
Foto:© UNFPA Etiopía/MOPIX Production
La salud de las mujeres es un derecho: invirtamos en acabar con la fístula y las lesiones del parto
La fístula obstétrica se puede prevenir y tratar, y acabar con ella está en nuestras manos. Provocada por un parto prolongado y con complicaciones que no recibe la atención médica oportuna, refleja profundas desigualdades en el acceso a servicios sanitarios de calidad.
Aunque el número de casos de fístula obstétrica ha disminuido en los últimos veinte años, demasiadas mujeres y niñas —especialmente las más vulnerables. Siguen viviendo con las consecuencias devastadoras y de por vida que conlleva este trastorno, entre ellas el estigma, la mala salud y la pérdida de oportunidades.
Erradicar la fístula implica garantizar que la atención de la salud materna no se limite únicamente a salvar vidas. Toda mujer tiene derecho no solo a sobrevivir al parto, sino también a vivir con buena salud, dignidad y oportunidades. se traduce en acceso universal a servicios de salud materna de calidad, incluidos servicios quirúrgicos y de emergencia oportunos, así como un apoyo sostenido para la reintegración, la dignidad y el bienestar de las supervivientes.
Acelerar el progreso es tanto una necesidad urgente como una decisión acertada. Invertir en prevención y tratamiento reduce los costos a largo plazo, fortalece los sistemas de salud y permite que las mujeres participen plenamente en la sociedad. Transformar los compromisos en acciones sostenidas y basadas en datos es esencial para llegar a las personas en mayor riesgo y erradicar finalmente la fístula obstétrica.
Las promesas políticas deben traducirse en una financiación sostenida de los sistemas de salud, de modo que estos cuenten con los recursos necesarios y asuman la responsabilidad de prestar una atención de calidad a todas las mujeres, especialmente a las más marginadas.

Campaña mundial para erradicar la fístula
El Fondo de Población lidera la campaña mundial para erradicar la fístula, una iniciativa para transformar las vidas de mujeres y niñas vulnerables. La campaña, que cumple ya 22 años, representa un compromiso mundial con la prevención de la fístula y el tratamiento holístico, incluida la reparación quirúrgica y la reintegración y rehabilitación social. A pesar del progreso, la eliminación para 2030 exige una actuación urgente, que no puede esperar más.
La fístula obstétrica: una crisis silenciada
La fístula obstétrica es una de las lesiones más graves y trágicas del parto. Se trata de un orificio entre el canal del parto y la vejiga o el recto causado por la prolongación u obstrucción de un parto sin recibir tratamiento médico oportuno de alta calidad. A consecuencia de esta lesión, las mujeres y niñas no tienen control de la orina, las heces o ambas, y con el paso del tiempo deriva en afecciones médicas crónicas, depresión, aislamiento social y un agravamiento de la pobreza.
Se estima que medio millón de mujeres y niñas en África Subsahariana, Asia, la región de los Estados árabes, América Latina y el Caribe viven con esta lesión y que cada año se producen nuevos casos. Sin embargo, la fístula se puede prevenir casi por completo. Su persistencia es una muestra de grandes desigualdades en el mundo y un indicio de que los sistemas sanitarios no protegen los derechos humanos y de salud de las mujeres y niñas más pobres y vulnerables.
Como entidad líder de la campaña mundial para erradicar la fístula, el Fondo de Población proporciona una visión estratégica, orientación y apoyo técnico, suministros médicos y capacitación, así como suministros médicos, fondos para la prevención y el tratamiento de la fístula, además de para programas de reinserción social y abogacía relacionados con este problema. Asimismo, el Fondo refuerza los servicios de salud reproductiva y de atención obstétrica de calidad y urgencia para evitar que se produzca la fístula obstétrica.
¿Sabías que…?
- Por cada muerte materna, entre 20 y 30 mujeres sufren complicaciones graves o discapacidad permanente.
- Alrededor de 500.000 mujeres y niñas viven con fístula obstétrica en el mundo —una cifra menor que los 2 millones de hace 20 años.
- Cerca del 15% de los embarazos presenta complicaciones obstétricas potencialmente mortales.
- Más del 13% de los casos de fístula se deben a errores quirúrgicos durante cesáreas u otros procedimientos.
- Casi el 97% de los casos se concentra en África subsahariana y Asia-Pacífico; la prevalencia alcanza 86 por cada 100.000 mujeres en los Estados Árabes y 145 por cada 100.000 en Afganistán.
- Desde 2003, el Fondo de Población ha apoyado más de 153.000 cirugías de reparación de fístula.
- La fístula no tratada provoca pérdidas estimadas de 691 millones de dólares al año en productividad.
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