Tras un momento de reflexión con motivo del Domingo del Recuerdo (Remembrance Sunday), se desarrolló un partido que desafió toda lógica. El United recibió dos tantos en los primeros cuatro minutos —obra de Alysson y Nicolas Jackson—, pero logró llegar al descanso con el marcador igualado, gracias a un penalti transformado por Bruno Fernandes y a un gol de Youri Tielemans contra su antiguo club.

A pesar del optimismo, el inicio de la segunda parte fue desastroso: el Villa marcó un penalti por medio de John McGinn, y Leon Goretzka aprovechó una confusión en el área del United para poner el 2-4.

Los hombres de Michael Carrick parecían sentenciados; una nueva remontada parecía imposible, sobre todo a medida que el encuentro entraba en el tiempo de descuento. Sin embargo, dos suplentes fueron decisivos: Patrick Chinazaekpere Dorgu envió un centro para Joshua Zirkzee, lo que abrió una pequeña puerta a la esperanza.

El estadio quedó atónito cuando Dorgu remató un saque de esquina botado por Fernandes —con el portero Lammens sumándose al ataque— para anotar el 4-4. En la última jugada, el equipo pudo incluso haber logrado una victoria inesperada, pero el centro de Mount no encontró rematador.

PRIMERA PARTE: EL UNITED MUESTRA CARÁCTER PARA REMONTAR

Carrick introdujo dos cambios en el once inicial que venció a la Roma, dando entrada a Noussair Mazraoui y Tielemans.

El comienzo de los «Red Devils» fue desastroso: verse con dos goles en contra tan pronto es algo inédito en nuestra historia en la Premier League.

El Villa ejecutó un saque de banda rápido desde la izquierda y, aunque el balón rebotó en Mazraoui, Jackson tuvo demasiadas facilidades para conectar con McGinn; este prolongó la jugada para que Alysson se anticipara a Diogo Dalot y batiera a Senne Lammens.

Cuando el cronómetro marcaba tres minutos y 40 segundos, la situación empeoró aún más. El despeje de cabeza de Leny Yoro no logró alejar el peligro; el disparo de Alysson fue repelido por Lammens, dejando el balón a merced de Jackson, quien aprovechó el rebote.

Un comienzo tan adverso habría sentenciado a la mayoría de los equipos, pero el United reaccionó: Fernandes, tras recibir un pase de Tielemans, envió un disparo raso que salió desviado. Poco después, llegó una oportunidad clave: Matheus Cunha avanzó con determinación, provocando una entrada imprudente de Boubacar Kamara.

Matheus Cunha es derribado por Boubacar Kamara.
Matheus Cunha es derribado por Boubacar Kamara.
El VAR ratificó la decisión del árbitro Chris Kavanagh, y Fernandes se encargó de transformar el penalti —su segundo de la semana, tras haber marcado contra la Roma en un segundo intento—, superando a Zion Suzuki, quien se lanzó hacia su derecha.

Al igual que ocurrió el martes por la noche, esta acción sirvió de revulsivo para los locales. Un excelente pase en profundidad de Tielemans permitió a Cunha conectar un disparo con rosca que Suzuki desvió con una intervención magnífica. En el saque de esquina posterior, el guardameta japonés no se mostró tan seguro, aunque es posible que recibiera una falta de Cunha al intentar despejar.

El United intensificó su presión en busca del empate; un disparo de Fernandes rebotó en McGinn y salió rozando el poste, ante la mirada angustiada de la grada de Stretford End. Otro intento, esta vez de Kobbie Mainoo, resultó más sencillo para Suzuki, quien además contó con la ayuda de Pau Torres para despejar el balón después de que el portero no lograra blocar un centro tenso de Fernandes.

Las ocasiones se sucedían: Amad disparó cerca del poste tras recibir un pase de Mainoo en el punto de penalti, y Dalot probó fortuna con un disparo lejano que se marchó fuera. En ese tramo, Amad estaba causando estragos: tras recortar hacia el centro, envió un disparo con rosca que pasó cerca de la portería, y poco después obligó a Suzuki a realizar otra gran parada, después de que Tielemans optara por asistir en lugar de rematar él mismo. Sin embargo, el capitán belga no dudó y disparó segundos después, aprovechando una audaz proyección ofensiva de Mazraoui —quien recibió un pase de Amad y envió un inteligente centro hacia atrás—; el remate rebotó en Suzuki y terminó entrando en la portería, estableciendo el 2-2. La jugada fue revisada por el VAR, ya que Bryan Mbeumo estaba obstaculizando al guardameta, pero se determinó que el jugador se encontraba en posición reglamentaria.

Aún hubo tiempo para una oportunidad más en el otro extremo del campo: Alysson llegó al balón antes que Dalot y Lammens, pero su remate golpeó la parte exterior del segundo poste, desde la perspectiva del Villa.


SEGUNDA MITAD: EL UNITED NUNCA SE RINDE

Lamentablemente, todo el buen trabajo realizado se vino abajo al comienzo de la segunda parte. Tal como ocurrió desde el pitido inicial, el Villa penetró rápidamente en terreno del United, y Dalot extendió la pierna, provocando la caída de Alysson. McGinn transformó con solvencia el segundo penalti del encuentro, devolviendo la ventaja a los visitantes.

Seis minutos más tarde, un tiro libre de McGinn sembró el pánico en el área del United. Leny Yoro cabeceó el balón hacia su propia portería; es posible que Lammens llegara a tocarlo antes de que el esférico rebotara en el travesaño y, aunque Jackson no logró conectar, Goretzka apareció para marcar su primer gol en la Premier League.

La vida pareció desvanecerse de nuevo en Old Trafford, y lograr otra remontada se antojaba una tarea sumamente difícil. Al cumplirse la hora de juego, una jugada bien elaborada por la banda derecha culminó con un potente disparo de Tielemans que se marchó alto y desviado; poco después, Fernandes ejecutó un tiro libre en corto para Cunha, cuyo remate fue ligeramente desviado en su trayectoria hacia fuera.

Suzuki siguió mostrando inseguridad ante los balones aéreos, llegando a soltar un centro de Cunha, pero no hubo ningún jugador local cerca para aprovechar el error, lo que acrecentó la frustración. Mbeumo intentó un disparo desde fuera del área hacia el primer palo que salió desviado, mientras que Cunha, tras un hábil regate, lanzó un tiro demasiado centrado, directo a las manos de Suzuki.

Fernandes envió un remate muy por encima del travesaño, y Dorgu —uno de los tres suplentes que ingresaron en la segunda mitad— no llegó a conectar un centro-chut de Mbeumo. El partido parecía escaparse de las manos a medida que el cronómetro avanzaba inexorablemente.

Ross Barkley obligó a Lammens a intervenir, y poco después, el suplente Mason Mount estrelló un balón contra el travesaño tras un inteligente pase filtrado de Fernandes. Finalmente, llegó la jugada que volvió a acelerar el pulso: Zirkzee remató un centro de Dorgu cuando ya se habían disputado casi dos de los seis minutos de tiempo añadido.

Los «Reds» intensificaron la presión sobre el conjunto visitante; Mount no logró precisar un remate en una buena oportunidad, y Taylor Harwood-Bellis defendió con acierto un centro de Lacey en los instantes finales. Tras un saque de esquina botado por Fernandes desde la izquierda, Dorgu conectó un cabezazo que terminó en gol.

Se revisó la acción para determinar si Cunha o Lammens habían cometido falta sobre Suzuki, pero el gol fue validado correctamente. En la última ofensiva, el equipo estuvo a punto de llevarse la victoria: Fernandes habilitó a Mount, pero su centro no encontró a ningún compañero que llegara al remate.

manutd.com

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