AFP/Luis Acosta
Durante la última década, los defensores del medio ambiente han recurrido cada vez más a los tribunales para obligar a los gobiernos a frenar el cambio climático.
Este movimiento tuvo un momento decisivo la semana pasada. El 20 de mayo, la Asamblea General de las Naciones Unidas respaldó formalmente una sentencia consultiva histórica que establece que los países tienen la obligación, según el derecho internacional, de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que impulsan la crisis climática.
La resolución, aprobada por 141 votos a favor y 8 en contra, culminó un esfuerzo legal de años por parte de un grupo de naciones insulares de baja altitud que están perdiendo terreno rápidamente debido al aumento del nivel del mar.
Pero, ¿por qué es importante exactamente la resolución de la ONU y qué sucederá después? Siga leyendo para averiguarlo.
¿Qué dice exactamente la nueva resolución de la Asamblea General de la ONU?
La resolución insta a los 193 Estados Miembros de la ONU a cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional, tal como se establece en una opinión consultiva de 2025, sin precedentes, emitida por la Corte Internacional de Justicia (CIU), principal órgano judicial de la ONU. Dicha opinión establece que los países tienen la obligación, conforme al derecho internacional, de proteger la Tierra de las emisiones de gases de efecto invernadero. Si no lo hacen, y se establece un vínculo causal suficiente con el daño, podrían verse obligados a indemnizar a las naciones que sufren problemas como el aumento del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos, según la CIU. La resolución de la Asamblea General de la ONU constituye, en efecto, una aprobación de la opinión de la CIU.
¿Es vinculante la decisión de la Asamblea General de la ONU?
No. Al igual que la opinión de la CIU a la que respalda, la resolución no obliga a los países a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Si la resolución no es jurídicamente vinculante, ¿por qué es importante?
Hay varias razones. En primer lugar, es una señal importante de la voluntad política existente para abordar el cambio climático. Los países que aprobaron la resolución están manifestando, en efecto, su compromiso con la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
También refuerza las leyes internacionales vigentes sobre el cambio climático. Entre otras cosas, establece que los países deben cumplir sus compromisos en virtud del Acuerdo de París, que insta a las naciones a limitar el calentamiento global a muy por debajo de 2 °C y a redoblar los esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales.
La resolución —y la opinión consultiva que ratifica— también podría contribuir a fortalecer las demandas relacionadas con el cambio climático a nivel nacional y regional. Miles de casos de este tipo se encuentran en trámite en los sistemas judiciales de todo el mundo. Sin embargo, los expertos prevén que podría pasar algún tiempo antes de que la resolución influya en el resultado de estos casos.
Finalmente, indica que abordar la crisis climática no es solo una decisión política, sino un deber legal en virtud del derecho internacional.
¿Cuál ha sido la reacción a la resolución?
Muchos líderes han aplaudido la decisión; el Secretario General de la ONU, António Guterres, la calificó como «una poderosa afirmación del derecho internacional, la justicia climática y la ciencia».
Vanuatu, la nación insular del Pacífico de baja altitud que impulsó la resolución de la Asamblea General, afirmó que era «profundamente significativa» para los países vulnerables porque «confirma que ningún Estado está por encima de sus obligaciones de proteger a las personas, a las generaciones futuras y a nuestro planeta».
Personas dentro de una gran sala de conferencias
La resolución de la Asamblea General de la ONU es una señal importante de la voluntad política existente para abordar el cambio climático, según los expertos. (ONU)
¿Por qué se ha celebrado tanto la resolución?
Porque el cambio climático empeora día a día. Un informe del PNUMA de 2025 concluyó que es probable que el mundo supere el objetivo de 1,5 °C en la próxima década. El rápido aumento de las temperaturas está desestabilizando los delicados sistemas climáticos de la Tierra, lo que provoca desde el aumento del nivel del mar hasta sequías más frecuentes. Los expertos afirman que la humanidad debe controlar rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero que impulsan el calentamiento global, para evitar que el planeta se vea inmerso en una catástrofe climática total.
Otra razón: la resolución representa una victoria para el multilateralismo en un momento de tensión en las relaciones internacionales.
¿Estamos presenciando un aumento en los litigios relacionados con el clima?
Sí. La opinión de la Corte Internacional de Justicia fue solo la punta del iceberg. Según un informe del PNUMA, hasta junio de 2025 se habían presentado 3099 demandas relacionadas con el cambio climático en todo el mundo, muchas de ellas a nivel nacional. En 2017, esa cifra era de 884.
Los expertos afirman que los tribunales se han convertido en una herramienta cada vez más importante para la ciudadanía que busca que las empresas y los gobiernos rindan cuentas por sus compromisos climáticos. Esto es especialmente cierto para los grupos vulnerables, como las personas mayores y los niños, quienes son los que más sufren las consecuencias del cambio climático.
A medida que la legislación climática se define mejor, los expertos señalan que es probable que también aumente el número de casos exitosos.
¿Cómo se originó el caso ante la Corte Internacional de Justicia?
Frustrados por la falta de avances en materia de cambio climático, un grupo de estudiantes de derecho de las islas del Pacífico decidió recurrir a los tribunales para obligar a los países a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
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