En el Congreso de la República de Colombia se tramitan 4 proyectos de ley para derogar o reformar los impuestos saludables o a la comida chatarra, introducidos en 2022 como parte de una reforma tributaria. Nutricionistas y expertos los defienden y hablan de una ventana de tiempo robusta para medir sus impactos.

Los impuestos saludables y el etiquetado de alimentos con sellos negros hexagonales son medidas complementarias que buscan proteger la salud y prevenir enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y obesidad. Foto: María Fernanda Londoño, UnimediosLos impuestos saludables y el etiquetado de alimentos con sellos negros hexagonales son medidas complementarias que buscan proteger la salud y prevenir enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y obesidad. Foto: María Fernanda Londoño, Unimedios

En diciembre de 2022 el Congreso de la República expidió la Ley 2277 —por medio de la cual se adopta una Reforma Tributaria para la igualdad y la justicia social—, cuyo artículo 54 grava las bebidas ultraprocesadas azucaradas que se expenden en el país, así como los productos comestibles ultraprocesados industrialmente o con alto contenido de azúcares añadidos, sodio o grasas saturadas. Estos gravámenes, también llamados impuestos saludables, rigen desde el 1 de noviembre de 2023.

Hoy en el Congreso de la República cursan varios proyectos de ley que pretenden reformar con una disminución en el valor del impuesto o derogar completamente dicho valor por razones que, según los proyectos de ley, van desde la pérdida de poder adquisitivo de las familias en condición de pobreza y la poca o nula información sobre los impactos de la medida en la salud pública, hasta la posible afectación a los comercios de barrio.

En el programa Análisis UNAL, de Radio UNAL, se abordó el tema con los investigadores Cristian Murcia, nutricionista dietista, magíster en Seguridad Alimentaria y Nutricional e investigador del Observatorio de Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), y Daniel Bernal, magíster en Seguridad Alimentaria y Nutricional e investigador de la UNAL.

El experto Murcia señaló que la aplicación del impuesto es reciente, lo que impide medir el cambio cultural y los impactos en la salud de los colombianos. Considera además que para establecer dicho impacto se requiere una ventana de oportunidad más amplia que la actual, menor a los 3 años, y que la solución no es derogar el impuesto.

Por su parte el magíster Bernal habló sobre la alineación de los impuestos saludables con lo expresado en la Ley 2120 de 2021 —por medio de la cual se adoptan medidas para fomentar entornos alimentarios saludables y prevenir enfermedades no transmisibles—, la cual ordena el etiquetado frontal en los alimentos (sellos hexagonales negros que rotulan productos ultraprocesados, comestibles y bebibles).

Según el experto, es necesario aumentar las acciones educativas, informativas y comunicativas hacia la población, citando el caso de Chile, país que implementa una serie de medidas de control orientadas principalmente a proteger a la infancia.

Para conocer los planteamientos de los invitados, escuche aquí el programa completo de Radio UNAL.

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periodico.unal.edu.co

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