En la Tierra hay cerca de 15.000 millones de hectáreas de tierra. Esta superficie terrestre es fundamental para el bienestar de la humanidad, ya que nos proporciona la mayor parte de los alimentos, filtra el agua y almacena carbono que contribuye al calentamiento del planeta.
Sin embargo, los paisajes de todo el mundo atraviesan dificultades. El cambio climático y prácticas destructivas, como la deforestación y la expansión agrícola, han provocado la degradación del 40 % de la superficie terrestre. Esta situación pone en peligro desde los empleos hasta la seguridad alimentaria.
Durante la Copa Mundial de Fútbol de 2026, la atención del planeta se centrará en un terreno específico: uno de 105 por 68 metros, para ser exactos. El mundo equivale a más de 20.000 millones de estos campos de fútbol. Ante el fervor futbolístico que alcanza su punto álgido, decidimos analizar la degradación de la tierra a través de la óptica del «deporte rey».
La superficie terrestre de la Tierra equivale a unos 20.000 millones de campos de fútbol.
Campos de fútbol
1 campo = 750 millones de hectáreas

Cerca de 6.000 millones de campos corresponden a zonas en gran medida inhabitables, como desiertos y glaciares, así como a áreas urbanizadas como ciudades, pueblos y fábricas.
Campos de fútbol
1 campo = 750 millones de hectáreas

Alrededor de 6.000 millones de campos son bosques.
Campos de fútbol
1 campo = 750 millones de hectáreas

Algo menos de 7.000 millones de campos se destinan a la agricultura. Y aunque el mundo necesita más alimentos para abastecer a una población mundial en rápido crecimiento, la agricultura es una de las principales causas de la degradación de la tierra. (Los expertos señalan que esto implica la necesidad de cultivar y consumir de manera más sostenible).
Campos de fútbol
1 campo = 750 millones de hectáreas

Un informe de referencia reveló que los seres humanos han «alterado significativamente» cerca del 75 % de la superficie terrestre. Esto incluye la tala de bosques, el drenaje de humedales y la expansión de las ciudades.
Campos de fútbol
1 campo = 750 millones de hectáreas
Según las estimaciones, una superficie equivalente a hasta 8.000 millones de campos de fútbol —es decir, el 40 % del total— está clasificada oficialmente como degradada. Además, cada segundo se deterioran otros cuatro campos de fútbol. Esta pérdida de tierras productivas afecta a 3.000 millones de personas, agrava el cambio climático y acelera la pérdida de biodiversidad. Campos de fútbol
1 campo = 750 millones de hectáreas
Los bosques se encuentran entre los ecosistemas más afectados. Entre 2015 y 2025, a pesar de los esfuerzos de plantación de árboles, la superficie forestal mundial se redujo en más de 50 millones de campos. No obstante, la tasa de deforestación fue inferior a la mitad de la registrada en la década de 1990.
Campos de fútbol
1 campo = 7,5 millones de hectáreas
Alrededor del 70 % de las tierras agrícolas ya están degradadas y amenazadas por la desertificación. Cada año, los efectos combinados de la degradación de las tierras, la desertificación y la sequía cuestan a la economía mundial 878.000 millones de dólares estadounidenses.
Campos de fútbol
1 campo = 7,5 millones de hectáreas
Pero existe un movimiento mundial en marcha para remediar la situación. Comunidades de todo el mundo —desde las llanuras del sur de Asia y las montañas de Centroamérica hasta los confines del desierto del Sahara— trabajan intensamente para restaurar los ecosistemas terrestres. Desde el inicio del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, se han puesto en marcha proyectos de restauración en cientos de millones de hectáreas.
Ilustración de un campo de fútbol verde
PNUMA
Esto podría ser solo la punta del iceberg. Los países se han comprometido a restaurar una superficie de tierras degradadas equivalente a 1.400 millones de campos de fútbol, un área mayor que China. Según los expertos, esta medida podría generar empleos, combatir el cambio climático, reforzar la seguridad alimentaria, aumentar el suministro de agua y mejorar la salud de las personas.
La recuperación de las tierras es una tarea ingente, pero puede lograrse mediante un enfoque que involucre a toda la sociedad, con la colaboración de gobiernos, el sector agrícola, otras industrias y la sociedad civil. Infórmese sobre lo que cada persona puede hacer para prevenir, detener y revertir la degradación de la tierra y la naturaleza.
Redactado por: Ann-Kathrin Neureuther
Revisado por: James Lomax, Julian Blanc
unep.org
Earth has two football pitches of land for every human. Much of it is ailing.
UNEP
There are nearly 15 billion hectares of land on Earth. This terra firma is crucial to humanity’s wellbeing, providing most of our food, filtering our water and storing planet-warming carbon.
But around the world, landscapes are in trouble. Climate change and destructive practices, like deforestation and agricultural sprawl, have left 40 per cent of Earth’s land degraded. This is imperilling everything from jobs to food security.
During the 2026 Football World Cup, the planet’s attention will be drawn to one specific patch of land – 105 by 68 meters, to be precise. The world consists of more than 20 billion of these football fields. With footy fervour reaching a feverish, um, pitch we decided to look at land degradation through the lens of the Beautiful Game.
There are about 20 billion football pitches worth of land on Earth.

Nearly 6 billion pitches comprise largely inhabitable lands, like deserts and glaciers, as well as built-up areas like cities, towns and factories

About 6 billion pitches are forests

Just under 7 billion pitches are farms. And while the world needs more food to feed a fast-growing global population, agriculture is one of the leading causes of land degradation. (Experts say this means we need to farm and consume better.)

Humans have “significantly altered” about 75 per cent of land, found one landmark report. That includes the felling of forests, the draining of wetlands and the expansion of cities.

Up to 8 billion pitches worth of land – or 40 per cent – is officially classified as degraded, according to estimates. And every second, another four football fields wither. This loss of productive lands affects 3 billion people, stokes climate change and feeds biodiversity loss.

Forests are among the hardest hit ecosystems. Between 2015 and 2025, even with tree-planting efforts, the total size of the world’s forests still shrank by over 50 million pitches. Though, the rate of deforestation was less than half of what it was in 1990s.

Some 70 per cent of farmland is already degraded and threatened with desertification. Each year, the combined effects of land degradation, desertification, and drought cost the global economy US$878 billion annually.

But there is a global movement afoot to set things right. Communities around the world – from the plains of South Asia , to the mountains of Central America to the margins of the Sahara Desert – are working feverishly to restore land-based ecosystems. Since the start of the UN Decade on Ecosystem Restoration , hundreds of millions of hectares have been put under restoration.

That could be the tip of the iceberg. Countries have pledged to restore 1.4 billion football pitches of degraded land, an area larger than China. Doing this, experts say, could create jobs, counter climate change, bolster food security, increase water supplies and make people healthier.
Reviving land is a massive undertaking – but one that can succeed with a whole-of-society approach where governments, the agricultural sector, other industries and civil society all pitch in. Read up on what everyone can do to prevent, halt and reverse land and nature degradation.
Written by: Ann-Kathrin Neureuther
Reviewed by: James Lomax, Julian Blanc
