{"id":211704,"date":"2026-07-13T15:29:45","date_gmt":"2026-07-13T19:29:45","guid":{"rendered":"https:\/\/sportseco.com\/?p=211704"},"modified":"2026-07-13T15:29:45","modified_gmt":"2026-07-13T19:29:45","slug":"el-calor-y-su-posible-influencia-en-el-desarrollo-cerebral-infantil-el-talamo-crece-mas-despacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sportseco.com\/?p=211704","title":{"rendered":"El calor y su posible influencia en el desarrollo cerebral infantil: el t\u00e1lamo crece m\u00e1s despacio"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La exposici\u00f3n al calor durante el embarazo y los primeros a\u00f1os de vida podr\u00eda influir en el desarrollo cerebral infantil, seg\u00fan un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), que relaciona las elevadas temperaturas con un crecimiento m\u00e1s lento del t\u00e1lamo, una regi\u00f3n cerebral que participa en el procesamiento de la informaci\u00f3n que nos llega a trav\u00e9s de los sentidos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n principal del t\u00e1lamo es recibir se\u00f1ales nerviosas (como est\u00edmulos visuales, auditivos o t\u00e1ctiles), procesarlas y redirigirlas a las \u00e1reas espec\u00edficas de la corteza cerebral para que sean interpretadas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Efectos duraderos<\/h2>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n, publicada en Environment International, sugiere que la exposici\u00f3n al calor en las primeras etapas de la vida podr\u00eda tener efectos duraderos sobre el crecimiento cerebral.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es as\u00ed porque tanto el embarazo como los primeros a\u00f1os de vida son etapas especialmente cr\u00edticas para la formaci\u00f3n del cerebro, pues en ellas crece r\u00e1pidamente y es especialmente sensible a los factores ambientales.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque estudios previos han relacionado la exposici\u00f3n al calor con alteraciones cognitivas y problemas de salud mental, todav\u00eda existe poca evidencia sobre sus efectos en la estructura cerebral.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Datos de m\u00e1s de 3.200 ni\u00f1os<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00abQuer\u00edamos analizar si la exposici\u00f3n al calor o al fr\u00edo desde la concepci\u00f3n hasta los 8,5 a\u00f1os de edad se asociaba con cambios en el desarrollo cerebral durante la infancia tard\u00eda y la adolescencia, e identificar los periodos en los que el cerebro es m\u00e1s vulnerable\u00bb, ha explicado en un comunicado Laura Gran\u00e9s, investigadora de ISGlobal y del IDIAPJGol y primera autora del estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>Para llevar a cabo el estudio, que incluy\u00f3 a 3.251 ni\u00f1os y ni\u00f1as de la cohorte de nacimiento Generation R Study de Pa\u00edses Bajos, los investigadores usaron un modelo clim\u00e1tico de alta resoluci\u00f3n que proporcion\u00f3 estimaciones semanales de la temperatura exterior durante el embarazo y estimaciones mensuales desde el nacimiento hasta los 8,5 a\u00f1os en el lugar de residencia de cada participante.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente, analizaron resonancias magn\u00e9ticas cerebrales realizadas aproximadamente a los 10 y a los 14 a\u00f1os, lo que permiti\u00f3 medir c\u00f3mo variaba el volumen de 11 estructuras cerebrales a lo largo del tiempo y estudiar si dichos cambios estaban relacionados con la exposici\u00f3n previa al calor o al fr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 el t\u00e1lamo?<\/h2>\n\n\n\n<p>De todas las regiones cerebrales analizadas, solo el t\u00e1lamo mostr\u00f3 una asociaci\u00f3n consistente con la exposici\u00f3n al calor en las primeras etapas de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>El equipo investigador considera que esta regi\u00f3n podr\u00eda ser especialmente sensible porque comienza a desarrollarse muy temprano durante el embarazo y sigue un calendario de formaci\u00f3n muy estrictamente regulado.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, su elevada irrigaci\u00f3n sangu\u00ednea durante el desarrollo fetal podr\u00eda hacerla m\u00e1s vulnerable a los cambios provocados por el calor que afectan a la placenta o al flujo sangu\u00edneo hacia el feto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">M\u00e1ximo riesgo: desde la concepci\u00f3n al quinto mes de vida<\/h2>\n\n\n\n<p>El estudio identific\u00f3 un periodo claro de vulnerabilidad que abarca el embarazo y los cinco primeros meses tras el nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En comparaci\u00f3n con una temperatura media de referencia de 12,5 \u00b0C, la exposici\u00f3n a temperaturas medias mensuales de 20,5 \u00b0C durante este periodo (calculadas a partir de las temperaturas diurnas y nocturnas) se asoci\u00f3 con un crecimiento m\u00e1s lento del t\u00e1lamo entre los 9 y los 15 a\u00f1os de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>No se observaron asociaciones similares ni en el resto de estructuras cerebrales analizadas ni con la exposici\u00f3n a temperaturas fr\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los efectos del calor<\/h2>\n\n\n\n<p>Aunque el estudio no estaba dise\u00f1ado para identificar los mecanismos biol\u00f3gicos implicados, investigaciones previas apuntan a varias posibles explicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La exposici\u00f3n al calor durante el embarazo podr\u00eda alterar los niveles de hormonas del estr\u00e9s maternas, afectar a la capacidad de la placenta para proteger al feto en desarrollo frente a estas hormonas o modificar la se\u00f1alizaci\u00f3n de la serotonina, un proceso fundamental para la formaci\u00f3n de las conexiones entre el t\u00e1lamo y la corteza cerebral, seg\u00fan la misma fuente.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, la inflamaci\u00f3n y el estr\u00e9s oxidativo asociados al calor podr\u00edan contribuir a estos efectos, si bien son necesarios m\u00e1s estudios para confirmarlo, seg\u00fan la misma fuente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Adolescencia: agresividad e infracci\u00f3n de normas<\/h2>\n\n\n\n<p>El equipo investigador tambi\u00e9n observ\u00f3 que un crecimiento m\u00e1s lento del t\u00e1lamo se asociaba con una mayor presencia de problemas de conducta externalizantes durante la adolescencia, como comportamientos agresivos e infracciones de las normas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no encontraron una asociaci\u00f3n con el rendimiento cognitivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los futuros estudios deber\u00e1n investigar si la exposici\u00f3n al calor en las primeras etapas de la vida contribuye a la aparici\u00f3n de trastornos del neurodesarrollo y si las alteraciones en la maduraci\u00f3n del t\u00e1lamo pueden ayudar a explicar estas asociaciones, ha apuntado Esm\u00e9e Essers, investigadora de ISGlobal y coautora del estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que las temperaturas globales siguen aumentando, adoptar medidas para reducir la exposici\u00f3n al calor durante el embarazo y los primeros meses de vida podr\u00eda desempe\u00f1ar un papel importante en la protecci\u00f3n del desarrollo cerebral infantil, seg\u00fan M\u00f2nica Guxens, profesora de investigaci\u00f3n ICREA en ISGlobal y coordinadora del estudio. EFE Verde<\/p>\n\n\n\n<p>atm<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La exposici\u00f3n al calor durante el embarazo y los primeros a\u00f1os de vida podr\u00eda influir en el desarrollo cerebral infantil, seg\u00fan un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), que relaciona las elevadas temperaturas con un crecimiento m\u00e1s lento del t\u00e1lamo, una regi\u00f3n cerebral que participa en el procesamiento de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":211705,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-211704","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ecologia"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/sportseco.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/8023592324001.jpg?fit=1920%2C1282&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/211704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=211704"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/211704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":211706,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/211704\/revisions\/211706"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/211705"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=211704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=211704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sportseco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=211704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}