El Everton protagonizó otra magnífica actuación a domicilio para conseguir una victoria por 1-0 ante el Aston Villa, poniendo fin a la racha de 11 victorias consecutivas de los locales en su estadio.
Thierno Barry marcó el gol decisivo justo antes de la hora de juego, rematando con frialdad por encima de Emi Martínez desde cerca, después de que el portero del Villa no lograra atajar el disparo inicial de Dwight McNeil.
La portería a cero fue la tercera consecutiva para los Blues fuera de casa, la primera vez que lo consiguen desde mayo de 2021, y la quinta en sus últimos seis partidos de la Premier League como visitante.
PRIMERA PARTE
David Moyes realizó dos cambios respecto al once inicial del partido de la FA Cup anterior, con el exjugador del Villa, Jack Grealish, disponible de nuevo tras cumplir una sanción de un partido, y Barry en lugar de Tyler Dibling y Beto.
Para subrayar los problemas de Moyes a la hora de confeccionar la plantilla, el técnico solo pudo convocar a ocho suplentes, incluyendo dos porteros, con siete jugadores del primer equipo ausentes por participación en la Copa Africana de Naciones, lesiones o sanción.
Un espectáculo pirotécnico y humo granate y azul llenaron el ambiente en Villa Park antes del inicio del partido, y el Everton estuvo a punto de protagonizar un comienzo fulgurante.
Solo habían transcurrido 11 segundos cuando Merlin Röhl vio cómo su remate rebotaba en el poste y caía en las manos del portero del Villa, Martínez, después de que Barry hiciera una buena jugada para ceder un balón largo de Jordan Pickford desde el saque inicial.
Aunque esa ocasión fallida calmó momentáneamente el ruidoso ambiente local, los anfitriones crearon su primera oportunidad a los cinco minutos, cuando Emi Buendía se internó por la banda izquierda y centró para Morgan Rogers, cuyo disparo de primeras se marchó alto por encima del larguero. Röhl se estaba consolidando como una figura influyente en el ataque del Everton, y el centrocampista alemán, que actuaba en una posición central junto a Harrison Armstrong y el algo más retrasado James Garner, volvió a ser protagonista poco después de la media hora de juego, desmarcándose con maestría antes de avanzar y ceder el balón a Vitalii Mykolenko, cuyo disparo desde el borde del área fue desviado acrobáticamente por Martínez.
El Everton logró marcar en el córner resultante: el centro con efecto de Garner, tras un pase corto de Grealish, fue rematado de cabeza de forma impecable por Jake O’Brien, pero se levantó la bandera de fuera de juego, y el VAR confirmó la decisión del árbitro de que Armstrong había interferido en la jugada.
O’Brien, de nuevo en su posición habitual de central, protagonizó un momento crucial en el otro extremo del campo poco después, bloqueando un disparo de Morgan Rogers que iba a portería tras un rápido contraataque por la banda izquierda del Villa.
El suplente Evann Guessand, que había sustituido al lesionado John McGinn, sorprendió a la mayoría de los presentes en Villa Park cuando su cabezazo bombeado, tras un centro de Youri Tielemans, bajó a tiempo para estrellarse contra el larguero antes de que el Everton despejara el balón.
SEGUNDA PARTE
El equipo de Unai Emery comenzó la segunda parte con brío y amenazó la portería rival a los cinco minutos de la reanudación, pero Tielemans remató de cabeza desviado tras un buen centro de Buendía.
El empate se rompió finalmente cuando el partido se acercaba a la hora de juego, y fue el Everton quien aprovechó con eficacia un error defensivo del equipo local.
Un resbalón de Pau Torres le brindó al siempre enérgico McNeil una oportunidad desde el borde del área, y cuando Martínez no pudo atrapar el disparo con efecto, Barry aprovechó la ocasión, elevando el balón con delicadeza por encima del portero argentino para marcar y desatar la euforia entre los 3.000 aficionados del Everton presentes.
Dada la excelente racha del Villa en casa, era de esperar una reacción, pero el Everton defendió su área a la perfección.
Esto se hizo evidente cuando el Everton despejó un córner peligroso y el balón le cayó a Rogers, cuyo disparo lejano con efecto desde 25 metros, que Pickford desvió a córner, fue lo más cerca que estuvo el equipo local de marcar. Siempre un partido histórico –el encuentro que más veces se ha disputado en la máxima categoría del fútbol inglés, siendo este el 216º enfrentamiento entre ambos equipos–, este fue el día del Everton, y tras nueve victorias a domicilio en 19 partidos bajo la dirección de Moyes en 2025, el primer triunfo fuera de casa en 2026 permite al equipo de Moyes regresar a la mitad superior de la tabla y situarse a tan solo cuatro puntos de los puestos que dan acceso a la Liga de Campeones.
evertonfc.com
