Bernardo, segundo jugador del City en alcanzar 300 partidos de Premier League
Cuando todo parecía indicar que la primera derrota en Premier League desde el 17 de enero podía definir el campeonato, un golazo de Doku, su segundo de la noche y casi un calco del que abrió el marcador, mantuvo vivas las esperanzas del City en la recta final de la Premier League.
Pese a adelantarse en el marcador, el City vio cómo los locales eran capaces de darle la vuelta al encuentro en la segunda parte hasta el 3-1 y parecía no poder reducir la distancia con el Arsenal.
La semifinal de la FA Cup ante el Southampton y la ubicación de la visita a Liverpool en el lunes por la noche del festivo de mayo inglés dejó al equipo relegado al segundo puesto, con seis puntos menos que los Gunners y una diferencia de goles de -4, con dos encuentros por jugar.
Ante el Everton, en enero de 2016, el City sufrió una de las derrotas que marcaron la llegada de Guardiola a la Premier League y el proceso de aprendizaje hacia la construcción de una de las mayores dinastías no solo de la era moderna del campeonato, sino de la historia del fútbol inglés.
Desde aquel 4-0 de los Toffees, con goles de Lukaku, Mirallas, Davies y Lookman y un íntimo de Pep en el banquillo rival, Ronald Koeman, el City sumaba sus nueve visitas posteriores al Everton como victorias.

doku permite soñar
Pero la primera visita del City al nuevo hogar del Everton rompió la racha con la que el equipo cerró la era Goodison Park, aunque con el punto final el equipo se aferra a la última esperanza.
El dominio inicial se tradujo en un City cada vez merodeando con mayor asiduidad el área del Everton. Cherki, con un potente disparo que Pickford se sacó de encima, y un remate demasiado cruzado por poco de Semenyo en la acción posterior fueron los primeros avisos serios.
Con el equipo volcado y los locales rezagados, era previsible esperar que si la llegada local se producía sería clara. Donnarumma puso la mano para desviar lo justo un centro raso y evitar el remate de Beto a puerta vacía. El posterior intento del ‘9’ Toffee lo tapó Khusanov.

La paciencia tuvo su premio tras un largo ataque en el que Cherki encontró a Doku en la frontal para que el belga se acomodara el balón a la izquierda para poner una rosca directa a la escuadra derecha de Pickford.
Una barbaridad del hombre que metía el City de nuevo en el partido en la semifinal de la FA Cup tras el gol tardío del Southampton una semana atrás, lo ponía de nuevo en liza en la carrera por la Premier League justo antes del descanso.
cinco minutos que lo cambian todo
El City entró en ventaja en el segundo tiempo y pronto se encontró con el primer aviso del Everton.
Donnarumma fue el héroe cuando Iliman Ndiaye cazó un balón alto que la zaga no despejó, pero el italiano, enorme, le ganó el mano a mano al senegalés con una parada que podría haber definido la Premier League.
El segundo se antojaba vital, no solo pensando en la diferencia de goles al término del campeonato, sino para sumar de tres y evitar afrontar las últimas fechas en menos de terceros.

El sobresalto llegó, fue mayúsculo y definitorio, con la imprecisión de Marc Guéhi en la cesión a Donnarumma, que Thierno Barry, recién ingresado al césped, no desaprovechó para igualar.
Con algo más de veinte minutos para enderezarlo, pero es sabido que el fútbol es un juego de errores y estado de ánimo. Cinco minutos después del 1-1, Jake O’Brien, en la salida de un saque de esquina, peinó en el primer palo para poner al Everton por delante.
Y otra vez Barry, oportunista, parecía asestar el golpe definitivo, empujando un balón a la red a menos de diez minutos para el final.
Pero la fe ha caracterizado este equipo a lo largo de los años y, en la acción posterior, Kovačić se inventó un preciso envío al espacio para dejar a Haaland cara a cara con Pickford y definir con precisión para dar al equipo un último resquicio de esperanza.
Y existe, gracias, otra vez, a Doku, de nuevo con un disparo desde la frontal, una rosca perfecta, que dejó el intento de Pickford con un simple gesto para la foto. Era el minuto 97.
Restan cuatro partidos en los que solo queda creer.
Este City lo merece.
mancity.com
