Sweden's forward Zlatan Ibrahimovic (C) celebrates with teammates after Ireland scored an own goal during the Euro 2016 group E football match between Ireland and Sweden at the Stade de France stadium in Saint-Denis on June 13, 2016. / AFP / MARTIN BUREAU (Photo credit should read MARTIN BUREAU/AFP/Getty Images)

En un Grupo E de la UEFA EURO 2016 en el que Italia y Bélgica partían como favoritas en los análisis previos, tanto República de Irlanda como Suecia sabían que el choque inicial que les medía en el Stade de France podía ser decisivo para su devenir en el torneo.

Con esa frase grabada en la mente, los pupilos de Martin O’Neill salieron al cien por cien con la meta de Andreas Isaksson entre ceja y ceja. Durante la primera mitad, Robbie Brady fue el más activo con sus centros y una ocasión que se fue por encima del marco sueco.

Pero en el 32′, Jeff Hendrick se aprovechó de una gran dejada de Shane Long y el balón se estrelló en el larguero. Seguía la gran primera mitad de los irlandeses, que a la vuelta de vestuarios no fallaron. El lateral derecho Seamus Coleman (Everton) hizo un buen recorte, se acomodó para centrar con la pierna buena y Wes Hoolahan enganchó a bote pronto con violencia para superar a Isaksson.

Suecia, hasta ese momento inoperante en ataque, dio un paso adelante. Un testarazo en propia puerta de John O’Shea obligó a que el meta Darren Randolph se luciese, pero el rechace no lo aprovechó a placer Emil Forsberg. La reacción escandinava era evidente. Zlatan Ibrahimović casi hace magia con un disparo de espaldas.

A 19 del final, el suplente John Guidetti vio con un gran taconazo la incorporación por la izquierda de Ibrahimović, el capitán centró buscando a Sebastian Larsson y Ciaran Clark marcó en propia puerta. Tablas en el debut y dos partidos complicados para ambos en el horizonte: Bélgica e Italia.