Los incendios pueden ser más comunes en invierno de lo que crees
En estos días de invierno se ha vuelto a hablar de incendios. Muchas personas sorprendidas hablan de cómo a estas alturas se pueden producir fuegos descontrolados. ¿Por qué sucede?
A pesar de que el invierno suele asociarse con temperaturas frías y paisajes nevados, los incendios forestales pueden ocurrir en esta estación del año debido a una serie de factores como condiciones climáticas secas, combinadas con fuertes vientos y mayor actividad de fuentes de calor domésticas.
Aunque muchos suelen asociarlo con incendios intencionados en realidad, la naturaleza también puede causarlos si las condiciones son las adecuadas, como cuando en 2018 más de 1.700 acres fueron quemados en el oeste de Oklahoma o el incendio forestal del lago Legion en Dakota del Sur que consumió casi 85 millas cuadradas cerca de dos parques estatales.
Hasta los incendios forestales invernales que arrasaron Kansas, Oklahoma, Texas y Colorado en 2017 o el más reciente en enero de 2025 en Los Ángeles, te decimos por qué.

¿Qué es lo que puede provocar los incendios en invierno?
Las temperaturas en los últimos años ocasionan que los inviernos también sean cálidos ocasionando que aunque la temporada llegue, el suelo y la vegetación tardan en aceptar su entorno frío pues aún no se desprenden de dicho calor.
Sí a eso, se le suma que el invierno trae condiciones secas, entonces tenemos falta de humedad de aire que con viento invernales como Santa Ana, las llamas se pueden extender dado la fricción del aire seco con la vegetación seca.
Recordemos que la energía eólica incrementa la propagación y acelera la destrucción de las poderosas llamas, eso provoca que sean mucho más destructivos e incontrolables por la rápida acción de propagación.

Para la ciencia a esté fenómeno se le conoce como invierno del Antropoceno pues aseguran que todo esto se debe al impacto humano. Situación que ha conseguido que los lugares secos se estén volviendo más secos y las temporadas de incendios forestales llegando antes y durando más que antes.
Eso puede explicar porque los incendios sobreviven en invierno. De acuerdo a la ciencia, antes de la llegada de la temporada invernal, la quema de pastizales o madera es común y puede que se piense que se ha extinguido.
Sin embargo, al estar enterrados por la nieve o el frío el calor se puede guardar y volver a arder de manera natural con la presencia de vientos huracanados que apoyan la falta de humedad en el aire que trae consigo el reavivar las llamas.
Recordemos que las primeras nevadas y olas de frío suelen ser secas, ya que caen en las regiones luego de una temporada larga de calor, por esa razón contiene suficiente aire para alimentar el fuego, pero el contenido de agua no es suficiente para apagar el fuego.
Por lo tanto, aunque las fuertes nevadas suelen ayudar a extinguir los incendios forestales invernales, hay situaciones en las que la nieve no ayuda.
ecoosfera.com
