Un juego de mesa tradicional swahili con piedras.

El Bao es un juego de mesa tradicional mancala de África Oriental que se juega en un tablero con casillas redondas (mashimo) y cuadradas (nyumba), popular en países como Kenia, Tanzania y otros países de la región.

Foto:Soloviova Liudmyla/Adobe Stock

Celebrar un idioma de unidad, identidad e influencia mundial  

El Día Mundial del Idioma Kiswahili, que se celebra cada año el 7 de julio, es un homenaje al kiswahili como uno de los idiomas más hablados en África y en el mundo, con más de 200 millones de hablantes. El kiswahili es una herramienta vital para la comunicación y la integración en África Oriental, Central y Meridional, y es el idioma oficial de la Unión Africana (UA), la Comunidad de África Meridional para el Desarrollo y la Cooperación de África Oriental. Es más que un idioma: es un vehículo de identidad, unidad y cultura africanas. Desde su rol en los movimientos de liberación, como los liderados por Mwalimu Julius Nyerere, hasta su uso actual en la educación, la diplomacia y los medios de comunicación, el kiswahili sigue fomentando la cohesión regional y el entendimiento cultural global.

Reconocida por la UNESCO omo la primera lengua africana en tener su propio día internacional, el kiswahili encarna el poder del multilingüismo para promover la diversidad, la tolerancia y el desarrollo sostenible. Como puente entre comunidades y civilizaciones, desempeña un papel fundamental en la educación de calidad, la preservación cultural y el progreso socioeconómico. Más que un simple medio de comunicación, el kiswahili es portador de identidad, valores y una visión del mundo, y representa el rico tapiz cultural del continente africano. 

Dado su creciente reconocimiento mundial, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución A/RES/78/312, en la que se reafirma la importancia del kiswahili para fomentar la solidaridad, la paz y la unidad panafricana

Antecedentes

El kiswahili tiene una historia rica y compleja, moldeada por diversas culturas y lenguas a lo largo de los siglos. Su origen es objeto de debate, con dos teorías principales sobre su evolución. Una teoría sugiere que es una lengua bantú que surgió a lo largo de la costa este de África entre los años 100 y 500 d. C. Evolucionó como lengua franca, ayudando a las comunidades de habla bantú a comunicarse con los comerciantes de Arabia y Asia. Gradualmente, se convirtió en una lengua vital para el comercio, la diplomacia y el intercambio cultural.

La segunda teoría apunta a la influencia del árabe en los orígenes de esta lengua. El término swahili deriva de la palabra árabe sawāḥilī, que significa «de la costa», lo que refleja los amplios vínculos comerciales y culturales de la región con los comerciantes árabes. Con el tiempo, el vocabulario, la gramática y los sistemas de escritura árabes influyeron en el swahili, especialmente en las regiones costeras. Esta conexión contribuyó al florecimiento del idioma como medio de comunicación tanto oral como escrito en África Oriental, lo que reforzó aún más su papel en la comunicación local e internacional.