
Las mujeres que trabajan como asalariadas en la agricultura ganan 82 centavos por cada dólar que reciben los hombres, de acuerdo a un informe reciente de la FAO.
Foto:Sasint/Adobe Stock
El ascenso de la mujer rural:
Construir futuros resilientes con Beijing+30
Conseguir la igualdad de género y empoderar a las mujeres rurales -una cuarta parte de la población mundial- no solo es lo correcto, sino que es un ingrediente fundamental en la lucha contra la pobreza extrema, el hambre y la acción climática. Son ellas las que aseguran la mitad del sustento alimenticio planetario y las que custodian el medio ambiente y la biodiversidad.
Sin embargo, las campesinas sufren de manera desproporcionada los múltiples aspectos de la pobreza y pese a ser tan productivas y buenas gestoras como sus homólogos masculinos, no disponen del mismo acceso a la tierra, créditos, materiales agrícolas, mercados o cadenas de productos cultivados de alto valor. Tampoco disfrutan de un acceso equitativo a servicios públicos, como la educación y la asistencia sanitaria, ni a infraestructuras, como el agua y saneamiento.
Las barreras estructurales y las normas sociales discriminatorias continúan limitando el poder de las mujeres rurales en la participación política dentro de sus comunidades y hogares. Mundialmente, con pocas excepciones, todos los indicadores de género y desarrollo muestran que las campesinas se encuentran en peores condiciones que los hombres del campo y que las mujeres urbanas.
Bajo el lema “El ascenso de la mujer rural: construir futuros resilientes con Beijing+30”, este Día Internacional promovido por ONU Mujeres busca visibilizar las desigualdades que aún sufren; reivindicar su participación en la toma de decisiones; exigir sistemas de mayor protección social; y reducir la brecha digital. La conmemoración se alinea con el espíritu de Beijing+30, un plan mundial por la igualdad de género centrado en eliminar la pobreza, lograr justicia climática y garantizar la participación plena de todas las mujeres y niñas en el desarrollo sostenible. Vivan donde vivan.

Reportaje multimedia
Chat con María, trabajadora de una fábrica de conservas de tomate
Conoce a María, quien hace poco empezó a trabajar a tiempo parcial en una fábrica local de conservas de tomate, y a su amigo Oumar, que trabaja en una granja cercana. A través de su chat descubrirás el papel esencial de las mujeres rurales en el ámbito agroalimentario y cómo sus condiciones de trabajo y oportunidades económicas están determinadas por las desigualdades de género dentro del hogar, la comunidad, las instituciones y la sociedad en general.
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