capital natural: la biodiversidad y sus componentes \u2014flora, fauna y vegetaci\u00f3n con bosques y selvas\u2014, as\u00ed como la masa forestal original presente en cerca del 90% de su territorio, soporte de los variados ecosistemas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es necesario considerar a las etnias ind\u00edgenas, los valores culturales, y la excepcional condici\u00f3n de humedad local y su papel como fuente primaria de las condiciones h\u00eddricas de la cuenca Amaz\u00f3nica y de otras regiones del pa\u00eds, las cuales ameritan la expedici\u00f3n de una ley que organice la superficie con remanentes naturales incluidos en la declaratoria de reserva, siempre con base en el conocimiento cient\u00edfico y en la distribuci\u00f3n actual de las poblaciones humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>El procedimiento administrativo podr\u00eda tomar como referencia la Ley 2 de 1959, sobre econom\u00eda forestal de la naci\u00f3n y conservaci\u00f3n de recursos naturales renovables, cuyos art\u00edculos 11 y 13 contemplan la declaraci\u00f3n de distritos de conservaci\u00f3n y de parques nacionales naturales.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/periodico.unal.edu.co\/uploads\/2025\/diciembre\/PeriodicoUNAL-20260115-AM-01.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"articleThumbnail\"\/><\/h3>\n\n\n\n<p>periodico.unal.edu.gov<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque la propuesta de declarar la Amazonia colombiana como \u201cZona de reserva de recursos naturales renovables\u201d constituye un paso hist\u00f3rico para la conservaci\u00f3n en el pa\u00eds, tambi\u00e9n plantea un reto fundamental: tomar decisiones sobre el territorio con base en el conocimiento acumulado sobre su biodiversidad, sus condiciones clim\u00e1ticas y sus valores culturales. 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