AELTC/Joel Marklund . 08 July 2016

Un ejemplo de regularidad en los grandes torneos para el gran favorito local. Andy Murray desbordó por 6-3 6-3 6-3 en una hora y 56 minutos al checo Tomas Berdych para alcanzar la tercera final de Wimbledon de su carrera. El británico, que buscará su segunda copa dorada en el All England Tennis Club tras la levantada en 2013, dejó registros de autoridad a su paso: firmó su undécima final de Grand Slam, igualando a jugadores históricos como John McEnroe, Mats Wilander o Stefan Edberg; extendió su impecable registro en hierba en la presente campaña, enlazando 11 triunfos en la superficie verde; y pisó su tercera final consecutiva en un grande en una misma temporada, dando continuidad a los partidos por el título disputados en el Abierto de Australia y Roland Garros en 2016 – algo sin precedentes en su carrera profesional.

Milos Raonic rompió su techo. Por todo lo alto. El canadiense se clasificó para la final de Wimbledon, su primera última ronda de un grande, al superar al siete veces campeón Roger Federer en un partido que se estiró por tres horas y 25 minutos y terminó con 6-3, 6-7(3), 6-4, 7-5 y 6-3 en el marcador.
Raonic se convierte así en el primer canadiense que alcanza una final individual de Grand Slam en categoría masculina y segundo de su país tras su compañera Eugenie Bouchard. El jugador de 25 años, eleva también su récord de Wimbledon a 16-5, sumando 10 victorias (y sólo una derrota) sobre el pasto en lo que va de curso.