Una actuación contundente de los Rossoneri en el Dall’Ara con goles de Loftus-Cheek, Nkunku y Rabiot.
Una gran señal. Para nosotros, para toda la liga. El febrero de los Rossoneri comenzó con uno de los mejores partidos de la temporada, con un gran Milan que ganó 3-0 en Bolonia en el último partido de la 23.ª jornada de la Serie A. El resultado casi nunca estuvo en duda, ya que tras un buen comienzo del equipo local, los de Allegri tomaron el control del partido en la primera parte, marchándose al vestuario con una ventaja de dos goles gracias a la inédita dupla ofensiva de la noche, formada por Loftus-Cheek y Nkunku.
El resultado se redondeó tras el descanso gracias a un gol de un imparable Rabiot, un marcador que podría haber sido aún más convincente dadas las numerosas ocasiones que tuvieron en el resto de la segunda parte. A pesar de las ausencias clave, la actuación fue impecable, digna de un gran equipo, lo que resultó en un resultado que nos mantiene a raya de los aspirantes a la Eurocopa (ampliando nuestra ventaja sobre el quinto puesto a siete puntos). Todo el mérito es de un equipo que hoy alcanzó su 22.º partido consecutivo sin perder, y ahora tiene unos diez días para preparar su próximo encuentro: el partido a domicilio en Pisa el 13 de febrero.
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